Cuando se trata de seguir las modas o unirse a iniciativas populares, el ingenio chileno no tiene límites.

Es así como los tradicionales “cacerolazos”, tan usados en décadas pasadas, llegaron al siglo XXI de la mano de un “cacerolazo virtual”: una simple página web donde los usuarios que lo deseen pueden manifestar su descontento pulsando repetidas veces los botones para blandir sus “cacerolas”.

La idea del publicista Néstor Carrasco es increíblemente simple pero tuvo un éxito rotundo. Corrió como reguero por las redes sociales y, en apenas un par de horas ya reunía más de 3.000 “Me gusta” en Facebook y 600 menciones en Twitter.

Si quieres comprobarlo por ti mismo puedes ir a la dirección www.mideaworks.com/cacerolazo