La petición fue formulada a fines de mayo por los propios dirigentes pehuenches y fue confirmada por el gobernador de la Provincia de Bío-Bío, Renato Paredes. La solicitud fue presentada para buscar una forma de alimentar el ganado ovino, caprino y caballares, principal fuente de sustento de las familias cordilleranas.

Paredes dijo que, además de la entrega de este invierno, el director nacional del Indap, Ricardo Ariztía, anunció que para el próximo año se diseñará un plan para distribuir el forraje de manera más regulada.

Sin embargo, la autoridad provincial reconoció que aún no tiene la confirmación oficial del Indap respecto de la ayuda solicitada.

Para este año, se estima que la inversión para comprar forraje y trasladarlo a Alto Bío-Bío implicará un monto que fluctuará entre los 200 y los 250 millones de pesos.

La destinación de alimento para la masa ganadera de las comunidades pehuenches desató una polémica entre el alcalde de Alto Bío-Bío, Félix Vita, y el gobernador Renato Paredes, debido a la eventual tardanza en la distribución de la ayuda.