Estados Unidos considera “ridícula” la acusación del ex presidente de Honduras Manuel Zelaya de que Washington estuvo tras el golpe de Estado que lo derrocó en junio del año pasado, indicó este viernes un portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner.

“Es ridículo. Descártenlo”, dijo Toner a periodistas al ser consultado sobre la acusación de Zelaya, exiliado en República Dominicana, de que el golpe de Estado del 28 de junio de 2009 fue planificado en la base militar de Palmerola que utilizan militares estadounidenses, 70 km al norte de la capital hondureña.

Ya la embajada de Estados Unidos en Honduras había calificado de “absurda” la denuncia de Zelaya.

Estados Unidos condenó el golpe de Estado y canceló su ayuda a Honduras, aunque luego reconoció al presidente Porfirio Lobo electo en noviembre pasado, anunció la restitución de su cooperación y ahora promueve la normalización del país centroamericano en el seno de la comunidad internacional.