La elección del domingo en casi la mitad de los estados mexicanos fue un claro rechazo ciudadano a la violencia generada por los cárteles de la droga en México y una de cuyas víctimas fue un candidato gobernador asesinado, dijo el martes el presidente Felipe Calderón.

Felipe Calderón / Imagen: Wikimedia Commons

“Estos comicios en las circunstancias que vivimos constituyeron un mensaje de claro de rechazo a la violencia y a quienes pretenden actuar al margen de la ley”, indicó el mandatario en el estado de Puebla (centro) durante una visita a una planta de la automotriz alemana Volkswagen.

La campaña para elegir congresos locales en 14 estados, gobernadores en 12 y alcaldes en 1.500 poblaciones, estuvo manchada por el asesinato de un candidato y ataques a sedes de partidos atribuidos al crimen organizado, así como por el uso de recursos públicos, grabaciones clandestinas y el arresto de un candidato relacionado con el narcotráfico.

Calderón reiteró el martes su llamado a todos los partidos políticos para sentarse a dialogar y enfrentar de manera conjunta al narcotráfico, que desde diciembre de 2006, cuando el mandatario mexicano asumió el poder, ha dejado más de 23.000 muertes violentas.

El mandatario convocó a enfrentar “los desafíos más allá de banderas, de partidos políticos” y dejar atrás “la etapa del contraste y la confrontación”.

El Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó casi unilateralmente el país de 1929 a 2000 y que hoy es la principal fuerza de oposición, rechazó la semana pasada el llamado de Calderón, al que acusó de lucrar políticamente con el asesinato de un candidato del PRI para gobernador del estado de Tamaulipas (norte, fronterizo con Estados Unidos).