Estados Unidos decidió este miércoles que un funcionario se dedique a tapar las filtraciones en sus sistemas de seguridad ante la ola de información secreta estadounidense revelada por el sitio WikiLeaks, cuyo fundador es requerido por Interpol acusado de agresión sexual.
Russell Travers, director adjunto de distribución de información del Centro Nacional contra el Terrorismo, “dirigirá un esfuerzo exhaustivo con el fin de preparar y poner en marcha las reformas estructurales a la luz de las fugas de WikiLeaks”, indicó la Casa Blanca en un comunicado.
El sitio WikiLeaks comenzó a difundir el domingo pasado más de 250.000 cables diplomáticos secretos de Estados Unidos, provocando críticas contra el gobierno estadounidense en el mundo entero.
Además, generó reacciones como la del sitio de venta Amazon.com, que anunció que ya no albergará a WikiLeaks en sus servidores.
Entre otras revelaciones, Estados Unidos mostró preocupación por los crecientes lazos de Irán con Venezuela, Bolivia y Brasil e investigó la posibilidad de que lleven al aumento de la producción de uranio, según cables obtenidos por Wikileaks develados este miércoles por el diario español El País.
El departamento de Estado también indagó sobre eventuales acciones militares de Argentina, sola o con apoyo de Venezuela, por la exploración petrolera británica en las Islas Malvinas, publicó El País.
“La Secretaría de Estado indagó sobre si había debate entre los militares argentinos o dentro del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, respecto a posibles acciones solo o en concierto con otros aliados regionales, como Venezuela”, precisó.
Mientras, la secretaria de Estado Hillary Clinton y el jefe de la ONU, Ban Ki-moon, dialogaron el miércoles sobre las “complicaciones” causadas por las revelaciones de WikiLeaks, al margen de la cumbre de la OSDE en Europa. Algunas de estas revelaciones detallan el espionaje estadounidense a Ban.
Ambos conversaron sobre “las complicaciones causadas por la reciente filtración masiva de cables diplomáticos de Estados Unidos”, dijo la ONU en un comunicado, sin dar citas textuales.
El sistema de distribución de información entre varios departamentos y agencias de Estados Unidos fue instalado tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando se atribuyó a la falta de comunicación intergubernamental el no poder anticiparlos.
Ahora buena parte de las miradas recaen sobre el fundador de WikiLeaks, el australiano Julian Assange, requerido por Interpol a pedido de Suecia, tres días después del inicio de las revelaciones.
La organización policial internacional indicó haber transmitido a sus 188 Estados una “notificación roja” contra Assange, nacido en 1971, buscado por Suecia en el marco de una investigación por “violación y agresión sexual”.
Durante un paso por Suecia, en agosto, dos mujeres lo acusaron de violación y agresión sexual.
Las “notificaciones rojas” se usan para solicitar la detención preventiva con miras a la extradición de una persona buscada.
El abogado británico de Assange dijo el miércoles que el pedido de Interpol puede estar ligado a la reacción de Estados Unidos por la divulgación de los cables secretos.
“No tenemos pruebas sobre una conexión entre las acusaciones de agosto (contra Assange en Suecia) y la emisión de una notificación de Interpol sólo dos días después de la primera divulgación por parte de WikiLeaks de los cables diplomáticos”, dijo Mark Stephens en un comunicado difundido en Londres.
El portal WikiLeaks está publicando 250.000 cables que revelan las preocupaciones y opiniones de diplomáticos estadounidenses sobre países del mundo a lo largo de varias décadas.
Uno de esos documentos, firmado en 2009 por la embajadora estadounidense en Pakistán, Anne Patterson, señala que la “principal preocupación no es que un militante islamista pueda apropiarse de un artefacto (atómico), sino el riesgo de que alguien que trabaja en una instalación del gobierno de Pakistán pueda sacar progresivamente material nuclear para producir un arma”.
Según otro de los cables, Cuba es “refugio” de miembros de la organización armada vasca ETA que ayudan a la guerrilla colombiana FARC.
Otros documentos aseguran que los servicios de inteligencia de Cuba tienen influencia en Venezuela y un acceso directo al presidente Hugo Chávez.
Entre los cables divulgados desde el domingo, se expresan otras inquietudes sobre la Triple Frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil y el posible extremismo, o por la “salud mental” de la presidenta argentina Cristina Kirchner.
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