Cumpliendo con su amenaza de coserse los labios, un joven recluido en la cárcel de Victoria, llevó adelante dicha acción por lo que Gendarmería se encuentra evaluando su estado de salud. En las últimas horas fue trasladado hasta el Juzgado de Garantía con el fin de revocar su decisión.
Tal como lo había anunciado en una carta de su puño y letra, Camilo Yáñez Monares, quien se encuentra recluido hace 13 meses en el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Victoria, procedió a coserse los labios en señal de protesta por un fallo judicial.
La acción la llevó a cabo tras haber sido sentenciado a 7 años y medio de prisión por el delito de robo en lugar habitado, ocurrido en la vecina comuna de Collipulli, hecho del cual Yáñez Monares alega absoluta inocencia.
Si bien su decisión constituye un serio riesgo para su salud, su accionar no pudo ser evitado por los gendarmes, quienes tras el hecho intentaron suministrarle suero, a lo que el condenado se negó tajantemente.
Sin embargo, la institución puede tomar las medidas correspondientes a salvaguardar la integridad física del condenado. Tal como lo señaló a La Radio, el mayor de Gendarmería Víctor Rubio.
A raíz de su delicado estado de salud, la institución carcelaria debió oficiar al Juzgado de Garantía con el fin de ordenar al reo que termine con su huelga, ya que arriesga su integridad física.
El mayor Rubio, señaló que de todas formas el reo fue trasladado hasta el Tribunal, dado que a pesar de tener los labios cosidos, el joven es capaz de entablar un dificultoso diálogo.
A la espera de lo que resuelva el Tribunal respecto a su situación, la salud del joven se deteriora, quien tomara hace unos días esta drástica determinación para llamar la atención de las autoridades por un proceso que a su juicio es ilegal.
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