Desesperados están los padres de una menor de 12 años llamada Keila que, a su corta edad, carga con un tumor gigante en la zona de la columna que la mantiene en una situación terminal.

La madre de la niña, Rosa Guajardo, comprende que no es mucho lo que se puede hacer a estas alturas. Sin embargo, quiere que su hija pueda tener una mejor calidad de vida.

La ficha médica realizada por el Hospital Base de Osorno menciona que se trata de una adolescente en estado de desnutrición que sufre de paraplegia secundaria. Además, la asistente social de la familia, Andrea Jiménez, menciona que que esta presenta “alta vulnerabilidad social”. Rosa Guajardo reconoce que ha recibido ayuda de la Municipalidad de Osorno, aunque se lamenta que no puedan hacerlo más de una vez.

A esto se suma la complicada situación económica de esta familia residente en la población Quinto Centenario, puesto que la madre de Keila dijo que incluso existen días que no tienen nada para comer.

Madre e hija conversan sobre la situación que atraviesan, pero Rosa Guajardo advierte la fe que tiene su hija en lograr el milagro.

Por el momento, el Plan Auge financia algunos de los medicamentos necesarios para Keila, pero no los parches antiescaras ni los alimentos necesarios para la dieta que la niña debe llevar, dice la madre, quien no pierde la esperanza de conseguir mejores condiciones de vida para su hija.