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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La escasez de pellet en el sur de Chile, causada por bajas temperaturas y lluvias, ha generado crisis de suministro en ciudades como Valdivia, Osorno, Temuco y Gran Concepción. Los precios han aumentado hasta $2.000 por bolsa, llevando a racionamientos de venta para evitar acaparamiento. El Ministerio de Energía descarta desabastecimiento total, atribuyendo la situación a alta demanda estacional.

Durante las últimas semanas, regiones del sur del país han experimentado una escasez de suministro de pellet, situación que ha dejado a miles de familias enfrentando largas esperas, racionamiento del suministro e incluso quiebres de stock en ciudades como Valdivia, Osorno, Temuco y el Gran Concepción.

Este fenómeno ha disparado los precios, registrándose alzas de $700 hasta $2.000 por bolsa en comparación con meses anteriores, y ha obligado a distribuidores a racionar las ventas —limitándolas a entre 5 y 10 sacos por persona— para evitar el acaparamiento y la reventa en el mercado negro, donde los valores han alcanzado los $8.000.

El Ministerio de Energía ha descartado un desabastecimiento total a nivel nacional, reiterando que el abastecimiento a nivel país está garantizado y que los quiebres de stock en ciertas zonas responden principalmente a una alta demanda estacional y no a una falla estructural de producción. Así y todo, el fenómeno genera incertidumbre en miles de familias que dependen exclusivamente de este combustible para la calefacción de sus hogares durante el invierno.

¿A qué se debe la escasez de pellet en el sur?

El pellet ha ganado terreno en los últimos años como la principal alternativa a la leña. En este contexto, el alza de precios y la falta de pellet en el sur de Chile se explicarían por una combinación de factores estacionales, estructurales y dinámicas de mercado que han generado una “estrechez” en el suministro.

El seremi de Energía del Bío Bío, Javier Salamanca, atribuyó las dificultades a un aumento explosivo del consumo debido a las bajas temperaturas registradas tras las intensas lluvias. Salamanca enfatizó que la producción no ha cesado y que el problema radica en que la relación entre la oferta y la demanda se ha vuelto mucho más “angosta”.

En tanto, el seremi de Energía de La Araucanía, Jorge Rathgeb, explicó que la crisis se manifestó primero en Los Lagos y Los Ríos porque en esas zonas la producción de pellet es prácticamente inexistente, a pesar de tener un consumo muy elevado.

En efecto, debido a la falta de fábricas locales, regiones como Los Ríos dependen en un 80% del pellet proveniente de otras zonas como Bío Bío, La Araucanía y Maule. Al aumentar la demanda en todo el sur, los stocks en las plantas productoras disminuyeron, afectando el envío regular hacia las regiones que no producen.

“Era algo que se veía venir, pero que, reitero, no es una situación de desabastecimiento. Pellet hay, en plantas se está produciendo y hay una estrechez que esperemos que dentro de dos semanas esto ya debería pasar”, explicó la autoridad regional.

¿El recambio de calefactores aumentó la demanda?

Otra razón que se ha argumentado en este contexto de escasez de pellet es que programas impulsados por el Estado para reemplazar la leña por pellet hayan incrementado significativamente la cantidad de usuarios. Un crecimiento de la demanda que no ha sido acompañado por un aumento equivalente en la oferta del combustible.

Diputados como Stephan Schubert han cuestionado el rol del Estado en esta crisis, señalando que, tras incentivar a la ciudadanía a cambiarse a este sistema, no se han tomado las medidas suficientes para asegurar el suministro de esta fuente de energía.

“No es primera vez que escasea el pellet en el sur de nuestro país. Esto ya lo hemos sufrido otros inviernos. Y aquí la pregunta es: “¿Por qué el Estado que llevó a los ciudadanos a cambiarse a pellet no asegura el suministro de esta fuente importante de energía?”, cuestionó.