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¬ŅQu√© le ocurre a tu cerebro cuando cree que le quedan 30 minutos de vida?
Publicado por: EsMateria.com
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Por Miguel √Āngel Criado, de EsMateria.com

Un estudio con supervivientes de un avión que se quedó sin combustible en mitad del océano ofrece pistas de la relación entre el trastorno por estrés postraumático y los recuerdos. La memoria aumenta ante el riesgo de una muerte inminente.

Durante 30 minutos, los pasajeros del vuelo AT236 estuvieron seguros de que iban a morir. En mitad del océano, su avión se quedó sin combustible. Primero fue el tanque del ala derecha.

Debido a lo anterior, los pilotos transfirieron parte del combustibles del tanque izquierdo sin saber que hab√≠a una fuga en el circuito, as√≠ que secaron los dos. Con minutos de diferencia, ambos motores estallaron. En la cabina, las luces se apagaron, las mascarillas cayeron y la tripulaci√≥n explic√≥ a los pasajeros qu√© hacer al iniciar la cuenta atr√°s. Cuando todo estaba perdido y hab√≠a lanzado una se√Īal de socorro, el comandante Robert Pich√© pudo planear hasta una pista en una base militar de una peque√Īa isla de las Azores. Todos salieron vivos del trance, en particular su memoria.

Junto a grupo de colegas, decidi√≥ aprovechar el experimento √ļnico de 300 personas viviendo la misma sensaci√≥n de la amenaza de una muerte inminente para investigar c√≥mo las intensas experiencias emocionales negativas afectan a la capacidad de recordar.

‚ÄúImagine su peor pesadilla. Eso es lo que fue‚ÄĚ, recuerda Margaret McKinnon, que en agosto de 2001 era una reci√©n casada que iba de viaje de novios a Lisboa en el AT236. La ahora investigadora del departamento de psiquiatr√≠a y neurociencias de la conducta de la universidad canadiense de McMaster a√Īade: ‚ÄĚNo fue s√≥lo un instante donde tu vida pasa ante tus ojos en una fracci√≥n de segundo y despu√©s todo acaba‚ÄĚ. La pavorosa sensaci√≥n de ‚Äúvoy a morir‚ÄĚ dur√≥ unos ag√≥nicos 30 minutos mientras los sistemas del avi√≥n se iban apagando.

Aquella dram√°tica experiencia sirvi√≥ al comandante Pich√© para ganarse la vida dando conferencias y a McKinnon para estudiar la relaci√≥n entre un evento de este tipo, el trastorno por estr√©s postraum√°tico (TEPT) y la memoria. Junto a grupo de colegas, decidi√≥ aprovechar el experimento √ļnico de 300 personas viviendo la misma sensaci√≥n de la amenaza de una muerte inminente, para investigar c√≥mo las intensas experiencias emocionales negativas afectan a la capacidad de recordar.

Los investigadores consiguieron reunir a 15 de los pasajeros del AT236. Querían ahondar en la tesis de que los eventos dramáticos vividos en primera persona quedan grabados a fuego en la memoria de los que los vivieron. Les interesaba en particular la relación entre el TEPT (trastorno de estrés post traumático) que sufren muchos de los que viven una experiencia tan terrible. Esto, porque hay estudios que sostienen lo contrario, que las experiencias traumáticas tienden a provocar un deterioro y parcelación de los recuerdos.

Tras someterlos a un test cl√≠nico para establecer su personalidad o s√≠ sufr√≠an alg√ļn trastorno de ansiedad o depresi√≥n, comprobaron que la mitad de los pasajeros presentaban un cuadro t√≠pico de TEPT. Ten√≠an ataques de ansiedad, estados depresivos, extra√Īamiento, ensimismamiento, accesos de p√°nico‚Ķ

Para validar sus resultados, reclutaron tambi√©n a otros 15 individuos como grupo de control de su investigaci√≥n. Ambos grupos tuvieron que realizar una entrevista autobiogr√°fica en la que ten√≠an que recordar todos los detalles que pudieran de tres eventos personales. Uno era no traum√°tico y funcionaba como neutral, otro eran sus recuerdos de los atentados del 11-S y el tercero, aquella noche del vuelo en el AT236. En este caso, el grupo de control tuvo que rememorar un suceso negativo que vivieran en primera persona del mismo a√Īo.

Tal como publican en Clinical Psychological Science, los pasajeros del AT236 mostraron una enorme capacidad de memoria episódica, el tipo de memoria relacionada con las experiencias personales. Sus resultados fueron muy superiores a los del grupo de control. La mayoría recordaban, más de una década después, la mayor parte de los 83 detalles que los investigadores habían seleccionado, basados en la experiencia de McKinnon y que eran verificables, para comprobar su grado de exactitud. Pero esta mejor memoria sólo fue significativa en el evento traumático vivido en primera persona (el accidente o el suceso trágico elegido por los sujetos de control).

Sin embargo, también comprobaron otro fenómeno. Los pasajeros con TEPT se excedían en los detalles, tendían a mas repeticiones y a irse por las ramas. En su caso, destacó una mayor memoria no episódica, su relato tenía más declaraciones y opiniones que detalles concretos de aquella noche. Lo más llamativo es que también la demostraron cuando tuvieron que pensar en un evento neutral o en cómo vivieron el 11-S.

‚ÄúCreemos que esta diferencia tiene que ver con el control sobre la memoria‚ÄĚ, sostiene el principal autor del estudio, Brian Levine, del Instituto de Investigaci√≥n Rotman de Baycrest, en la Universidad de Toronto. ‚ÄúLas personas difieren de forma natural en la forma en que afinan su memoria frente a tanta interferencia externa que hay. Los que tienen m√°s injerencia externa pueden ser m√°s propensos a respuestas patol√≥gicas al trauma. As√≠, vimos que aquellos con TEPT presentaban mas detalle no epis√≥dicos y no s√≥lo del desastre de Air Transat, sino de los otros eventos‚ÄĚ, a√Īad√≠a.

Es como si esta forma de recordar fuera un indicador, una pista, sobre aquellos más proclives a sufrir TEPT. “Lo que nuestros resultados muestran es que no es tanto lo que pasó, sino a quién le sucedió, lo que puede determinar la aparición del trastorno de estrés postraumático “, aventura el doctor Levine.

Esta posibilidad sería de mucha ayuda en el diagnóstico y tratamiento de soldados que regresan del combate, personas que han sido testigos de un asesinato o han sufrido abusos sexuales y que sufren TEPT. También ayuda a entender cómo, después de más de una década, muchos de los pasajeros del vuelo AT236 no consiguen enderezar su vida.

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