Presentes en cada esquina de toda ciudad y pueblo chileno, las bebidas alcohólicas en Fiestas Patrias sumergen las celebraciones en tantas alegrías como tragedias.

De acuerdo a estudios sociológicos de tipo cualitativo, el alcohol sería la peor de las drogas por sus efectos físicos, psíquicos y sociales, tanto en las personas como en un conjunto social. Las preciadas bebidas superaron a la heroína, el crack y la cocaína.

Científicos de la prestigiosa revista The Lancet, respaldados por un programa del gobierno de Reino Unido, pusieron al alcohol a la cabeza de 20 drogas, cuyos efectos fueron medidos en 16 tipos de daño.

El profesor David Nutt dijo a la BBC que no midieron los niveles de adicción, sino las consecuencias del consumo. Eso sí, dijo que “el alcohol es tan ampliamente utilizado, que hay cientos de miles de personas que anhelan alcohol todos los días, y esa gente puede llegar a extremos extraordinarios para conseguirlo.”

El impacto del consumo de alcohol fue graficado en las enfermedades, el trastorno del comportamiento, los quiebres familiares, los crímenes y accidentes bajo su influencia, los costos económicos para las familias y el costo a largo plazo para las políticas estatales.

Sin embargo y por su carácter sociológico, se debe considerar que este estudio se realizó en Gran Bretaña y podría variar en la cultura latinoamericana, donde algunas drogas tienen mayor presencia, como la cocaína y la cannabis, pero claro está, sin llegar al nivel de propagación que tiene el alcohol.

Entre las drogas más conocidas en Chile, la cocaína -clorhidrato o pasta base- recién se ubica en el quinto puesto, seguida del tabaco en el sexto, la marihuana en el octavo, el éxtasis en el 17º y los hongos en el último lugar.

The Lancet

The Lancet