El juez español Baltasar Garzón participó este jueves de un homenaje a los 85 muertos del atentado a la mutual judía AMIA, ocurrido en la capital argentina el 18 de julio de 1994, junto a representantes de la comunidad y de organismos humanitarios.

“Es un honor estar en un acto en homenaje a los fallecidos y heridos de un atentado que no tendría que haber existido nunca”, dijo Garzón a los periodistas en la reconstruida sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina.

El magistrado se entrevistó en la AMIA con familiares de las víctimas del atentado que dejó 85 muertos y 300 heridos, y también con familiares de ciudadanos de origen judío desaparecidos durante la última dictadura en Argentina (1976/83).

Antes, Garzón fue recibido por el ministro de Justicia, Julio Alak, quien lo calificó como “un referente internacional insoslayable en el campo de los Derechos Humanos y de la lucha contra el terrorismo, la represión ilegal en el marco de distintos regímenes dictatoriales y el crimen organizado”.

El ministro le entregó a Garzón una plaqueta en “solidaridad ante el proceso abierto en su contra por su decisión de avanzar en la investigación de los crímenes del franquismo”.

Garzón está actualmente suspendido en sus funciones y será juzgado por haber realizado en 2008 una investigación sobre los 114.000 desaparecidos de la Guerra Civil (1936-1939) y los primeros años de la dictadura franquista (1939-1975), tras ser denunciado por varias organizaciones de extrema derecha.