Las irregularidades en la entrega de viviendas de emergencia a personas que no perdieron sus casas con el terremoto, sería completa responsabilidad de los Municipios. Así lo confirmó la Secretaría Regional Ministerial de Planificación que comenzará a revisar en el Bío-Bío, los catastros entregados por las administraciones comunales.

La cifra nacional que revela la existencia de 3.000 viviendas en las zonas afectadas por la catástrofe que fueron entregadas a familias sin necesidad, no causó sorpresa en las autoridades del Bío-Bío. Por el contrario, pese a no existir una cifra exacta de cuántas de éstas mediaguas que se repartieron de manera errónea en la región, existe claridad de que las irregularidades principales vendrían de comunas como Lota y Curanilahue.

Así lo manifestó Sergio Giacaman, Seremi de Planificación, quien aseguró que la responsabilidad sólo corresponde a cada municipio, pues éstos asumieron las facultades de catastrar a las personas, mientras el Gobierno se remitió a entregar los recursos a cada alcalde.

La región levantó 25 mil viviendas de emergencia a la fecha, en Curanilahue la cifra se elevó a las 1.000 mediaguas, mientras en Lota se construyeron 1.600 viviendas.

Para construir la “Encuesta Familiar Única de Emergencia” cada municipio recibió entre 500 mil y 10 millones de pesos, catastro que sufrió alteraciones ya sea por deficiencias en la elaboración de cada municipio o el aprovechamiento del sistema de parte de los beneficiarios.