Hoy fueron los funerales de Carlos Sabino Arriagada Veas, quien falleció a los 91 años y era el único sobreviviente de la Primera Expedición chilena a la Antártica, que se realizó en la fragata “Iquique” y el transporte “Angamos” en 1947, al mando del comandante Ernesto González Navarrete.

Recordar que esta fue una de las misiones más importantes realizadas por la marina de nuestro país en el siglo XX, ya que se enmarcó dentro de la necesidad por parte del Gobierno de la época – era presidente Gabriel González Videla – de instalar en ese territorio una estación con fines científicos y meteorológicos que potenciara, además, los derechos soberanos de Chile.

Carlos Arriagada Veas fue cabo segundo y se desempeñó como radiotelegrafista de la Armada cuando participó de esta expedición, la que iba a permanecer en un comienzo por 2 meses, pero que se prolongó por un año, con todo lo que implica vivir en condiciones extremas.

A fines del ’47 fueron reemplazados por otra dotación y recibió junto a sus 5 compañeros la medalla al valor y una isla con su nombre, la que fue rebautizada en la actualidad.

El año pasado el diputado Joaquín Godoy le entregó una medalla al mérito como reconocimiento a esta gran travesía que realizó a la zona más austral de nuestro país. Sin embargo, el Gobierno rechazó entregarle la pensión de gracia que se estaba gestionando.

Este año estaba nominado como hijo ilustre por el municipio de Valparaíso, homenaje que no alcanzó a recibir.
Sus funerales fueron hoy a las 11 de la mañana en el Cementerio 3 de Playa Ancha.