Por no cumplir con los requisitos de seguridad, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles, dio orden de no permitir -hasta que se regularice el mercado- la venta de parafina a domicilio.

El negocio estaba siendo practicado por diversas empresas que funcionaban igual como lo hacen las que abastecen de gas licuado en balones: tras un llamado telefónico, el combustible llegaba a la casa.

Sin embargo, la SEC, detectó que no existían medidas de seguridad en relación al almacenamiento y traslado de la parafina, razón que llevó a la entidad a determinar la regulación del proceso.

La entidad llamó a los empresarios a realizar los trámites con la garantía de que conseguirán el permiso antes de que termine el invierno, tal como lo informó la Superintendenta de Electricidad y Combustibles, Patricia Chotzen.

La Superintendencia no descartó sancionar a las empresas que practicaron el negocio sin contar con el permiso requerido.