Tan curioso como suena. Tratar mal a tus clientes e incluso amenazarlos puede acarrear grandes dividendos para los sitios de comercio electrónico. Una táctica tan polémica que hasta la gigante Google tuvo que salir a combatirla.

La estrategia es simple: monta un sitio de ventas en línea, luego trata tan mal a tus clientes como para que ellos comiencen a estampar reclamos en sus blogs u otros sitios web. De esta forma aumentará la cantidad de enlaces a tu sitio, mejorará su posición en Google y más clientes llegarán a él, subiendo tus ventas.

Esto es lo que descubrió Vitaly Borker, fundador del sitio web de venta de gafas DecorMyEyes.com, quien admitió al New York Times cómo el hacer “matonaje” de sus clientes le llevó a aumentar notablemente sus ingresos.

Un ejemplo es el caso de Clarabelle Rodriguez. Ella contó al matutino como, tras comprar un par de anteojos intentó devolverlos. La respuesta le dejó anonadada:

“Mira, perra… sé donde vives, estoy apenas a un puente de distancia…”, le respondió por teléfono el responsable del soporte a clientes, desde la oficina de la empresa basada en Brooklyn. Poco después, recibió un correo donde la amenazaba con encontrarla y violarla de forma tan gráfica que el diario no reprodujo el testimonio completo.

Desde luego, la mujer tomó acción y contactó tanto a su banco como a la policía, descubriendo que esta era la modalidad instaurada por Borker durante los últimos años para obtener, precisamente, las quejas de los clientes.

“Aproveché esta oportunidad porque funciona. No importa donde publiquen sus comentarios negativos, eso siempre acaba ayudándome. Así que acabé pensando, ¿por qué no usar tanta negatividad a mi favor?”, explicó el empresario.

“Nunca había tenido este nivel de tráfico desde que recibí mi primera queja. Estoy en el cielo”, admitió Borker.

David G. Klein | NYT

David G. Klein | NYT

Pero la estrategia del “cibersadismo” comercial puede estar próxima a llegar a su fin. Notificada del problema, Google comenzó a implementar algoritmos que detectan esta práctica y evitan que los sitios web criticados suban su nivel de exposición.

“Aunque nuestros análisis demuestran que estos son casos aislados y no un problema generalizado de nuestros resultados de búsquedas, de inmediato comenzamos a trabajar en el tema. Nuestro equipo desarrolló un algoritmo inicial que ya aplicamos, por lo que puedo asegurarles que portarse mal es, y esperemos que siempre sea, malo para los negocios que derivan de las búsquedas en Google”, expresó al New York Times el ingeniero de la empresa, Amit Singhal.

Sin embargo, Google no puede asegurar que la solución sea 100% efectiva o que otros encuentren una forma de evadir el algortimo de seguridad.

“Sabemos que la gente está intentando burlar el ranking de Google las 24 horas del día, cada día de la semana”, concluyó Singhal.