Opinión
La verdadera influencia empresarial del Grupo Luksic
Publicado por: Tu Voz
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Autor: Sebasti√°n Caviedes Hamuy
Investigador del Centro de Estudios de la Fundación Nodo XXI
Licenciado en Sociología de la Universidad de Chile.
Autorizado para su publicación en BioBioChile.

Este art√≠culo pertenece a la edici√≥n N¬į7 de los Cuadernos de Coyuntura que elabora el Centro de Estudios de la Fundaci√≥n Nodo XXI. Se analiza al m√°s importante grupo empresarial chileno, el Grupo Luksic, indagando en su g√©nesis hist√≥rica, sus estrategias empresariales, su estructura de propiedad y control y algunos eventos que dan cuenta de su influencia y poder pol√≠tico. En tal sentido, se muestra c√≥mo su pragmatismo le ha permitido consolidar una posici√≥n dominante en la econom√≠a y la pol√≠tica chilena, a partir de una trayectoria empresarial iniciada a fines del siglo XIX. Con todo, aunque exhibe una tendencia a la especulaci√≥n y basa buena parte de su fortuna reciente en la miner√≠a del cobre, este comportamiento empresarial pragm√°tico le ha permitido diferenciarse del gran empresariado rentista actualmente cuestionado.

Durante el √ļltimo per√≠odo, la pol√≠tica chilena nuevamente se ha visto sacudida por embates que afectan su ya da√Īada legitimidad, y su capacidad de procesar las demandas sociales. Espec√≠ficamente, los dardos de turno surgen de los resonados casos Penta y Caval. Ellos si bien manifiestan de manera clara el problema de la vulnerabilidad de la pol√≠tica frente a los intereses empresariales, tambi√©n han tendido a distraer la atenci√≥n, por cuanto la reacci√≥n de la opini√≥n p√ļblica ha estado focalizada en estos dos eventos en particular. En un caso, por significar la descomposici√≥n de un partido pol√≠tico ante la revelaci√≥n de su mecanismo de financiamiento electoral, y en el otro, por la indignaci√≥n que desata en la poblaci√≥n el aprovechamiento de parentesco con la Presidenta, para efectos de obtener un acceso al sistema financiero que cualquier otro ciudadano en condiciones normales no lograr√≠a.

Ahora bien, es claro que la influencia empresarial en la política chilena excede un evento puntual, y más bien implica montos e intereses económicos que hacen parecer como migajas los recursos involucrados en estos casos. Por este motivo, la comprensión global del escenario político requiere de una mirada más transversal acerca de la forma en que el gran empresariado ha construido su poder y su capacidad de influencia en el sistema político.

En este art√≠culo, se analiza al grupo empresarial m√°s rico de Chile y que, coyuntura mediante, ha salido al ruedo del debate p√ļblico reciente: los Luksic. Se analiza su g√©nesis hist√≥rica, su estrategia de constituci√≥n como grupo econ√≥mico, la evoluci√≥n de su patr√≥n de inserci√≥n en la econom√≠a chilena y, finalmente, los eventos que han mostrado su abierta influencia en el escenario pol√≠tico chileno, situaci√≥n que se ha incrementado especialmente al alero del Gobierno de Michelle Bachelet.

1. De la especulación a la renta: las estrategias empresariales del Grupo Luksic

Lo que se conoce como Grupo Luksic no es sino el punto de llegada de una historia familiar y empresarial que surge ligada al auge minero, las transformaciones territoriales y la inmigración experimentada en la región de Antofagasta hacia comienzos del siglo XX. Escapando de duras condiciones económicas y aprovechando los incentivos dados por Chile a los colonos europeos, en 1910 arribó a esta despoblada ciudad el croata Policarpo Luksic, quien comenzó a trabajar en la actividad salitrera y el comercio, continuando una tendencia propia de los inmigrantes europeos de la región. Cambiaría su suerte, sin embargo, al casarse con Elena Abaroa, en tanto se ligaba a una reconocida familia del antiguo litoral boliviano que construyó su riqueza a punta de proveer de pólvora, electricidad y carne a los habitantes de las florecientes ciudades mineras de Antofagasta y Calama.

Anticipando un rasgo propio del futuro grupo empresarial, los Luksic Abaroa lograron sortear algunos episodios claves como la anexión definitiva de Antofagasta a territorio chileno y la crisis salitrera del periodo de entreguerras, sin poner en riesgo su posición social y económica. Esto les permitió educar a sus hijos en la capital y el extranjero, momento durante el cual su hijo mayor, Andrónico Luksic Abaroa, iniciaría su historia empresarial. Y es que tras dejar sus estudios de economía en la convulsionada Europa de fines de los 40, Andrónico aprovechó la inestabilidad suscitada por los acuerdos monetarios de Bretton Woods para dedicar su tiempo a la especulación financiera, llevando libras y francos entre Londres y París, para luego quedarse con el excedente resultante de la diferencia entre ambas divisas. Logró acumular así un capital original de alrededor de US$ 30 mil de la época, que trajo de vuelta a Chile para invertirlo en una concesionaria Ford -junto a su tío Juan Abaroa-, así como en una casa de cambio de dólares.

Alternando su actividad comercial con otras labores, en los a√Īos siguientes Andr√≥nico ejerce como traductor de los socios de una firma francesa que explotaba el yacimiento de cobre Portezuelo. Es all√≠ donde le compra a uno de estos el 25% de la compa√Ī√≠a, y luego avanza a la propiedad del 70% de √©sta en 1952. No obstante tratarse de un negocio poco rentable, unos empresarios japoneses -del consorcio Nippon Mining- le ofrecen US$500 mil por la totalidad de sus acciones, que a esas alturas ya correspond√≠an al 100%. Era 1954 y un joven Andr√≥nico ya contaba con recursos suficientes para salir a los mercados a comprar y extender sus negocios, iniciando el imperio que lo hizo conocido.

Especulando para ubicarse en el mapa

A mediados de los a√Īos 50 se funda en Antofagasta el Grupo Luksic, dedicado a la miner√≠a cupr√≠fera y la pesca. En 1964, el antofagastino se traslada definitivamente a Santiago, comenzando el despliegue de su primera estrategia empresarial importante: se convirti√≥ en comprador de peque√Īos paquetes accionarios de empresas de diversos rubros, que lo instalaron en diferentes sociedades an√≥nimas de la √©poca. De all√≠ que, tal como a otros empresarios emergentes, se lo incluyera en el grupo de los ‚Äúpira√Īa‚ÄĚ, calificativo que el gran empresariado tradicional le otorg√≥ a estos nuevos aficionados a la especulaci√≥n financiera que r√°pidamente ganaban posiciones en los mercados. En su estudio precursor, Ricardo Lagos retrata este accionar al advertir -con datos de 1958- que la Forestal Qui√Īenco S.A. ‚Äďfundada por Luksic Abaroa en 1957 y hoy matriz de las actividades financieras e industriales del grupo- operaba con una creciente integraci√≥n vertical, vinculando funcionalmente actividades agr√≠colas con su actividad principal (la miner√≠a), a la vez que se repet√≠an los controladores -directores y administradores- de empresas dominantes en ambos rubros.

A pesar de este explosivo crecimiento, aun en los 60 los Luksic no integran posiciones avanzadas en el mapa de los grupos empresariales chilenos. En primer lugar, se lo impide ser un conglomerado en ciernes, que poco puede hacer frente a grupos tradicionales y asentados como los Edwards o Matte. En segundo lugar, en aquella época la categoría misma de grupo económico se torna difusa, toda vez que las empresas suelen presentar varios controladores con porcentajes similares de propiedad. Esto contradice la idea de grandes grupos que dispongan a su antojo de sus propiedades, tal como le sucedía a los Luksic en aquel momento con la minería, donde presentaban sus mayores intereses.

Habr√° que esperar hasta 1970 para encontrarlos en lugares de importancia. Garret√≥n y Cisternas sit√ļan al Grupo Luksic dentro de los 17 grupos econ√≥micos menores m√°s importantes -en el puesto 15-, lejos, sin embargo, de los tres mayores en cuanto a n√ļmero y tama√Īo de sus empresas: Edwards, Matte y Banco Hipotecario. Pese a una cada vez mayor diversificaci√≥n, esta distancia con los grandes grupos se manten√≠a sobre todo por la falta de un ‚Äúancla financiera‚ÄĚ (Dahse, 1978) en torno a la cual organizar sus empresas, la cual ha sido un componente destacado por todos los estudios relativos a la extrema riqueza.

¬ŅIdeolog√≠as pol√≠ticas? Negociar y comprar barato

Ahora bien, en los 70, adem√°s de un crecimiento constante, se produjo un hecho que marc√≥ la relaci√≥n de los Luksic con el resto de las grandes familias empresarias chilenas. Tras imponerse en las urnas en 1970, el Gobierno de la Unidad Popular avanz√≥ en la expropiaci√≥n de una serie de empresas privadas, que fue trasladando al √°rea de propiedad social. Esto oblig√≥ a parte del gran empresariado chileno y extranjero a vender sus empresas al Estado, ante lo cual el Grupo Luksic, a contracorriente de sus pares y probablemente por no poseer un gran tama√Īo, negoci√≥ con el gobierno de la UP, vendiendo s√≥lo una fracci√≥n de sus empresas y qued√°ndose con la propiedad de otras tantas. Como era de esperarse, al producirse el golpe militar esto trajo consecuencias para el grupo, que fue vetado de participar en la primera etapa del proceso de privatizaci√≥n de empresas p√ļblicas -entre ellas, varias antes de su propiedad. Sin embargo, esto que pareci√≥ perjudicarlos en un primer momento, paradojalmente los llevar√≠a a expandir sus negocios al exterior -a Argentina, Colombia y Brasil-, en una ‚Äúinternacionalizaci√≥n forzada‚ÄĚ que no impidi√≥ que sus inversiones chilenas siguieran creciendo y ampli√°ndose a otros sectores de la econom√≠a.

Andrónico Luksic Abaroa

Andrónico Luksic Abaroa

Con Luksic Abaroa en Londres, luego de los sucesos ocurridos en Chile en 1973, en 1979 compra a la célebre familia Rothschild la propiedad del Ferrocarril Antofagasta-Bolivia, al adquirir su controladora Antofagasta PLQ, cuyas acciones Рhasta hoy transadas en la Bolsa de Valores de Londres, tal como ha ocurrido desde 1888- se encontraban en una crítica situación financiera. La simpatía de Luksic por adquirir empresas caídas en desgracia se convertirá en su estrategia para el desarrollo de una segunda etapa de crecimiento empresarial, particularmente durante los 80.

Esta fue favorecida por la crisis econ√≥mica de 1981-82, circunstancia de la cual el Grupo Luksic sac√≥ provecho al adquirir algunas importantes empresas p√ļblicas y privadas. Es el caso de la tradicional empresa manufacturera Madeco, que exhibiendo un deteriorado estado financiero fue adquirida en 1982 en alianza con la transnacional de origen italiano Ceat, para luego transformarse los Luksic en su controladores mayoritarios. Durante este mismo a√Īo, sobre la base de la propiedad del Ferrocarril Antofagasta-Bolivia, el grupo tambi√©n fund√≥ Antofagasta Holding PLC, para un a√Īo despu√©s a trav√©s de √©sta obtener participaci√≥n en su primera empresa minera importante: Michilla. Pero es con la compra de las estadounidenses Anaconda Chile S.A. y Anaconda South American en 1986, que los Luksic adquieren el yacimiento Los Pelambres, que a√Īos despu√©s se convertir√≠a en su principal fuente de acumulaci√≥n. Por √ļltimo, en el 86 tambi√©n adquiere una maltrecha Compa√Ī√≠a de Cervecer√≠as Unidas (CCU) y sus filiales, en asociaci√≥n con la compa√Ī√≠a alemana Paulaner, propiedad del grupo b√°varo Sch√∂rghuber.

A la altura de los tiempos: la alianza con el capital extranjero

Desde mediados de los 80 crece en Chile la presencia de capitales extranjeros, cada vez m√°s conscientes de un curso pol√≠tico de t√©rmino de la dictadura militar. De all√≠ que en esos a√Īos comenzaran los acuerdos con compa√Ī√≠as multinacionales, que, no obstante, los Luksic explotar√°n s√≥lo en la d√©cada siguiente, cuando decidan asumir riesgos en conjunto con otras empresas. Es as√≠ como en los 90 el grupo desarrolla su tercera estrategia empresarial, en tanto en esta √©poca concentra la mayor√≠a de sus alianzas internacionales, siempre preocupado de obtener el control mayoritario de estas nuevas sociedades. Es, adem√°s, el momento en que los Luksic ingresan al c√≠rculo de los tres grupos econ√≥micos m√°s importantes del pa√≠s, a la vez que el periodo con mayor diversificaci√≥n de sus negocios.

Pero esta d√©cada tambi√©n le present√≥ a los Luksic la oportunidad de hacerse presentes en Croacia, aunque ahora en busca de nuevos negocios. En 1991 se declara la independencia de Croacia de la ex Yugoslavia, hecho que es apoyado por la familia, que respalda a los grupos que conforman la nacionalista y democratacristiana Uni√≥n Dem√≥crata Croata (HDZ). Luego del conflicto, en democracia estos dominar√≠an el espectro pol√≠tico hasta 1999, periodo durante el cual llevan a cabo un proceso de privatizaci√≥n de empresas p√ļblicas. All√≠ los Luksic se hicieron presentes, adquiriendo algunos de los complejos tur√≠sticos m√°s importantes del pa√≠s, y al mismo tiempo comprando la cervecer√≠a Karlovacka Pivovara. De tal suerte, si antes hab√≠an sido excluidos del inicio de las privatizaciones chilenas, ahora se convert√≠an en protagonistas de la instalaci√≥n neoliberal croata, desarrollando proyectos tur√≠sticos e inmobiliarios avaluados en unos U$800 millones.

Luego de la inversión viene la renta

El nuevo siglo trajo consigo a un Grupo Luksic consolidado en la estrecha economía chilena y con diversas filiales en el extranjero. Extendiéndose hasta la actualidad, su cuarta estrategia ha enfatizado la capitalización de una serie de inversiones hechas al comenzar los 2000, que se han visto favorecidas por favorables coyunturas económicas y por la propia evolución de la economía chilena, permitiéndoles administrar y rentabilizar enormes beneficios económicos. El caso más expresivo es el de la minería cuprífera. Al transitar hacia el siglo XXI, el Grupo Luksic se convierte en el grupo económico de mayor importancia dentro esta actividad en Chile, a través del acuerdo alcanzado con las japonesas Nippon Minning & Metals y Mitsubishi Materials (1999), para explotar el yacimiento minero Los Pelambres y el entendimiento logrado con la australiana Equatorial Mining (2001), para desarrollar el proyecto El Tesoro. La base de explotación que entregan estos proyectos -junto a Michilla y hacia fines de la década de los 2000, Mina Esperanza-, disminuye la estructura de costos y hace crecer la producción, generando cuantiosas ganancias, especialmente gracias a los altos precios de los commodities en el mundo, en donde la cotización del cobre se elevó a niveles históricos, atribuible fundamentalmente al explosivo crecimiento de la economía china.

Tambi√©n en las recientes d√©cadas los Luksic han obtenido una posici√≥n dominante en el mercado financiero, al hacerse con el control mayoritario del Banco de Chile, concret√°ndose un sentido anhelo del grupo. Esto se logra tras la fusi√≥n del Banco Edwards y el Banco de Chile a principios de la d√©cada y luego, en 2007, con la fusi√≥n del Chile y el Citibank, que catapulta al Grupo Luksic a un lugar de privilegio en el sector bancario, reflejado en el liderazgo que en el √ļltimo a√Īo demostraron en las utilidades del sector. Asimismo, el grupo adquiere el 67% de las acciones de Canal 13 en 2010, extendiendo su capacidad de influencia al importante espacio de la reproducci√≥n cultural. Y es que siendo la propiedad de alg√ļn medio de comunicaci√≥n una constante entre los grupos econ√≥micos, s√≥lo en los √ļltimos a√Īos los Luksic logran posicionarse en este rubro, as√≠ como en el √°mbito de la producci√≥n de conocimiento estrat√©gico, al financiar el think tank Res P√ļblica Chile, cuya misi√≥n implic√≥ la construcci√≥n de un programa de gobierno para influir en el debate antes de las √ļltimas elecciones presidenciales.

Como consecuencia de estos altos precios del cobre y de su posici√≥n dominante en un sector estable como el bancario, es que el grupo ha logrado sortear con √©xito la √ļltima crisis financiera. De hecho, en 2011, el clan alcanza su m√°ximo hist√≥rico, al exhibir una fortuna avaluada en US$19.200 millones. Actualmente, la ca√≠da del precio de los commodities y la desaceleraci√≥n de la econom√≠a, los ha llevado a iniciar una nueva etapa de inversiones y recapitalizaciones, con el objeto de comenzar un nuevo proceso de acumulaci√≥n. Desde 2013, la capitalizaci√≥n se ha extendido en sus empresas, incluyendo el Banco de Chile, CSAV, CCU, Enex y su brazo minero, en el cual han inyectado cerca de US$5.000 millones, en miras de poner en marcha nuevos proyectos mineros como Antucoya u Oxidos Encuentro, y otros energ√©ticos como Alto Maipo.

En definitiva, partiendo de una importante base econ√≥mica familiar, que aunque regional liga a Andr√≥nico Luksic Abaroa a las costumbres de las familias propietarias de principios del XX -y, por tanto, diluye el mito del self-made man con que ha sido presentada su historia-, se observan al menos cuatro estrategias empresariales y periodos de crecimiento econ√≥mico, que delinean una trayectoria que, al llegar el a√Īo 2015, sit√ļan al Grupo Luksic como el de mayor poder econ√≥mico en Chile.

2. A la usanza de las grandes fortunas: la estructura de propiedad de los Luksic

Los intereses empresariales del Grupo Luksic se encuentran diversificados en una amplia gama de sectores econ√≥micos, siendo todos controlados a trav√©s de las tres grandes matrices o holdings que agrupan sus inversiones: Qui√Īenco, Antofagasta PLC y Adriatic Luxury Hotels. En ellas, predomina una estructura de propiedad y gesti√≥n de orden familiar, debido a que los hijos varones de la segunda generaci√≥n acompa√Īaron en la direcci√≥n de los negocios a su padre Andr√≥nico, para luego a su muerte hacerse cargo ellos mismos. Actualmente, las √°reas financiera e industrial son controladas a trav√©s de Qui√Īenco, que es presidida por el hermano mayor, Andr√≥nico Luksic Craig. Anteriormente, Andr√≥nico era s√≥lo el encargado del √°rea financiera, pero a la muerte en 2013 de su hermano Guillermo, tambi√©n toma el sector industrial. Los intereses mineros del grupo -as√≠ como los sanitarios y ferroviarios- son controlados a trav√©s de Antofagasta PLC, holding presidido por el menor de los varones: Jean Paul Luksic Fontbona. Finalmente, y aunque no exhibe el tama√Īo de las otras dos matrices, el holding hotelero Adriatic Luxury Hotels, que controla los negocios del clan en Croacia, es presidido por uno de los representantes de la tercera generaci√≥n, Davor Luksic Lederer, segundo hijo de Andr√≥nico.

Caracter√≠stico de la estructura de propiedad del Grupo Luksic es que entre sus matrices y empresas ‚Äďy sus respectivas filiales- median una serie de sociedades an√≥nimas cerradas y de responsabilidad limitada, a trav√©s de las cuales se controlan de manera efectiva los porcentajes accionarios con que se cuenta. Asimismo, y aunque la direcci√≥n de las matrices recae directamente sobre los integrantes del clan, el grupo cuenta con profesionalizadas estructuras de mando, dirigidas por directores y ejecutivos de confianza de la familia, no s√≥lo contempor√°neos a la segunda generaci√≥n, sino tambi√©n hist√≥ricos colaboradores de Luksic Abaroa.

El grupo tambi√©n controla una serie de fundaciones caritativas y educacionales, en donde las mandamases son las mujeres de la familia. La Fundaci√≥n Andr√≥nico Luksic es presidida por la mayor de las hermanas, Paola Luksic Fontbona, y tambi√©n cuenta como consejera a Gabriela Luksic Fontbona, la menor del clan. La Fundaci√≥n Ena Craig, que colabora con la restauraci√≥n de iglesias y en el √°rea de salud infantil, es presidida por Antonia Luksic Puga, hija de Guillermo. A estas se suman la Fundaci√≥n Educacional Oportunidad y la Fundaci√≥n Los Pelambres, esta √ļltima que desarrolla iniciativas de responsabilidad social empresarial en la cuarta regi√≥n.

En rankings internacionales como Forbes, los intereses del grupo aparecen representados por Iris Fontbona Gonz√°lez, segunda esposa de Luksic Abaroa. Ella es la matriarca de la familia, y si bien no es parte de ninguno de los directorios de las empresas abiertas a la bolsa, s√≠ integra y participa, al igual que sus dos hijas, en los directorios de casi todas las sociedades de inversi√≥n internacionales a trav√©s de las cuales el clan controla sus empresas en el mundo. Es que, m√°s all√° de lo inmediatamente visible a trav√©s de los informes p√ļblicos que liberan las compa√Ī√≠as del grupo, lo cierto es que la propiedad de sus intereses se descuelga desde lugares bastante alejados de Chile. Durante los a√Īos 70 y 80, y coincidentemente con los reacomodos del capitalismo mundial, Luksic Abaroa establece en pa√≠ses fiscales como Liechtenstein e Islas Caim√°n, una serie de fundaciones encargadas de administrar sus inversiones financieras en todo el mundo, siendo √©stas actualmente dirigidas por su viuda. En un esquema jer√°rquico de control transnacional, estas fundaciones controlan a su vez sociedades de inversi√≥n que manejan los holdings inmediatamente visibles del grupo en Chile y el extranjero (Qui√Īenco, Antofagasta PLC y Adriatic Luxury Hotels). Tal superposici√≥n jer√°rquica de empresas, sin embargo, oscurece el manejo de estas organizaciones, haci√©ndolas particularmente ubicuas para la fiscalizaci√≥n llevada a cabo por los servicios recaudadores de los diferentes pa√≠ses en que tienen sus negocios: Argentina, Uruguay, Canad√°, Estados Unidos, regiones de Europa y el propio Chile.

Por consiguiente, la estructura de propiedad del Grupo Luksic no termina en las matrices que habitualmente se consideran sus centros de operación y control de inversiones, sino que existen al menos dos filtros previos, que no sólo le permiten salir al mundo, sino también rodean de un halo de opacidad el manejo de sus negocios.

3. Los Luksic y la política contingente

¬ŅC√≥mo se han relacionado los m√°ximos referentes del mencionado grupo empresarial con la pol√≠tica contingente? El tema ha cobrado inusitada visibilidad a prop√≥sito del esc√°ndalo Caval, en este caso, porque la indignaci√≥n ciudadana ha tendido a concentrarse en el aprovechamiento de la posici√≥n que implica ser hijo de la Presidenta de la Rep√ļblica.

Rodrigo S√°enz | Agencia Uno

Rodrigo S√°enz | Agencia Uno

Sin embargo, los recursos econ√≥micos involucrados son √≠nfimos si se los mira en relaci√≥n al ya descrito patrimonio del grupo, por ende, lo que se busca m√°s bien es dar continuidad a una relaci√≥n permanente, de la que Caval es s√≥lo un evento en una cadena de acontecimientos. Esta ‚Äúcadena de favores‚ÄĚ entre el mundo empresarial y la pol√≠tica parte como un movimiento de acercamiento del empresariado hacia la Concertaci√≥n, con el Gobierno de Lagos como el primer gran hito, y llega a su m√°xima expresi√≥n con la colonizaci√≥n abierta de los empresarios sobre la pol√≠tica, posicionando a ministros y figuras clave en el aparato del Estado, provenientes directamente desde sus filas. Y en ambos procesos un sello distintivo es la presencia de los Luksic como actores clave.

Bastante se ha escrito en este √ļltimo tiempo sobre las transversales redes del Grupo Luksic. En su edici√≥n del 13 de marzo, La Segunda publica una nota en la que se da cuenta de importantes personalidades de la pol√≠tica que ejercen o han ejercido en los directorios de las empresas del grupo. En esta lista figuran ex ministros y ministros en ejercicio, presidentes de asociaciones gremiales, figuras asociadas al Banco Central, entre otras. De ellos, al menos 11 personas est√°n ligadas a la Concertaci√≥n. Esto muestra que el tr√°nsito entre las empresas de Luksic y el poder pol√≠tico es bastante fluido en ambas direcciones. Pero fuera de este suceso, que ya marca una se√Īal importante acerca de la capacidad de penetraci√≥n en la pol√≠tica de este conglomerado, hay una serie de hechos que son prueba de su influencia directa. Para rastrear este proceso, hay que remontarse a la campa√Īa presidencial de 1999, cuando se inician los primeros acercamientos de los Luksic hacia la Concertaci√≥n.

La puesta en escena de Lagos

El mi√©rcoles 10 de noviembre de 1999, El Mercurio public√≥ una nota titulada ‚ÄúLagos valor√≥ Gran Miner√≠a Privada‚ÄĚ, sobre la visita realizada por el entonces candidato Ricardo Lagos a la mina Los Pelambres, ocurrida el d√≠a anterior y en la cual estuvo acompa√Īado por el entonces presidente de Anaconda Chile, Jean Paul Luksic. En una nota de Manuel Salazar, se analiza esta visita y se desentra√Īa el proceso de preparaci√≥n que permiti√≥ su ocurrencia, volviendo a aparecer una intrincada red de contactos entre el mundo empresarial y el pol√≠tico. En este caso, el Gerente General de Los Pelambres, Nelson Pizarro, cercano al PS, trabaj√≥ en los preparativos junto a Jaime Andrade, Gerente de Asuntos Externos, y en ese entonces muy cercano a Ricardo Solari y Carlos Ominami, quienes en la estructura de la campa√Īa ocupaban las funciones de miembro del Comit√© Ejecutivo y encargado comunicacional, respectivamente.

En la mencionada visita (originada adem√°s a partir de una conversaci√≥n del propio Lagos con Andr√≥nico Luksic Abaroa en 1996) abundan los gestos simb√≥licos de lado y lado. Por una parte, Lagos, tras ser aclamado por los trabajadores del lugar, realiza un fuerte reconocimiento al papel de la miner√≠a privada y a su asociaci√≥n con el capital extranjero como motores del crecimiento econ√≥mico del pa√≠s. Al mismo tiempo, Jean Paul Luksic responde indicando a los medios de comunicaci√≥n que nadie deb√≠a tener miedo de invertir en Chile y que los chilenos eran afortunados de tener a dos candidatos de la altura de Lagos y Lav√≠n. Con ello se pone en escena, a dos semanas de la elecci√≥n, una poderosa se√Īal de tranquilidad empresarial, justamente a contrapelo de la t√°ctica electoral que hab√≠a intentado instalar la derecha para dichos comicios: la idea de que Lagos representaba el retorno de un presidente socialista y sembrar√≠a un caos como el de la Unidad Popular. Con ello, sin duda, se sellaba un primer acercamiento entre el empresariado y la Concertaci√≥n, liderado por los Luksic.

La expansión bancaria del Grupo, con el auspicio de la Concertación

A fines del a√Īo 2000, en los comienzos del Gobierno de Lagos, Jaime Est√©vez, militante socialista y entonces presidente del Banco del Estado, salt√≥ a la pol√©mica por un cr√©dito de US$ 120 millones otorgado por dicha entidad a Qui√Īenco. Este cr√©dito era una parte de los recursos que el Grupo Luksic requer√≠a para concretar la compra del 51% del Banco de Chile. Este cr√©dito gener√≥ en su momento una pol√©mica entre sectores de la DC y Est√©vez. Los primeros acusaban que la operaci√≥n favorec√≠a la concentraci√≥n econ√≥mica, alej√°ndose del rol que correspond√≠a al Banco del Estado. El segundo se defendi√≥ indicando que BancoEstado cumpl√≠a un rol social al llegar a sectores a los que otros bancos no llegan, pero que ello no implicaba dejar de hacer buenos negocios cuando estos aparecieran.

Juan Gonz√°lez | Agencia Uno

Juan Gonz√°lez | Agencia Uno

M√°s all√° de algunas acciones pirot√©cnicas de los parlamentarios, que anunciaron comisiones investigadoras que finalmente no se concretaron, de la operaci√≥n financiera no pudieron conocerse detalles m√°s espec√≠ficos, dado que Est√©vez invoc√≥ la Ley de Bancos para no revelar detalles de la transacci√≥n. Lo cierto es que en ese momento tampoco se abri√≥ paso dentro de la Concertaci√≥n -y dentro de las prioridades del Gobierno- una discusi√≥n sobre el verdadero rol que deb√≠a cumplir un banco perteneciente al Estado, imponi√©ndose la tesis de que esa instituci√≥n era solo una m√°s que compet√≠a en condiciones de mercado con los restantes actores. De hecho, ante la acusaci√≥n de favorecer la concentraci√≥n econ√≥mica por medio de la operaci√≥n, fueron personeros que hoy se autodefinen como la izquierda de la Concertaci√≥n quienes salieron a respaldar a Est√©vez. Alejandro Navarro y Sergio Aguil√≥ en ese entonces, consideraron la acusaci√≥n “una deslealtad hacia alguien que fue Presidente de la C√°mara de Diputados”.

A√Īos m√°s tarde, Est√©vez vuelve a ser protagonista de una pol√©mica. Durante su gesti√≥n, se generan las cuestionadas pr√°cticas que en 2013 dan origen a una multa a Banco Estado por m√°s de US$12 millones, a causa de cl√°usulas abusivas. El mismo Est√©vez, el a√Īo 2005 y siendo ministro de Transportes, firma el contrato con el Administrador Financiero del Transantiago, del cual el Grupo Luksic tiene un 20% de participaci√≥n. Todos estos antecedentes lo hacen acreedor, a contar del a√Īo 2007, de un sill√≥n en el Directorio del Banco de Chile, posici√≥n que ocupa hasta hoy.

RES p√ļblica: la irrupci√≥n en el debate program√°tico

A fines de 2011, Luksic encomienda al economista Klauss Schmidt-Hebbel la conformaci√≥n de un grupo ‚Äúpara repensar Chile‚ÄĚ. Lo hace al calor de las protestas en alza del movimiento estudiantil, pero tambi√©n pensando en que se avecina una contienda electoral. Con ello se da origen a Res P√ļblica, grupo constituido por intelectuales entre los que se cuentan Andrea Tokman, Alejandro Ferreiro, Andrea Repetto, Vicente Espinoza, Eugenio Guzm√°n, Juan Andr√©s Fontaine y Dante Contreras, entre otros.

En sucesivas entrevistas realizadas a su coordinador, cuya funci√≥n actual es de director de AFP H√°bitat, se observa que la misi√≥n de Res P√ļblica es retomar el control elitario en cuanto a lo que se entiende como ‚Äúrazonable‚ÄĚ en pol√≠tica, en sinton√≠a con la denominada pol√≠tica de los acuerdos. Ello se plasma en un libro de 95 propuestas, dado a conocer en mayo de 2013, y que entre otras medidas incluye el aumento de la cotizaci√≥n previsional y de la edad de jubilaci√≥n a 67 a√Īos, el crecimiento del presupuesto de Educaci√≥n por la v√≠a del aumento de la subvenci√≥n escolar, y propuestas de reformas al sistema tributario que no consideran grav√°menes espec√≠ficos a la miner√≠a. Visto en perspectiva, se trata de un intento por superar la contingencia, marcada por la movilizaci√≥n estudiantil, apostando por pautear la acci√≥n concertacionista por medio del reclutamiento de su tecnocracia e intelectuales. De ah√≠ el √©nfasis del propio Schmidt-Hebbel sobre la importancia de avanzar ‚Äúdebatiendo en base a ideas y no en base a ideolog√≠a‚ÄĚ.

Influencia ministerial

El momento actual es tal vez el de mayor influencia del Grupo Luksic en la política nacional. A ello ayuda no sólo su capacidad de entablar línea directa con quienes toman las decisiones, dadas las intersecciones entre las trayectorias profesionales y políticas de varias de las actuales autoridades. Junto con ello, es el propio proceso político abierto en la Concertación, que ha jibarizado la influencia de los partidos, el que ha permitido que en términos relativos aumente la influencia empresarial. A tal punto que hoy es más fácil entrar a cargos de influencia desde un directorio de Luksic que desde la propia política.

Esta influencia, en términos prácticos, se traduce en cuatro ministros que provienen directamente de sus filas y de los que la familia tiene amplio conocimiento: Nicolás Eyzaguirre, hombre clave de la Reforma Educacional; Alberto Arenas, ministro de Hacienda; Aurora Williams, ministra de Minería; y Máximo Pacheco, en la cartera de Energía. En esta situación ha influido de manera significativa la compra de Canal 13, que representa un verdadero portaviones no sólo por la tribuna ideológica que implica la propiedad de un medio de comunicación masivo, sino también porque dos de los mencionados ministros (Arenas y Eyzaguirre) provienen de dicha estación. Junto con ellos, se puede nombrar a dos figuras clave de la DC como son René Cortázar (que fue presidente del directorio del canal hasta 2012, cuando fue reemplazado por Eyzaguirre) y Soledad Alvear (actual integrante del directorio).

Aurora Williams es, de los hasta ahora mencionados, tal vez la persona que m√°s tiempo ha trabajado en empresas del Grupo Luksic. Primero en Aguas Antofagasta, luego recalando en el sector p√ļblico para asumir la Secretar√≠a Regional Ministerial de Obras P√ļblicas en el primer Gobierno de Bachelet. Posteriormente, regresa al Grupo Luksic en la gerencia de administraci√≥n y finanzas de Antofagasta Terminal Internacional (ATI), y, a contar de 2014, es nombrada en el Ministerio de Miner√≠a. S√≥lo a d√≠as de su nombramiento, El Mostrador advirti√≥ un conflicto ambiental46 en el que la futura ministra estaba directamente involucrada debido a su pasado en ATI: se trataba de un proyecto de recepci√≥n y embarque de cobre en las instalaciones portuarias de Antofagasta, que ha sido rechazado por organizaciones sociales, parlamentarios de la zona e incluso el Colegio M√©dico regional, debido a sus nocivos efectos para la salud.

En tanto, Alberto Arenas, tras desempe√Īarse en la Direcci√≥n de Presupuestos en el primer Gobierno de Bachelet, asume en el directorio de Canal 13, el cual, tras ser adquirido por Luksic ve modificado su directorio en un intento expl√≠cito de su controlador por conformar un espacio pol√≠ticamente transversal. En este cargo se desempe√Īa por aproximadamente tres a√Īos, per√≠odo en que comparte directamente con Andr√≥nico, quien tambi√©n era parte de este directorio. Sin haber estado en la primera l√≠nea en sus cargos previos, Arenas salta a altas esferas de influencia a contar de 2013, cuando renuncia al directorio del canal para asumir la coordinaci√≥n del comando de Bachelet y, posteriormente, para asumir el Ministerio de Hacienda.

Francisco Longa | Agencia Uno

Francisco Longa | Agencia Uno

Por tal cercan√≠a con el grupo, no es de extra√Īar que la Reforma Tributaria presentada por el gobierno no haya modificado en espec√≠fico la tributaci√≥n minera. Pero incluso m√°s all√° de ese ‚Äúgesto‚ÄĚ, la influencia del empresario se observ√≥ de manera m√°s que expl√≠cita. La reforma consideraba impuestos al consumo de tabaco y alcohol, y frente a este √ļltimo, el 9 de abril de 2014, Andr√≥nico Luksic Craig plante√≥ una cr√≠tica abierta dados sus intereses en CCU. Tras plantear su preocupaci√≥n por dicho gravamen, manifest√≥: ‚Äúsu disposici√≥n con el prop√≥sito de manifestarles y darles a conocer (al Gobierno y los parlamentarios) los efectos que estos tributos tendr√≠an a fin de que puedan resolver con una mejor comprensi√≥n el alcance que dicha reforma generar√≠a para la materia que nos preocupa‚ÄĚ.

Dos semanas despu√©s, el Gobierno anunci√≥ el env√≠o de una indicaci√≥n que reduc√≠a el impuesto a los alcoholes. Tal vez un antecedente de la posterior ‚Äúcocina‚ÄĚ que dio paso a la modificaci√≥n final del proyecto, y en la que curiosamente vuelve a aparecer como un actor clave otro personaje ligado al grupo: Jorge Awad, presidente de la Asociaci√≥n de Bancos y director del Banco de Chile.

Finalmente, aparece la figura de M√°ximo Pacheco, el m√°s visible de los ministros en cuanto al aspecto de sus v√≠nculos con el mundo empresarial. No solo fue director del Banco de Chile y Lucchetti, empresas controladas por el grupo, sino que adem√°s es amigo de Andr√≥nico y de otros grandes empresarios. Conocido es por haber cumplido las funciones de puente entre el empresariado y la Concertaci√≥n, al propiciar las primeras reuniones de Lagos en el CEP. Hoy es hombre clave en materia de energ√≠a, propiciando una agenda que ha contado hasta ahora con el benepl√°cito del gran empresariado al garantizar mejores condiciones de estabilidad de los proyectos energ√©ticos, y mayor certeza jur√≠dica en una materia que los √ļltimos gobiernos no han podido controlar. Por tal motivo, no llaman la atenci√≥n las se√Īales expl√≠citas de apoyo que ha recibido el Proyecto Alto Maipo, no s√≥lo por parte de Pacheco, sino tambi√©n del propio Ministro de Hacienda, quien tras darle su apoyo expl√≠cito y elevarlo a la categor√≠a de clave para el desarrollo energ√©tico del pa√≠s, indic√≥ que ‚Äúen Chile las reglas tienen que ser claras, la institucionalidad debe funcionar y los proyectos que cumplan con la institucionalidad se van a implementar”.

4. Consolidando una posición dominante

En su evoluci√≥n, el Grupo Luksic muestra tener una gran capacidad para adaptarse a las circunstancias hist√≥ricas a que se ve enfrentado, sobrellevando situaciones de crisis pol√≠tica y econ√≥mica y, m√°s a√ļn, sacando provecho de √©stas para sus negocios, tanto dentro como fuera de Chile. A lo largo de su trayectoria empresarial, tal capacidad se ha visto reflejada en el pragmatismo imperante en cada una de sus estrategias empresariales. Como se distingui√≥, la primera de ellas fue la especulaci√≥n, primero de divisas y luego con paquetes accionarios, a trav√©s de los cuales logr√≥ ganar espacio en el mapa de los m√°s ricos de Chile. En segundo lugar, las crisis pol√≠ticas y econ√≥micas que se suceden en Chile desde 1973, permitieron al grupo apropiarse de empresas ca√≠das en desgracia, no s√≥lo por estos problemas estructurales, sino sobre todo por el mal manejo de sus controladores privados, part√≠cipes de la primera etapa de las privatizaciones de empresas p√ļblicas ‚Äďa la que los Luksic no fueron invitados. En tercer lugar, durante los 90 los Luksic apuntar√°n a la alianza con capitales extranjeros, habida cuenta de una tendencia que se generaliza desde fines de la d√©cada anterior, pero que es profusamente utilizada por el grupo en cuesti√≥n. Finalmente, hasta la √©poca reciente, el Grupo Luksic ha rentado de sus posiciones dominantes en el mundo financiero y, sobre todo, de sus inversiones en la miner√≠a del cobre, especialmente por los altos precios que alcanzara este mineral.

Ahora bien, aun cuando en su trayectoria empresarial los Luksic se han dedicado a comprar empresas antes que a crearlas, y su actual posici√≥n dominante en el mapa de la extrema riqueza ha sido lograda a trav√©s de las rentas antes mencionadas, su comportamiento pragm√°tico, adem√°s de sus constantes inversiones, los vincula a una racionalidad empresarial m√°s cercana al riesgo que al puro rentismo de otros grupos econ√≥micos. Particularmente, de aquellos que crecieron al amparo del capitalismo de ‚Äúservicios p√ļblicos‚ÄĚ chileno, y que hoy, con Penta y SQM como estandartes, se encuentran visiblemente cuestionados.

Los rasgos observados en sus etapas de crecimiento y su actuar en el sistema pol√≠tico, confirma que su posici√≥n ha dependido, por una parte, de su capacidad para leer correctamente el momento pol√≠tico y, por otro lado, de su tendencia a arriesgar a contrapelo del resto de los grupos econ√≥micos. Asimismo, se los ve claramente liderando un proceso de renovaci√≥n de los espacios de acumulaci√≥n del capital, buscando destrabar aquellos que la misma din√°mica de la acumulaci√≥n neoliberal desembozada ha puesto en cuestionamiento. As√≠ se han inmiscuido en la pol√≠tica, financiando las campa√Īas de todo el espectro pol√≠tico chileno, a la vez que imponen a sus propios funcionarios en cargos de gobierno claves para el futuro, como sucede con los ministerios de Energ√≠a y Miner√≠a.

La autoconciencia alcanzada por el empresariado chileno en los √ļltimos a√Īos tiene a los Luksic como su vanguardia. Los Luksic se han ajustado a las tendencias empresariales de cada √©poca, a la vez que h√°bilmente han construido lazos con el mundo pol√≠tico, tanto en Chile como en el mundo. Y es que deb√≠an hacerlo, ya que se trata del grupo econ√≥mico con mayores intereses en la gran miner√≠a del cobre, justamente dentro del pa√≠s m√°s dependiente de los vaivenes de esta actividad econ√≥mica en el mundo. Mientras esto se mantenga y se necesite desarrollar nuevos proyectos de extracci√≥n para satisfacer nuevas necesidades de acumulaci√≥n, se presentar√°n cada vez m√°s problemas medioambientales y, por tanto, sociales y pol√≠ticos. De all√≠ que a trav√©s de su posici√≥n de poder busquen la resoluci√≥n de tales dilemas desde dentro del Estado y su institucionalidad, cuesti√≥n sostenible s√≥lo en un escenario que mantenga la desarticulaci√≥n social que ha predominado hasta ahora en Chile.

En síntesis, desde la perspectiva de los intereses empresariales abarcados, el poder e influencia de los Luksic se expresa como una estructura poderosa y consolidada, que hoy más que nunca tiene al sistema político a su disposición, sobre todo considerando el debilitamiento de los partidos que ha pregonado implícita y explícitamente el bacheletismo. Sin embargo, esta debilidad del sistema político es un arma de doble filo. Es a la vez una condición contingente que inclina el balance del poder hacia el lado empresarial, al no existir contrapeso (lo cual se apreció claramente en la discusión de la Reforma Tributaria), pero a su vez representa un riesgo, en tanto la deslegitimación creciente de las instituciones no es sino una amenaza a una estructura básica del modelo de desarrollo chileno. De allí que la acción de las fuerzas sociales aparezca hoy como un elemento que pone en peligro este delgado y precario equilibrio.

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Autor: Sebasti√°n Caviedes Hamuy
Investigador del Centro de Estudios de la Fundación Nodo XXI
Licenciado en Sociología de la Universidad de Chile.
Autorizado para su publicación en BioBioChile.

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