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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Este jueves se estrena en Chile *Wild Horse Nine*, de Martin McDonagh, filmada en Rapa Nui y ambientada antes del golpe de 1973. Protagonizada por John Malkovich y Sam Rockwell, sigue a dos agentes de la CIA enfrentados a una misión marcada por la enfermedad terminal de uno de ellos y la intervención estadounidense en Chile. Con humor negro, la película aborda la memoria histórica y el choque cultural sin limitarse a una mirada local. El elenco incluye a Mariana di Girolamo y Paola Giannini.

Este jueves, y luego de un elogiado tour por festivales, debuta en salas de cine locales ‘Wild Horse Nine’, la película de Martin McDonagh filmada en Isla de Pascua y ambientada en los días previos al golpe de Estado de 1973.

Con las chilenas Mariana di Girolamo y Paola Giannini en el elenco, además de efectivas y ácidas dosis de humor negro, el filme no solo se asoma (sin anestesia) a la intervención de la CIA en el quiebre democrático que dividió al país, sino también a los dilemas de la memoria histórica, la muerte inminente y las heridas que, pese al tiempo, siguen abiertas y lacerantes. Y todo esto visto, tal como dicta uno de los parlamentos de la película, desde los ojos “del caballo del western”.

Bajo las soberbias actuaciones de John Malkovich y Sam Rockwell, los protagonistas absolutos de la historia, la cinta sigue los pasos de los agentes estadounidenses Chris (Malkovich) y Lee (Sam Rockwell). Dos amigos y colegas. Un veterano y su protegido que arriban a Rapa Nui por órdenes directas del jefe a cargo en la región, MJ (Steve Buscemi).

Esta, sin embargo, no es cualquier misión: es la última de Chris, quien padece un cáncer terminal y le ha pedido a Lee que, en Rapa Nui, acabe con su vida.

En la estadía pascuense, Chris se suministra morfina para lidiar con los dolores de una metástasis que galopa hacia él, al mismo tiempo en que la realidad soleada e isleña se dilata tanto o más que sus pupilas. En ese trance de vida y de muerte, el veterano rememora sus andanzas intervencionistas y repara en los caballos salvajes a su alrededor, al límite de la alucinación, mientras estos atestiguan el paso de la Historia en mayúscula. Se vuelve, entonces, un mesías de sí mismo y del devenir de los tiempos, de las misiones de la CIA del pasado y del futuro. Un bárbaro predicando la barbarie venidera.

De fondo y en HD, corren la Guerra Fría y los efectos de la política exterior estadounidense; la soberbia y el desprecio de los agentes hacia la cultura y las deidades locales (los moái); los chistes brutales sobre el Tercer Mundo que generarán risas forzadas en las salas chilenas; los diálogos hirientes de Chris hacia Lee que anuncian el fin biológico de una amistad. Y de pronto, dos jóvenes chilenas allendistas a la vista: Mónica y Alicia (di Girolamo y Ailín Salas), cuya presencia inmediatamente amenaza con desestabilizar la misión. El flechazo (o el disparo) entre Chris y Mónica, tal como el golpe de Estado que se avecina, es inevitable.

Con la dirección del cineasta irlandés de culto Martin McDonagh (“En Brujas”, ‘Los espíritus de la isla’), la memoria histórica en ‘Wild Horse Nine’ se esparce líquida, escurridiza e inevitable, pese a los intentos de MJ y de la CIA por capturarla. Chris sabe qué pasó realmente en el asesinato de J.F. Kennedy, apenas 6 años antes, y el personaje de Buscemi, inmerso en sus propios demonios y adicciones (y en su propia y desopilante comedia), busca deshacerse de los resabios del caso a toda costa. Al borde de ese duelo de fuerzas, Lee ve de cerca la encrucijada: la CIA o el cada vez más rebalsado Chris.

Aunque sea indudable la cercanía del público chileno a los sucesos de la trama, ‘WHN’ escapa de localismos y chovinismos para dibujar en ellos una sátira ajena a cualquier bandera, incluso la estadounidense. No es una película sobre Chile, y tampoco sobre el golpe de Estado: es más bien el ejercicio de cómo recordaremos esos acontecimientos y cómo nos confrontamos a ellos, incluso en la distancia. La escena más dura de la cinta empalma con dicha premisa.

En cámara, vemos a Chris y Mónica en una suerte de peña en Rapa Nui, escuchando las canciones de un muchacho que se asemeja y remora a Víctor Jara. “Nosotros también lo conocemos”, dice el agente aún encubierto, a punto de revelarse tal cual es, en una secuencia terrorífica y desgarradora. Es entonces cuando Chris, en tono mesiánico, le dicta a Mónica un consejo que enmudece las butacas: “Por favor, recuerda esto: muere en la calle, pero nunca dejes que te suban a un auto”.

Tan local como transversal, tan global como profunda, uno de los claroscuros de ‘WHN’ también se deja ver en dicha peña pascuense: el cantautor inspirado en Víctor Jara canta ‘Volver a los 17’ de Violeta Parra, decisión que, en palabras de su director, fue adoptada por petición de la propia familia del cantautor. “Hablé con la familia y me pidieron que no usara una canción suya”, explicó en su visita reciente a la Universidad Diego Portales, o en lo que bien pudo ser una escena digna de ‘Wild Horse Nine’.