Tras el episodio en que un funcionario de Gendarmería hirió a un civil en medio de una manifestación en Santiago, la Asociación Nacional de Directivos, Profesionales, Técnicos, Administrativos y Auxiliares de Gendarmería de Chile (Adiptgen) – en la región de Los Lagos, afirmó que el hecho es consecuencia de las deficiencias en la formación del personal.

A juicio de Raúl Cárdenas, dirigente regional de Adiptgen, si bien hay una investigación en curso por el lamentable hecho, también existe un tema subyacente y que acusa las deficiencias estructurales que presenta Gendarmería de Chile, ampliamente denunciadas y que no son consideradas por las diversas autoridades gubernamentales.

El dirigente señaló que se observa la ausencia de una verdadera Política Penitenciaria que ponga énfasis en la seguridad pública, entendida como un concepto integral y no únicamente desde una mirada seudo-castrense, como también lineamientos que fomenten procesos de formación y de desarrollo de sus funcionarios, expuestos permanentemente a situaciones de estrés.

En tal sentido, la Institución debiera dar especial atención al cuidado de la salud mental de su personal, -dijo- a través de equipos profesionales que generen contención y apoyo a quienes tienen trato directo con la población penal y que, además, deben portar armamento.

Por ello, emplazaron al Estado y a las actuales autoridades, a asumir sus responsabilidades políticas, en especial la subdirección operativa, ante el permanente abandono que se ha tenido a los funcionarios que prestan servicios, en las diferentes áreas de la Institución, relevando la compleja labor que desarrollan los funcionarios destinados a la seguridad, custodia y vigilancia de los reos.