Unas 230 víctimas de la explosión de un camión cisterna el viernes en Sange (este de la República Democrática del Congo) fueron enterradas en 3 fosas comunes, mientras decenas de heridos seguían hospitalizados, indicaron el domingo fuentes coincidentes.

Según el gobernador de la provincia donde se produjo el drama, Kivu Sur, Marcellin Cishambo, interrogado por la AFP el domingo, el accidente dejó 235 muertos, tras el fallecimiento de 3 heridos.

La casi totalidad de las víctimas -entre ellas 60 niños y unas 30 mujeres- fueron enterradas el sábado en 3 fosas comunes en Sange.

Respecto a los heridos, el gobernador citó el sábado la cifra de 105, pero la Misión de la ONU en RD Congo (MONUSCO) contabilizaba unos 200.

El accidente se produjo a las 18:00 locales del viernes en Sange, una localidad ubicada a 70 km al sur de Bukavu, no lejos de la frontera con Burundi, cuando volcó en pleno centro del pueblo un camión cisterna con 50.000 litros de gasolina procedente de Tanzania, según el portavoz del gobierno provincial, Vincent Kabanga.

“Hubo un movimiento de pánico (…), se derramó el combustible, lo que generó una explosión (…) que se propagó al pueblo”, dijo Kabanga, añadiendo que hubo grupos de personas que se precipitaron para intentar robar carburante.

Unas veinte casas se incendiaron en esta localidad poblada por unas 50.000 personas.

En Sange, el domingo por la mañana, la gente estaba “muy triste, muy traumatizada”, declaró a la AFP Emmanuel Umbwe, miembro de una ONG local, presente en el lugar.