El cardenal Francisco Javier Errázuriz y el obispo de Valparaíso Gonzalo Duarte lamentaron el incendio en la cárcel de San Miguel, pero criticaron las condiciones de hacinamiento que existe en los centros penitenciarios y la escasez de personal de Gendarmería.

Tras reunirse con autoridades del penal y reos de San Miguel, el cardenal Francisco Javier Errázuriz lamentó esta tragedia y de paso, cuestionó las condiciones precarias de las cárceles del país.

Incluso indicó que el centro penitenciario de San Miguel debió haber sido evacuado con anterioridad, ya que los internos están hacinados.

Además criticó la escasez de personal de Gendarmería, pero insistió en que la Iglesia ya había manifestado su preocupación al gobierno sobre este tema.

Mientras que el obispo de Valparaíso, Gonzalo Duarte afirmó que durante este año la Iglesia solicitó a las autoridades, con motivo del Bicentenario, supervisar lo que ocurría en las cárceles, pero que no fueron escuchado.

Respecto al indulto, que fue rechazado por el Ejecutivo, Errázuriz indicó que ahora lo importante es impulsar una ley permita un gesto humanitario de la sociedad y que ningún reo enfermo terminal muera en la cárcel.