Ecuador declaró el sábado la alerta roja, el máximo nivel de peligrosidad, ante un intempestivo aumento del proceso eruptivo del volcán Tungurahua (centro andino) que acarreó la evacuación de pobladores y turistas en sus alrededores, informaron autoridades.
“Hay una declaratoria de alerta roja para la zona de influencia por la erupción del volcán”, expresó en Quito a la prensa Felipe Bazán, subsecretario de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR, Defensa Civil).
El director del estatal Instituto Geofísico (IG) de Quito, Hugo Yépez, precisó a su vez que la zona de influencia en la que está vigente la alerta roja tiene un radio de hasta 8 km alrededor del Tungurahua situado a unos 135 km al sur de Quito y en erupción desde 1999.
Dentro de esa área está una parte de la localidad de Baños, con 15.000 habitantes y que atrae a turistas nacionales y extranjeros, así como varias localidades como Bilbao y Palictahua.
Bazán señaló que el incremento de la actividad del macizo desde la mañana del sábado también ha obligado a la evacuación de pobladores de otras aldeas como Cusúa y Juibe Chico, sin precisar una cifra de personas movilizadas hacia zonas seguras.
“Un número exacto (de evacuados) no tengo”, manifestó el funcionario, y añadió que “está informado” de la situación el presidente Rafael Correa, quien se encuentra en la ciudad argentina de Mar del Plata con ocasión de la cumbre Iberoamericana.
Correa “está en contacto permanente con nosotros, así como el gabinete ministerial”, indicó Bazán.
Previamente, el viceministro del Interior, Edwin Jarrín, expresó a la AFP que de Baños “la gente está saliendo de manera ordenada y tranquila hacia zonas seguras”.
Baños está asentada al pie del Tungurahua, de 5.029 metros de altura.
Los 15.000 habitantes de esa localidad fueron evacuados a la fuerza en 1999, cuando se inició la erupción, y pudieron regresar a sus casas después de un año.
El jefe político (representante del gobierno nacional) de Baños, Manuel Chauvín, dijo a la AFP que esa población -una de las puertas hacia la selva de la Amazonia- recibe en promedio un millón de turistas al año, incluido un 40% de extranjeros.
El Tungurahua (‘garganta de fuego’ en quichua) alcanzó su mayor pico en 2006, ocasión en que dejó seis muertos en una aldea de la provincia andina de Chimborazo (sur).
Bazán apuntó que fueron “activados” nueve albergues en la zona de peligro del volcán, con capacidad para unas 1.500 personas.
Agregó que las autoridades podrían considerar la suspensión de clases y que la erupción volcánica ya deja efectos en la agricultura y la salud, pero que “no tenemos víctimas mortales ni heridos”.
El Tungurahua arrojó material incandescente y ceniza en las últimas horas de acuerdo con el IG, que anunció en un comunicado “un incremento muy rápido y sostenido de la actividad sísmica y de las manifestaciones superficiales” del volcán.
Anotó que las poblaciones ubicadas en las faldas del volcán reportan vibración del suelo y edificaciones, además de que se observa el descenso de varios flujos piroclásticos (mezcla de gases, ceniza y fragmentos de roca de hasta 800 grados centígrados) por quebradas.
En mayo pasado, las autoridades activaron una alerta naranja para 500 familias tras la reactivación del Tungurahua y la caída de ceniza obligó el cierre momentáneo del aeropuerto internacional de Guayaquil (suroeste) y la suspensión de vuelos como el Quito-Lima.
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