Organizaciones ciudadanas valoraron rechazo de proyecto que buscaba convertir 10 mil hectáreas de tierras cultibables en suelos urbanos para expandir la ciudad.

Como algo positivo para el país, y no sólo para la Región Metropolitana, calificó el coordinador de Acción Ecológica, Luis Mariano Rendón, el rechazo del proyecto del Ministerio de Vivienda que pretendía anexar 10 mil hectáreas de tierras cultivables de la periferia al Plano Regulador Metropolitano de Santiago, PRMS.

El abogado precisó que es positivo que el cuestionado proyecto no se lleve a cabo, porque así se evita que Santiago siga concentrando población. Puntualizó que a la fecha el 43% de los habitantes del país residen en la capital, y que a nivel mundial sólo Atenas y Lisboa superan a Santiago en concentración de población-país.

Precisó que lo que ahora se necesita, tras la derrota de los especuladores inmobiliarios y de las miradas cortoplacistas, es levantar políticas públicas responsables, sustentables en lo ambiental y en lo social, y relacionadas con la descentralización efectiva del país.

En relación a eso dijo que debe haber incentivos para que vivir y producir en regiones sea más barato y más liviano tributariamente hablando, que hacerlo en la Región Metropolitana.

Por su parte, el director de Defendamos la Ciudad, Patricio Herman, criticó la actitud del Intendente Metropolitano, Fernando Echaverría, quien habría hecho lobby en favor del proyecto antes de la votación del Consejo Regional que lo rechazó.

Herman agregó, en todo caso, que el rechazo se produjo gracias a que los consejeros regionales concertacionistas fueron capaces de hacer un mea culpa y reaccionar en favor de la ciudadanía, ya que el proyecto tenía su génesis en el gobierno de la ex presidenta Bachelet.