El senador opositor Alfredo Jaeggli interrumpió el discurso anual del presidente Fernando Lugo al congreso, con el sonar de una molesta vuvuzela, la célebre trompeta que hace furor en el Mundial de fútbol, en señal de protesta contra su gobierno.

Alfredo Jaeggli /radiomundial.com.ve

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“Este gobierno es un circo y en un circo siempre hay payasos”, dijo Jaeggli al justificar su actitud, vestido como bufón, con un gorro frigio rojo en la cabeza, al estilo Papá Noel.

El presidente del Congreso, Oscar González, solicitó al senador que respetara el discurso del jefe de Estado o que se retirara, pero Jaeggli optó por continuar hasta el final de la alocución presidencial, que duró más de una hora.

“Que respete él al pueblo”, contestó el senador quien, de tanto en tanto, exhibió, como si fuera un árbitro de fútbol, una tarjeta roja al gobernante.

Jaeggli es el mismo que meses atrás dijo que Lugo no pasaría agosto, luego de vaticinar que será sometido a un juicio político de destitución.

Sin embargo, el jefe de Estado habría conseguido despejar el temor de ser destituído por esa vía con una negociación con el partido Colorado opositor, que llevó a la presidencia de las cámaras de senadores y de diputados a dos colorados.

Aunque se lo vio bastante nervioso, Lugo hizo caso omiso de las provocaciones y continuó leyendo su mensaje en el que resaltó la lucha de su gobierno contra la delincuencia y la violencia.

“No queremos una sociedad que viva tras las rejas”, precisó.

“Nuestra economía es previsible y estable”, aseguró, al elogiar la proyección de crecimiento del PIB, las “considerables reservas internacionales, un bajo nivel de deudas externas, y la relativa facilidad con la que el país hizo frente a la crisis económica mundial”.

A pesar de su derrota en las elecciones presidenciales del 2008 que los alejó del poder central después de 61 años ininterrumpidos, los colorados continúan dominando la Corte Suprema de Justicia, la justicia electoral y la Fiscalía General del Estado.