Notas
Los grandes pecados del Simce (o porqué lo que se mide, no siempre mejora)
Publicado por: Gabriela Cares
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Desde hace ya un tiempo se ven√≠a escuchando acerca del Simce de Tecnolog√≠a, rumores que se confirmaron con el discurso del 21 de mayo. La prueba se aplicar√° en noviembre, a una muestra de 10 mil estudiantes de 2¬ļ a√Īo medio.

La prueba en sí puede llegar a ser un buen instrumento en cuanto a su construcción (atractiva, confiable y quizás válida), pero su inserción en una cultura evaluativa de rankings y consecuencias reales, la transforma en un artefacto que se desvía de los propósitos de una evaluación nacional seria, cuyos resultados son además, altamente previsibles.

¬ŅSu aporte? Dar una se√Īal de que en Chile se valora la inclusi√≥n de las TIC en el proceso educativo formal, pero a√ļn as√≠, creemos que esto podr√≠a desarrollarse de mejores maneras.

La reciente inclusi√≥n de las pruebas de Educaci√≥n F√≠sica e Ingl√©s en la bater√≠a de evaluaciones que SIMCE realiza, se puede entender como un esfuerzo de las autoridades por ampliar y fortalecer la relevancia de distintas √°reas curriculares, usando como mecanismo una evaluaci√≥n cuyos resultados tienen altas consecuencias para las escuelas y son de gran visibilidad para la opini√≥n p√ļblica.

De ah√≠ la frase ‚Äúlo que no se mide, no mejora‚ÄĚ, pero a eso agreguemos algo obvio: ‚Äúla sola medici√≥n no lo mejorar√°‚ÄĚ e incluso m√°s, la sola difusi√≥n puede tender a reproducir estigmatizaciones y encubrir logros que mediante una evaluaci√≥n tipo SIMCE no son perceptibles.

El Mineduc est√° haciendo un flaco favor al sistema educativo al usar el Simce como se√Īal de unos √©nfasis curriculares m√°s ‚Äúmodernos‚ÄĚ, ya que perjudica la seriedad y posicionamiento de la evaluaci√≥n nacional, a la vez que radicaliza el estrechamiento curricular hacia aquellos conocimientos y habilidades posibles de evaluar mediante una prueba estandarizada de aplicaci√≥n masiva.

Es innegable que en nuestro pa√≠s ya tenemos una cultura evaluativa, la cual es valiosa en cuanto aporta transparencia y provee de informaci√≥n a nivel masivo, pero tambi√©n es claro que tiene efectos no deseados como interpretaciones err√≥neas, comparaciones injustas y adiestramiento espec√≠fico en los contenidos que se eval√ļan.

Desde el Mineduc, a través del programa Enlaces, se han hecho grandes esfuerzos para que el uso de las tecnologías permee no sólo la infraestructura, sino también la cultura escolar. Este programa, cuenta con información respecto a cobertura, usos y dificultades en el cumplimiento de sus objetivos.

Entonces, ¬Ņser√° necesario un Simce de Tecnolog√≠a para decir que los j√≥venes exhiben distintos logros seg√ļn su nivel socioecon√≥mico? O que hay diferencias seg√ļn dependencias administrativas, las cuales se reducen o incluso anulan si se controla por nivel socioecon√≥mico; que aquellos estudiantes con profesores m√°s motivados muestran mejores destrezas; que en general, en esta √°rea los estudiantes se muestran m√°s confiados y √°vidos de aprender que sus docentes, etc.

Creemos que no. Los objetivos del SIMCE de Tecnolog√≠a parecen m√°s propios de una investigaci√≥n acad√©mica que de un sistema de evaluaci√≥n orientado al levantamiento de evidencia para el dise√Īo de pol√≠ticas p√ļblicas.

Mientras los profesores no sean preparados en sus universidades para trabajar con TIC en el aula, mientras no haya apoyo mediante modelamiento para los docentes en ejercicio, o mientras las TIC no se consideren como un soporte importante parar abordar el currículum nacional o incluso las competencias propias de los denominados aprendices del siglo XXI sean relevadas como objetivos de aprendizaje, creemos que carece de sentido tener un SIMCE de Tecnología.

Y esto sin siquiera entrar en el debate sobre los alcances que esta evaluación tiene y seguirá teniendo en nuestro país.

Gabriela Cares РSocióloga
Equipo de Política Educativa Educación 2020

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