Que internet, las producciones extranjeras y la reducción de las audiencias tienen en jaque al mercado de la televisión chilena -con excepción de MEGA- no es novedad para quienes siguen esta industria. Sin embargo, de todos los canales, uno se ha visto especialmente vulnerable ante la situación y ya augura un futuro de sacrificios si quieren sobrevivir.

Se trata de La Red, el más “pequeño” de los canales abiertos de cobertura nacional. En entrevista con La Tercera, su director ejecutivo, Javier Urrutia, es brutalmente honesto al respecto. “No lo endulzo ni lo maquillo porque es la realidad”, afirma.

Difícilmente podría intentarlo tras reconocer ante la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) pérdidas por 4 mil millones de pesos durante 2014.

Para Urrutia, la irrupción de las teleseries turcas ha sido un punto de inflexión en el desarrollo de la TV chilena, que el resto de los canales no han sabido afrontar adecuadamente.

“Si uno mira el año 2014 y si alguien pensaba que la manera de enfrentar los éxitos de las teleseries turcas y de los éxitos que ha tenido Mega al aire, era estrenar programas caros para desbancarlos del primer lugar, se equivocaron. La manera de navegar esta crisis era mantener los costos al mínimo”, indica este abogado y anterior ejecutivo de Chilevisión.

Por desgracia, reducir esos costos también se traduce en tomar caminos a los que no se querría recurrir. Ejemplo de ello es haber cancelado el programa La tarde de todos a sólo 8 semanas de su estreno, debido a que no entregó retornos inmediatos. Algo que en circunstancias normales podría haberse subsidiado durante 2 ó 3 meses.

“Mis costos se dispararon en algunas cosas, pero no en la pantalla, más que nada en cambios de tecnología. Y con dolor tuve que dejar partir a gente del canal porque no pude cumplir sus expectativas económicas”, reconoce Urrutia.

Consultado sobre la bullada partida de Jean Philippe Cretton, el ejecutivo evitó entrar en detalles ya que considera el impasse como una negociación privada del canal con el ex conductor de Mentiras Verdaderas. “No estamos en condiciones de entrar en la competencia de quién tiene la billetera más grande”, es su escueta respuesta.

Aún más pesimista, Urrutia reconoce que se vienen más reestructuraciones al interior de La Red, las cuales redundarán en “decisiones dolorosas”.

“Es de locos mirar los estados financieros y ver como todos nuestros ingresos iban bajando y todos nuestros gastos venían subiendo. Lo que tenemos que hacer como La Red para sobrevivir, es tomar las decisiones dolorosas que hay que tomar. En un canal como este donde los costos ya están muy ajustados, implica a veces tener que cortar no sólo grasa, sino que músculo”, indicó.

“Cuando tus ingresos vienen para abajo, lo racional, por doloroso que sea, es sacarlo (un determinado programa). No hay nada más duro en esta profesión que dejar gente sin pega, pero hay que hacerlo para cuidarle la pega a todos los demás que están acá dentro”, concluye.