Al menos 35 personas murieron el jueves en tres atentados suicidas perpetrados junto a la tumba de un santo del Islam en la ciudad de Lahore, en el este de Pakistán, según un balance actualizado anunciado por la municipalidad.

“Al menos 35 personas murieron y 175 resultaron heridas en las explosiones”, declaró en directo a las cadenas de televisión Jusro Pervez, alcalde de la ciudad.

“Hubo tres atentados suicidas”, declaró igualmente en directo a la televisión Sajad Bhuta, un alto responsable de esta ciudad de 10 millones de habitantes.

Las explosiones tuvieron lugar en el santuario Data Darbar, un inmenso complejo en el centro de la ciudad, que acoge la tumba de un santo sufi, ante la que cientos de peregrinos se reúnen cada jueves por la noche, explicó a la AFP el jefe de la policía de Lahore, Aslam Tareen.

“Eran ataques suicidas, encontramos las cabezas y los cuerpos de dos kamikazes”, explicó Pervez. “Intentamos determinar cómo pudieron ingresar en el lugar a pesar de un importante dispositivo de seguridad”, concluyó.

Los ataques de Lahore no fueron reivindicados pero los talibanes paquistaníes aliados a Al Qaida, así como a otros grupos islamistas, son responsables de una ola de atentados sin precedentes -suicidas en su mayoría- que dejaron más de 3.400 muertos en todo el país en tres años.