Notas
Aborto terap√©utico: El “troleo” de Lagos Weber y el derecho a la vida
Publicado por: Alberto Gonzalez
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Comentar el bullado tema del aborto terapéutico no es sencillo, pues se trata de un asunto en el que no se logra un consenso debido a las diversas aristas que presenta, y principalmente porque es algo que compete a la ética y en donde está en juego la vida humana.

Qued√≥ en evidencia la polarizaci√≥n del tema, con las desafortunadas declaraciones de la senadora designada Ena Von Baer, quien se√Īal√≥ que “no tiene derecho, desde mi punto de vista, una mujer que presta el cuerpo en el fondo, presta el hogar a esa vida que se va a desarrollar, a terminar con esa vida”.

Sacada o no de contexto, lo cierto es que de inmediato gener√≥ reacciones, principalmente en redes sociales, donde cohabitan algunos mordaces como su par Ricardo Lagos Weber, quien de inmediato aprovech√≥ Twitter para afirmar que “la Ena no lo vende ni lo arrienda, s√≥lo lo presta… se convenci√≥ que el lucro no era bueno #prestaelcuerpo”.

El honorable congresista olvida dos cosas: todos tenemos derecho a pensar distinto, y además, el respeto es básico dentro de las relaciones humanas, especialmente si se refiere en esos términos a una dama. Si bien pidió disculpas, es imposible recuperar el agua una vez que la has arrojado al suelo.

El derecho a la vida

Está científicamente comprobado que un aborto, en cualquiera de sus formas, provoca algunas alteraciones psicológicas, que van desde sentimientos de culpabilidad hasta la depresión, en donde es fundamental la capacidad moral de la paciente y el apoyo de quienes le rodean.

En nuestro pa√≠s, lo que se discute es la posibilidad de despenalizar el aborto eugen√©sico, es decir, impedir el nacimiento de ni√Īos con deformaciones, problemas mentales y/o f√≠sicos; la interrupci√≥n deliberada del embarazo, cuando se realiza √ļnicamente para salvar la vida de la madre, en la medida que no existan otros medios para ello, y que es denominado aborto terap√©utico; o cuando el embarazo sea consecuencia de un hecho constitutivo del delito de violaci√≥n, caso en el cual, la interrupci√≥n del embarazo s√≥lo podr√° practicarse dentro de las primeras 12 semanas de gestaci√≥n.

Lo anterior, seg√ļn el proyecto de ley presentado en el Congreso por los senadores Guido Girardi, Ricardo Lagos Weber, Jaime Quintana y Eugenio Tuma. Todos del Partido por la Democracia*.

Si bien existen variadas disyuntivas, entre las principales está el momento en el cual ese embrión puede ser considerado un ser humano, y además el criterio de la madre en ese sentido y el derecho que, dicen, tiene la mujer sobre su cuerpo.

No es fácil tratar de lograr un acuerdo en temas éticos, principalmente porque éstos parten desde principios valóricos distintos que cada persona tiene y que valoran la realidad de una forma diferente. Por lo anterior, claramente es necesario concentrar la discusión en los motivos concretos que justificarían la interrupción del embarazo y las condiciones convenientes para una eventual despenalización.

Por esta raz√≥n es preciso concentrarse en lo fundamental…¬ŅDesde cu√°ndo un feto es un ser humano? A partir de esta interrogante, es necesario plantear un piso a la discusi√≥n, pues a mi juicio se ha enfocado m√°s el debate en los derechos de la mujer, m√°s que en el ser vivo que est√° por nacer. En otras palabras, lo importante a defender no es el derecho a matar a un ni√Īo indefenso, sino que en el derecho que tiene ese individuo en vivir, pese a las circunstancias que rodeen su nacimiento.

Desde este punto de vista, claramente se justifica lo que indica la Constituci√≥n de la Rep√ļblica, cuando “asegura a todas las personas: 1¬į El derecho a la vida y a la integridad f√≠sica y ps√≠quica de la persona. La ley protege la vida del que est√° por nacer”.

Y es aqu√≠ donde se podr√≠a abrir un punto de inflexi√≥n, puesto que la ley org√°nica defiende la vida del que est√° por nacer, pero no se refiere a la vida de la madre cuando est√° en riesgo a causa de un embarazo, que debiera ser regulado s√≥lo en la medida que haya un compromiso vital de la mujer, abri√©ndose a la posibilidad del aborto terap√©utico como v√≠a para eliminar la causa del da√Īo de la salud de la madre y, en ning√ļn caso matar al producto de la concepci√≥n sea este humano o no humano, siendo incluso una v√≠a legal menos engorrosa el cambiar el concepto de aborto terap√©utico por “interrupci√≥n del embarazo”.

Pero m√°s all√° de los t√©rminos jur√≠dicos, creo importante enfatizar que esa “interrupci√≥n del embarazo”, no es materia s√≥lo de la madre y su pareja (que en toda la discusi√≥n ha sido ignorado), pues a mi juicio qui√©n debe decidir cuando un embri√≥n o feto humano no tiene posibilidades de vivir fuera del vientre materno, debe quedar en manos del m√©dico tratante junto al equipo de profesionales que conoce a cabalidad el diagn√≥stico, en una evaluaci√≥n m√©dica que incluya el compromiso vital o de la salud de la paciente embarazada y la inminencia de su muerte. Junto con el estado del proceso gestacional, el diagn√≥stico de embri√≥n o feto humano (o no humano), su car√°cter de invasivo o su peligrosidad de continuar en la embarazada**.

Lo anterior, concordando con lo que postula un experto en el tema, como el doctor Carlos Valenzuela Yuraidini, Pedagogo en Religión y Moral, Médico-Cirujano, Doctor en Ciencias, Profesor de Genética, Etica y Epistemología, y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

Respecto a las otras razones para interrumpir el embarazo, el aborto eugenésico y por una violación, no creo que existan suficientes argumentos para justificarlas.

El aborto eugen√©sico, que es la interrupci√≥n del embarazo con la intenci√≥n de matar al embri√≥n o feto, dado que presenta una anomal√≠a gen√©tica valorada negativamente por la madre o las personas que pueden tomar esa decisi√≥n, se acerca incluso a las ideolog√≠as como la nazi y su b√ļsqueda de la raza perfecta.

Si bien se argumenta que hay un tema de calidad de vida, no es menor indicar que la ciencia ha avanzado al punto de hacer en cierto modo llevadera la pesada carga que significa tener un hijo con deficiencias serias.

En t√©rminos simples le planteo la siguiente interrogante ¬ŅNo tiene derecho a vivir un ni√Īo con s√≠ndrome de Down?.

En el caso de un ataque sexual, es normal que se origine un rechazo de la madre hacia el ser que se gesta en su interior, por el importante trauma de quien es víctima de este deleznable hecho, especialmente por la ausencia de de amor o afecto en el origen del acto sexual fecundante.

A√ļn as√≠, creo que es condenable el hecho de asesinar un ser humano inocente que no tiene alguna culpa de la brutalidad y el actuar irracional de las personas. Por esto, es necesario generar una red de protecci√≥n y apoyo psicol√≥gico a la madre con tal que ese peque√Īo pueda ver la luz y ser dado en adopci√≥n, como una forma de defender la vida.

Legislar el aborto es complejo por las implicancias de un dilema ético y que se presta para el populismo. Creo que lo mejor es centrarse en legislar por la vida, más allá de las libertades humanas que algunos se arrogan, creando condiciones para legalizar el rechazo gratuito de la vida.

* Biblioteca del Congreso Nacional.

** Valenzuela CY. Etica científica del origen humano. Rev Méd Chile 1997; 125: 701-5.

URL CORTA: http://rbb.cl/2fcv
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