La iniciativa impulsada por la diputada Cristina Girardi, y apoyada por los parlamentarios René Saffirio y Enrique Accorsi, entre otros, busca erradicar la presencia de mercurio, que según los estudios que se manejan, se encuentra presente en las vacunas aplicadas a los menores en el sistema de salud pública.

Al respecto, Saffirio hizo énfasis en los daños neurodegenerativos que se manifiestan en los niños. El responsable de estos daños sería el compuesto denominado Timerosal, que se haya en las inoculaciones que los menores deben recibir entre los dos y los 18 meses de edad. Según los diputados, un 49,5% de este preparado sería mercurio.

Actualmente y según destacó Accorsi, se puede encontrar vacunas que no contengan Timerosal, pero que están disponibles para quienes se atienden en el sistema privado de salud, por su costo.

Al respecto, Cecilia Díaz, vicepresidenta de la Corporación Bioautismo, agradeció el compromiso de los honorables y destacó los costos que tiene esta enfermedad.

Según los expertos, 4 de cada 5 niños con autismo deben asociar su cuadro al uso de Timerosal, mientras sólo uno de ellos posee esta condición de nacimiento.