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Cuatro magistrados y un desaparecido: el “desfile judicial” del Caso Matute
Publicado por: Fabi√°n Polanco
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Si bien lo m√°s importante para la ministra Carola Rivas es aclarar la desaparici√≥n y muerte de Jorge Matute Johns hace 15 a√Īos, tambi√©n ha asumido la responsabilidad de levantar el manto de dudas que en este tiempo se tendi√≥ sobre el Poder Judicial.

Y es que hasta ahora ninguno de los tres jueces que antecedieron a Rivas frente al sumario fueron capaces de esclarecer lo ocurrido en la discoteca La Cucaracha, lugar donde fue visto por √ļltima vez el estudiante de Ingenier√≠a Forestal de la Universidad de Concepci√≥n.

“La jueza de hierro”

A Flora Sep√ļlveda, titular del Tercer Juzgado del Crimen penquista, le correspondi√≥ iniciar la investigaci√≥n. Era conocida como una jueza acuciosa y muy trabajadora, e hizo honor al calificativo al dedicarse pr√°cticamente en forma exclusiva al sumario desde su inicio.

Flora Sep√ļlveda | Agencia UNO

Flora Sep√ļlveda | Agencia UNO

A poco m√°s de un mes de diligencias -y cuando ya el caso ten√≠a conmocionado a todo el pa√≠s- la magistrada dicta la que podr√≠a calificarse como una de las m√°s importantes resoluciones en estos 15 a√Īos: el cambio de car√°tula, de presunta desgracia a secuestro con obstrucci√≥n a la justicia.

El 5 de enero del a√Īo 2000, la jueza Sep√ļlveda estableci√≥ que Matute Johns hab√≠a sido secuestrado y que detr√°s de ese delito hab√≠a “gente con preparaci√≥n” que estaba dedicada a obstruir la acci√≥n de la justicia.

A pesar de su incansable labor, el sinn√ļmero de diligencias -muchas de ellas supervisadas personalmente- y lo que para la familia ha sido el avance m√°s importante en el proceso, con el procesamiento de siete j√≥venes sindicados por la PDI como responsables de la desaparici√≥n de Coke, desde un principio Flora Sep√ļlveda fue blanco de cr√≠ticas.

Entre los cuestionamientos vertidos -algunos desde la misma familia Matute Johns- hablaban de que la jueza se apropió del caso sin tener jurisdicción, pues los hechos ocurrieron en Talcahuano, que era donde en realidad se localizaba la discoteca La Cucaracha.

Se le vincul√≥ a trav√©s de su hijo, el abogado Mario Rojas, con la familia de Bruno Betanzo, uno de los principales sospechosos como due√Īo del local nocturno, e incluso de no atreverse a cambiar el encausamiento de los siete j√≥venes al delito de secuestro y no s√≥lo obstrucci√≥n a la justicia.

Fueron gestiones de los padres y hermano de Coke las que llevaron a la Corte de Apelaciones de Concepci√≥n a sacar de la investigaci√≥n a la jueza Sep√ļlveda y entregar el sumario -en diciembre del a√Īo 2002- a un ministro en visita, designaci√≥n que recay√≥ en el entonces reci√©n asumido Juan Rubilar.

El m√°s cuestionado

La familia Matute Johns nunca tuvo una buena opinión del magistrado Rubilar. Desde su nombramiento surgieron las críticas y la primera fue por su casi nula experiencia en justicia penal. Y el cuestionamiento tenía fundamento: Había desarrollado gran parte de su carrera en juzgados en lo Civil.

Pero las dudas sobre las competencias y el inter√©s del ministro en visita para dilucidar la inc√≥gnita -al menos para la familia de la v√≠ctima y la opini√≥n p√ļblica- parecieron confirmarse despu√©s de que a tres meses de que tomara la investigaci√≥n -en marzo de 2003- Rubilar decidiera cerrarla sin resultados.

La indignación llevó a María Teresa Johns a comenzar una recolección de firmas para solicitar la remoción y cambio de juez. En el intertanto, el tribunal de alzada penquista intervino y ordenó al ministro en visita reabrir el sumario y practicar una serie de diligencias.

Juan Rubilar | Agencia UNO

Juan Rubilar | Agencia UNO

La Corte Suprema rechazó el nombramiento de un nuevo magistrado en al menos dos oportunidades, aunque en una de ellas la negativa fue sólo por un voto en el Pleno del máximo tribunal.

Y es que hab√≠a incomodidad con la labor del juez Rubilar, quien durante el a√Īo 2003, a pesar del nuevo informe de la PDI que aporta pruebas t√©cnicas y cient√≠ficas para respaldar la tesis contra el grupo de j√≥venes, la rechaza.

Se mantienen y aumentan as√≠ las sospechas no s√≥lo respecto del ministro Rubilar sino de todos los miembros del tribunal de alzada que optan -se se√Īal√≥ entonces- por mantener un juez que poco o nada hab√≠a avanzado en la investigaci√≥n.

De la gloria al infierno

Cuando Juan Rubilar salió de vacaciones mientras instruía el caso Matute, lo reemplazó su colega, el ministro Jaime Solís Pino.

En febrero de 2004, por ejemplo, a él le corresponde dirigir las diligencias cuando son encontrados los restos del joven en el kilómetro 22 del camino a Santa Juana.

Luego, menos de un a√Īo despu√©s, surge otra pista que nuevamente apuntaba al grupo de j√≥venes sospechosos. Subrogando al ministro en visita titular estaba otra vez el ministro Sol√≠s.

Jaime Solís | Agencia UNO

Jaime Solís | Agencia UNO

Realiz√≥ una serie de diligencias para establecer si era verdad o no lo que se√Īalaban dos j√≥venes, quienes aseguraban haber o√≠do a algunos de los procesados inculparse mutuamente durante una fiesta. Finalmente la pista es desechada, pero la familia apoya el trabajo de Sol√≠s e incluso pide sin √©xito que sea mantenido en reemplazo del ministro Rubilar.

Y Jaime Sol√≠s recobra protagonismo otra vez cuando reabre a fines del a√Īo pasado la causa, no obstante saber a esa altura que su hija estaba casada con Farid Harum, quien hab√≠a sido involucrado al principio de la investigaci√≥n debido a que estaba en la discoteca La Cucaracha la madrugada de la desaparici√≥n de Coke.

Finalmente debi√≥ inhabilitarse, y aunque la familia Matute Johns no lo se√Īal√≥ p√ļblicamente, la situaci√≥n caus√≥ malestar e hizo surgir nuevamente las dudas sobre el verdadero inter√©s del Poder Judicial en aclarar el caso del joven.

Fue as√≠ como el Pleno de la Corte de Apelaciones de Concepci√≥n nombr√≥ a Carola Rivas para investigar la causa, asumiendo la joven jueza no s√≥lo la responsabilidad de esclarecer lo ocurrido a Jorge Matute Johns sino tambi√©n limpiar la imagen de los tribunales y tambi√©n -seg√ļn lo ha expresado- la de las polic√≠as.

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