No sólo el humo o las nubes se despliegan dando lugar a curiosas formas. Mucho más allá, en el espacio, el gas y polvo cósmicos también pueden agruparse en nebulosas hirvientes de vida, donde nacerá una nueva generación de estrellas.

Una de ellas es NGC 3324, una nebulosa cuya altas emisiones de rayos ultravioletas no sólo le otorgan un brillo más allá de lo usual, sino que también han moldeado su contorno en lo que parece ser el perfil de un rostro humano, con una protuberancia central que recuerda una nariz.

Y claro, al ser fotografiada desde el observatorio La Silla de la ESO, en el desierto de Atacama, los astrónomos no pudieron resistirse a bautizarla como “Nebulosa Gabriela Mistral”, en honor al rostro de la poetisa chilena, detalla el portal estadounidense Space.com

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Nebulosa Gabriela Mistral | ESO

Nebulosa Gabriela Mistral | ESO