Artes y Cultura
Cr√≠tica de Cine: "Detroit: Zona de conflicto", d√≠as extra√Īos en el imperio
Publicado por: Emilio Contreras
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El final del segundo semestre de la temporada ha sido generoso para estrenar un pu√Īado de brillantes t√≠tulos provenientes desde el hemisferio norte: ‚ÄúSuburbicon‚ÄĚ, ‚ÄúViento salvaje‚ÄĚ, y ahora esta obra que indaga en un episodio poco conocido de la historia pol√≠tica estadounidense del siglo XX: el estallido social de la minor√≠a afroamericana, en la anta√Īo quinta ciudad m√°s importante del pa√≠s, durante cinco d√≠as del mes de julio de 1967.

Por Enrique Morales Lastra

‚ÄúPorque tiene gusto a muerte la comida / y olor a adi√≥s y a muerte la piel y todos los negocios, / la fruta, la plata, la ropa, la sepultura, / y s√≥lo la hoz y el martillo nos alumbran la materia, / como grandes casas de hierro con incendio‚ÄĚ.

Pablo de Rokha, en Gran temperatura

Una c√°mara sorprendente en las respuestas audiovisuales que entrega para graficar un orden, una sociabilidad que se desmorona (primeros planos, cuadros medios que giran y se recortan, ‚Äúpicados‚ÄĚ a√©reos que diagnostican un combate). La m√ļsica de √©poca que acompa√Īa a un grupo de adultos j√≥venes en busca de qu√©, y nadie tiene mucha certeza de saberlo: malestar social, pol√≠tico, la insurrecci√≥n que se apodera del otrora n√ļcleo industrial automotriz de los Estados Unidos, en casi un anuncio ir√≥nico de la huida en masa de habitantes que sufrir√≠a la ciudad, luego del default burs√°til e hipotecario, padecido por el pa√≠s a fines de la d√©cada pasada.

El calor del día, la noche tibia durante la nocturnidad, el olor de la pólvora, las cenizas de las barricadas. La policía y la Guardia Nacional intentan asegurar el normal funcionamiento dentro del caos. Los francotiradores apuntan a las tropas estatales, y a los efectivos del condado.

"Detroit: Zona de conflicto"
“Detroit: Zona de conflicto”

Una bala de fogueo que sorprende a una avanzada de soldados, y una casa se transforma en el micro escenario que representa a la globalidad de las fuerzas enfrentadas: la institucionalidad versus la insurgencia de los derechos civiles para el sector afroamericano en la composici√≥n demogr√°fica de la urbe, la que habita en los barrios centrales cercanos a las f√°bricas y de los teatros de m√ļsica popular donde se viven los sue√Īos, las esperanzas y el hambre de gloria con el prop√≥sito de ascender en la escala financiera y tambi√©n social.

“La c√°mara de Kathryn Bigelow” (1951), la misma realizadora de la inolvidable ‚ÄúD√≠as extra√Īos‚ÄĚ (1995) -¬Ņalguien podr√≠a no recordar a Ralph Fiennes y a Juliette Lewis en esa cinta?-, se desplaza en mano, con ayuda de su director de fotograf√≠a (Barry Ackroyd) atestiguando la confusi√≥n de una jornada en la cual la muerte acecha presente, insondable y con mayor vida que muchos de los que se pasean saqueando las tiendas vac√≠as, sombr√≠as, destartaladas por los embates de los organizados e improvisados atacantes.

‚ÄúDetroit: Zona de conflicto‚ÄĚ (‚ÄúDetroit‚ÄĚ, 2017), due√Īa de una ret√≥rica audiovisual que combina secuencias ficticias con otros encuadres extra√≠dos de material de archivo y documental, fundamenta su discurso art√≠stico y cinematogr√°fico, en la denuncia y en el an√°lisis de ese racismo y su segregaci√≥n, que laten en la rutina y en la cotidianidad de una jornada laboral, de diversi√≥n, de puro esparcimiento, y ya en su cima, a trav√©s del di√°logo y de las interacciones propias de un patrullaje policial y en su din√°mica coercitiva y por esencia de ‚Äúfuerza‚ÄĚ, sino de abierta violencia.

"Detroit: Zona de conflicto"
“Detroit: Zona de conflicto”

El décimo largometraje de ficción de Kathryn Bigelow es un filme mayor que condensa en su propuesta cinematográfica una serie de cualidades técnicas y dramáticas que le hacen merecedor de aquel juicio: la actuación estelar del inglés Will Poulter (Krauss), por ejemplo, sorprende y lanza al ruedo del estrellato interpretativo a una firma y rostro acostumbrado a brillar en otro tipo y formato de películas.

Ac√°, en tanto, en el rol de ese oficial de polic√≠a heredero de las tradiciones sure√Īas del racismo blanco y de la inmunidad y autonom√≠a de las tropas regulares -frente a los abusos cometidos-, evidencia una composici√≥n esc√©nica y una gama de recursos corporales y gestuales, que le desconoc√≠amos, en este registro m√°s cercano y propio de la industria independiente que al mundo actoral de Hollywood.

Quiz√°s de duraci√≥n excesiva (2 horas y 23 minutos), aquello se explicar√≠a gracias a las ambiciones de fresco social, hist√≥rico, pol√≠tico y audiovisual al cual aspira esta cinta. Pero nunca aburre, y eso que a fin de recrear esos d√≠as extra√Īos, turbulentos y agitados, la directora y su equipo creativo y de producci√≥n, s√≥lo echan mano a una par de cuadros esc√©nicos distintos, y el resto, s√≥lo la noche, el despojo, el deseo, la c√°mara en eterno trote, y los pisos y las habitaciones de esa gran casa donde se resumen las citadas jornadas de julio de 1967, y una gran parte de los conflictos civiles, y su consecuente lucha, en los Estados Unidos de la segunda mitad del pasado siglo XX.

URL CORTA: http://rbb.cl/irmy
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