El Blog de Pato Yáñez

 

Holanda y España prometen entregar una final de Copa del Mundo de ida y vuelta, por la capacidad ofensiva que ofrecen ambos conjuntos, que comparten raíces futbolísticas para su presente de finalistas del Mundial.

Lo reconocía Bert Van Maarwijk, el técnico de la Selección holandesa, en conferencia de prensa: El juego de la “Oranje” y de la “Roja” hispana tienen bastantes similitudes, que nacen desde el patrón de juego que asume España, al asimilar el funcionamiento del Barcelona.

España | Fifa.com

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Se trata de un esquema con buena parte de sus jugadores, que entraban en La Masía (hogar de las inferiores del conjunto catalán) cuando el patrón implementado por Johan Cruyff en la década de los 90 (heredado de Rinus Michels, el constructor de la “Naranja Mecánica”) era ley a la hora de formar el juego de las fuerzas básicas culés, y que hizo suyo Josep Guardiola para el gran once de los últimos años.

Este precisamente es el esquema que tienen los rivales del domingo en Johannesburgo, un cotejo en el que los duelos en los puntos clave del terreno marcarán la diferencia.

Holanda tiene a un seguro Stekelenburg en la portería, más allá del gol anotado por Forlán para Uruguay en la semifinal y que no tuvo la mejor respuesta del arquero. En campo propio, contará con los retornos de Van der Wiel y De Jong, claves para el armado inicial del juego desde la derecha y vitales para detener los circuitos futbolísticos españoles, en donde en tres cuartos de cancha entre Xavi, Iniesta y Xabi Alonso hacen jugar a quienes suben por las bandas y al ataque encabezado por David Villa.

Los de Van Maarwijk completan su dibujo en el primer sector del campo con Heitinga, Mathijsen y el notable Giovanni Van Bronckhorst siendo salida clara por la izquierda y el barómetro holandés: Mark Van Bommel, quien es la rueda de auxilio para sus compañeros en el centro de la cancha y la aduana entre la zaga y el potentísimo último tercio de formación naranja.

Holanda | Fifa.com

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Lo del cuarteto de ataque está reseñado anteriormente, pero la brillantez para resolver encuentros que posee la sociedad que conforman Robben, Sneijder, Kuyt y Van Persie es superlativa y merecerá la máxima atención de la zaga española, que tiene en Sergio Ramos por la derecha (por la que irá Kuyt) y a Joan Capdevilla por la izquierda (lugar de Robben) a jugadores que se proyectan constantemente en ataque, y que deberán tomar resguardos, los mismos que le costaron muy caro a Alemania ante el propiu once hispano.

Los de Vicente del Bosque tienen en Iker Casillas a uno de los buenos porteros de la Copa del Mundo, que delante de él encuentra a una dupla de centrales que se conoce de memoria, como lo son Carles Puyol y Gerard Piqué, puntales en la defensa del Barcelona multicampeón.

Delante de ellos, Segio Busquets, una de las revelaciones de la temporada, es el encargado, junto al eficiente Xabi Alonso, de quitar para que se desplieguen Iniesta y Xavi en la creacíón. Aquí cambia Vicente del Bosque el dibujo holandés y enfrenta su gran dilema para el domingo: mantener a Pedro, que le rompió los esquemas a la zaga alemana en semifinales, o poner a Fernando Torres, de baja actuación en el Mundial pero desequilibrante en los partidos importantes de España como acompañante del imparable David Villa, que explotó en el momento justo, ratificando su millonario pase al Barca desde el Valencia.

Como en todo el Mundial, la clave pasa por el medio campo, la tenencia del balón y la precisión al momento de marcar en campo contrario. La esperanza de todos es que el juego de alto vuelo que han mostrado ambos en la recta final del torneo se refleje en el partido definitorio, para que la fiesta sudafricana tenga el final de gala que se merece.