Funcionarios del centro de salud familiar sur de Los Ángeles se quejaron porque el sistema judicial no entrega las garantías para que los trabajadores denuncien las agresiones que reciben por parte de los usuarios.

Recordemos que en reiteradas ocasiones quienes se desenvuelven en dicho CESFAM han reclamado por los malos tratos que reciben por parte de algunos pacientes, lo que atribuyen a los altos indices de delincuencia que se registran en la zona.

Es así como Alejandro Yañez, presidente de la CONFUSAM hizo ver que sus colegas se ven amenazados en su propio empleo lo que les ha causado estrés laboral.

El también funcionario del centro de salud primaria ubicado en Paillihue recalcó que el sistema judicial no protege la integridad de quien se atrave a denunciar.

Esto porque las personas afectadas no cuentan con una garantía de respaldo para volver a sus trabajos.

Alejandro Yáñez llamó a sus colegas a no dejar pasar las agresiones y a denunciarlas sean estas de índole verbal o físico, constancias que a su juicio servirán de antecedentes para que las autoridades del ámbito comunal tomen cartas en el asunto.