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Lunes 25 junio de 2018 | Publicado a las 09:45
Siguiendo el camino de Allende
Publicado por: Camilo Escalona
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Un nuevo natalicio del presidente Allende, este 26 de junio, convoca a replicar ataques de la derecha y/o afirmaciones peyorativas que distorsionan la historia de la izquierda en Chile, aquella que gan√≥ las elecciones presidenciales de 1970 y que estuvo con Allende durante la ‚Äúv√≠a chilena‚ÄĚ, que quiso abrir paso a un nuevo tipo de socialismo, en democracia, pluralismo y libertad.

Hay que poner las cosas en su lugar. La izquierda chilena posee un patrimonio histórico, que está bueno ya, se deje de ningunear.

En 1973, con los estragos del mercado negro y del desabastecimiento, generados no solo por errores en la pol√≠tica econ√≥mica, sino que tambi√©n por los paros inacabables del sector patronal que con el boicot gringo se propusieron ‚Äúhacer crujir‚ÄĚ la econom√≠a nacional, como instruy√≥ Nixon a la CIA en septiembre de 1970, a√ļn as√≠ la izquierda obtuvo un respaldo electoral enorme, cercano al 45%, en marzo de 1973.

El liderazgo de Allende fue la uni√≥n de una izquierda pluralista, transformadora, diversa, de humanistas marxistas, cristianos y laicos racionalistas, con un genuino proyecto nacional. Fue la que organiz√≥ el movimiento obrero y conquist√≥ en 1949, con otras fuerzas por supuesto, el voto en elecciones pol√≠ticas para la mujer y leyes que pusieron fin al cohecho con la creaci√≥n de la c√©dula √ļnica, as√≠ como lograron derogar la ‚Äúley maldita‚ÄĚ, que le exigi√≥ Truman a Gonz√°lez Videla y que √©ste impuso en Chile, en 1948.

Asimismo, en los a√Īos 60, en conjunto con la Democracia Cristiana, cre√≥ las condiciones para la integraci√≥n del campesinado y la concreci√≥n de la reforma agraria, dejando atr√°s la herencia medieval de latifundios improductivos, pero defendidos a muerte por la oligarqu√≠a en la que se incub√≥ un odio revanchista que incit√≥ a crueles cr√≠menes despu√©s del golpe de Estado en 1973.

Esa izquierda nacional y plural promovi√≥ la participaci√≥n popular y los derechos sociales y econ√≥micos…
- Camilo Escalona Medina

El gobierno de Aguirre Cerda, apoyado por el Frente Popular, fue el que afianz√≥ el derecho a la Educaci√≥n P√ļblica y luego se conquist√≥ la formaci√≥n del sistema p√ļblico de salud que la dictadura desplom√≥; la izquierda impuls√≥ la recuperaci√≥n de las riquezas b√°sicas y tuvo un rol decisivo en la nacionalizaci√≥n del cobre, incluida su votaci√≥n en el Parlamento, en 1971.

Esa izquierda nacional y plural promovi√≥ la participaci√≥n popular y los derechos sociales y econ√≥micos, desde la ni√Īez hasta la vejez; por eso, una de sus medidas de mayor impacto fue el medio litro de leche para la infancia, que se cumpli√≥ sin interrupci√≥n a pesar del bloqueo de los Estados Unidos.

Hoy, cuando ni√Īos de corta edad han sufrido la inhumanidad de ser separados de sus padres al ingresar como ‚Äúindocumentados‚ÄĚ en ese pa√≠s y m√°s tarde encerrados en jaulas met√°licas que s√≥lo crean terror, hay que recordar este avance del gobierno popular con la dignidad de las familias y de la infancia, a fin de derrotar la desnutrici√≥n y la mortalidad infantil.

Su tarea la hizo por y para el pueblo, en los campos, caletas de pescadores, minas, poblaciones y f√°bricas, construyendo un movimiento sindical unitario, sin centrales ideol√≥gicas y creando redes sociales y medios de comunicaci√≥n para romper el cerco informativo de los corporaciones econ√≥micas, de esa construcci√≥n hist√≥rica naci√≥ la ‚Äúv√≠a chilena‚ÄĚ, desde el car√°cter y la idiosincrasia chilena, capaz de tener una propuesta original y superar el debate sobre copiar o adaptar un ‚Äúmodelo‚ÄĚ ajeno, que de modo inevitable encasillan las circunstancias del pa√≠s, en esquemas preconcebidos que desconocen la realidad nacional.

Allende, en mensajes y discursos, insisti√≥ que el proceso revolucionario estaba unido a la transformaci√≥n democr√°tica de la institucionalidad…
- Camilo Escalona Medina

Entre otras innovaciones se propuso una ‚Äúeconom√≠a mixta‚ÄĚ, con una estrat√©gica √°rea social, dirigida por el Estado, un √°mbito privado propiamente tal y un sector de cooperaci√≥n p√ļblico-privada. Como l√≠der del proceso, Allende remarc√≥ la idea de las ‚Äútres √°reas‚ÄĚ para desmentir la estatizaci√≥n de la econom√≠a, aunque la derecha igual lo repiti√≥ hasta la majader√≠a. La pos verdad ya exist√≠a.

Que hubo errores, claro que los hubo, en los a√Īos 60, posteriores a la revoluci√≥n cubana, irrumpi√≥ la tesis de hacerlo todo de una vez, de radicalizarse e ‚Äúiniciar la construcci√≥n del socialismo‚ÄĚ, como si se tratara de un simple acto de voluntad, separado de la ‚Äúconstante evoluci√≥n del devenir social‚ÄĚ, seg√ļn lo se√Īal√≥ con enorme visi√≥n hist√≥rica la Declaraci√≥n de Principios del PS, de 1933.

A la izquierda llegaban nuevas vertientes que al descubrir las crueles injusticias del capitalismo querían suprimirlas todas de una vez, en forma simultánea, como si el sólo deseo bastara para eliminar obstáculos generados por siglos de dominación, desigualdad y opresión. Los recién llegados pensaban dictar cátedra y apenas asistían a las primeras clases.

Allende, en mensajes y discursos, insistió que el proceso revolucionario estaba unido a la transformación democrática de la institucionalidad, al fortalecimiento de las libertades políticas, los Derechos sociales y al ejercicio del pluralismo, factores que dependían de una mayoría nacional y popular capaz de impulsarlos por su madurez y conciencia, y no por la acción mesiánica o elitista de un grupo de vanguardia, por iluminado que éste fuera, pero no fue oído con el rigor y profundidad con que debió ser escuchado.

Allende fue coherente en los d√≠as m√°s dif√≠ciles. Uno de ellos fue el 29 de junio de 1973, en la ma√Īana una conjura castrense de ultraderecha del regimiento de blindados, atac√≥ La Moneda con los tanques de esa unidad militar, fue el ‚Äútanquetazo‚ÄĚ, detr√°s del cual estuvo el grupo extremista, Patria y Libertad, cuyos cabecillas huyeron pidiendo asilo en la embajada de Ecuador.

Esa noche, fracasado el intento golpista, una concentraci√≥n de unas 200 mil personas en La Moneda gritaban, ¬°A cerrar, a cerrar, el Congreso Nacional!, ubicando el complot en la irreductible oposici√≥n parlamentaria. Ante ello, Allende fue categ√≥rico,“¬°No! No voy a cerrar el Congreso!” dijo tajante a la multitud, esa ruta conduc√≠a directamente al quiebre institucional que Allende trataba de evitar y que la derecha se afanaba en provocar como fuera, para generar el golpe de Estado y quedarse con el poder.

Pidi√≥ al pueblo de Chile no dejarse ‚Äúarrasar ni acribillar pero tampoco humillarse‚ÄĚ, en su adi√≥s indicaba un camino: no rendirse ni inmolarse…
- Camilo Escalona Medina

En Allende, ante la amenaza golpista, el objetivo principal era salvar la democracia para proteger las conquistas fundamentales del pueblo de Chile. La historia registra que no hubo la suficiente claridad, en las fuerzas de centro y de izquierda, para comprenderlo en toda su profundidad y consecuencias. A la postre, imperó el plan de la derecha, la instalación de una feroz dictadura.

Para mayor tragedia, en la Junta Militar se impuso el despiadado proyecto tecnocratico de los Chicago boys, que elimin√≥ los ideales de justicia social y solidaridad existentes en pro de una ‚Äúsociedad de mercado‚ÄĚ, es decir, la opresi√≥n econ√≥mica ahogando los valores libertarios y de justicia; la ideolog√≠a del r√©gimen inyect√≥ el ‚Äúcomo voy ah√≠‚ÄĚ, el af√°n por el dinero y un crudo personalismo, que dio vida a un vulgar pragmatismo, que en la derecha, prevalece hasta hoy e incluso se alarga m√°s all√° de sus filas.

Allende previ√≥ la barbarie que se proyectaba para ‚Äúextirpar de ra√≠z‚ÄĚ el pa√≠s solidario y las conquistas del movimiento popular, por eso, en la hora final, el 11 de septiembre de 1973, desde La Moneda asediada por el cruento asalto del fascismo al poder, pidi√≥ al pueblo de Chile no dejarse ‚Äúarrasar ni acribillar pero tampoco humillarse‚ÄĚ, en su adi√≥s indicaba un camino: no rendirse ni inmolarse, resistir, organizarse y hacer perdurar una memoria hist√≥rica que orientar√° las luchas futuras por la libertad de la patria.

La izquierda chilena, ‚Äúdesalojada‚ÄĚ del poder mediante el uso brutal de la fuerza, debi√≥ resistir la opresi√≥n del fascismo neoliberal con un costo humano imposible de medir, para hacer posible que Chile retomara su autodeterminaci√≥n como naci√≥n y se reinstalara la libertad y la democracia. Algo que nunca la derecha podr√° tener o decir.

De esa izquierda, herida pero resiliente, brotaron los luchadores que, en las horas duras, retomaron la brega por la democracia y los Derechos Humanos, pagando caro su voluntad libertaria, mientras hab√≠a quienes ‚Äúmiraban pal techo‚ÄĚ o atesoraban el dinero que ganaban bajo la dictadura, cuando el r√©gimen privatizaba a bajo precio la propiedad que hasta entonces era p√ļblica.

Al iniciarse la transici√≥n a la democracia, el patrimonio cultural y social de la izquierda fue decisivo para que en la Concertaci√≥n participaran vertientes que recog√≠an esa historia y la representaron en la coalici√≥n de gobierno que reemplaz√≥ a la dictadura. As√≠ fue que socialistas, PPDs, radicales y expresiones del PC y del MIR, integradas a ellos, tuvieron un espacio pol√≠tico e institucional para contribuir a reconstruir la democracia y derrotar la exclusi√≥n que se les hab√≠a preparado durante a√Īos.

El desconocimiento del legado histórico que posee la izquierda chilena ha coadyuvado a ideas refundacionales que no ven o ignoran la historia precedente
- Camilo Escalona Medina

Ello respondi√≥ a la historia democr√°tica del socialismo y de las vertientes humanistas, tanto marxistas como cristianas y laico racionalistas de la izquierda y del centro pol√≠tico que forjaron una cultura nacional, de potentes expresiones que fueron derrotando al conservadurismo autoritario para aportar de modo decisivo a la campa√Īa del No. En el penal de Capuchinos, el abrazo de Patricio Aylwin y Clodomiro Almeyda, abri√≥ un ciclo de acuerdo pol√≠tico entre la izquierda y el centro que fue decisivo por su importancia.

El desconocimiento del legado histórico que posee la izquierda chilena ha coadyuvado a ideas refundacionales que no ven o ignoran la historia precedente. Es muy difícil que las nuevas generaciones hagan suyo ese valioso patrimonio, cuando se niega o se deforma sistemáticamente el aporte de la izquierda chilena, que está en el centro del progreso de Chile, a lo largo de nuestra historia.

La derecha quiere ignorar esa realidad y forzar que las decisiones se tomen fuera del Parlamento. No hay que dar en el gusto al exhibicionismo medi√°tico del pi√Īerismo.

La oposición en democracia no es un apéndice funcional al gobierno de turno. Por eso, hay que saber cuál ha sido el camino que se transitado y saber cautelar y proyectar un patrimonio histórico invaluable, que se debe saber representar como corresponde, con amplitud, sin la estrechez del sectarismo pero con legítimo orgullo.

Camilo Escalona Medina
Ex presidente del Senado
Vicepresidente del Partido Socialista de Chile

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