Una completa exposición acerca de la real situación de los metales pesados detectados en el suelo de población Santa Clara de Talcahuano, hizo anoche el subdirector del Centro Eula de la Universidad de Concepción, Jorge Jiménez, acompañado por el también profesor-investigador, Alberto Araneda, en la sede de la Junta de Vecinos N° 20 de ese sector.

En la reunión estuvieron presentes el alcalde de Talcahuano, Gastón Saavedra; el diputado Jorge Ulloa, el concejal Hernán Pino, dirigentes vecinales y casi un centenar de pobladores del lugar, quienes escucharon con particular atención la entrega del informe que los investigadores universitarios dieron aconocer.

En la ocasión, Jiménez, reiteró que según los estudios realizados por Eula en Santa Clara y el análisis de distintos metales pesados – cadmio, plomo, mercurio, cromo y zinc – para evaluar la calidad de los suelos de esta población, apareció como el zinc como el de mayor concentración, explicando que debido a que no existe norma chilena de medición se utilizaron algunas internacionales como las de Alemania, Austria y Canadá, primando esta última, la que determinó que los niveles de zinc son más alto de lo aceptable, aunque no implica un riesgo inminente para la población.

“Obviamente habrá que hacer más estudios para determinar los efectos reales que tienen estos elementos contaminantes, puesto que se están incorporando al organismo de las personas, aunque los estudios realizados en Estados Unidos y Canadá no indican que este sea un metal altamente tóxico que pueda generar alguna enfermedad tipo cáncer. No obstante, nosotros recomendamos hacer más estudios para saber de qué manera otros compuestos del suelo pueden afectar a la salud de las personas”.

El presidente de la Junta de Vecinos N° 20 de Santa Clara, Gonzalo Venegas, calificó como excelente la reunión, “porque los vecinos pudieron conocer los hechos de primera fuente y no por la prensa, informándose en detalle del trabajo realizado por los investigadores y saber qué problemas podrían ocasionar al organismo humano los metales pesados, así como conocer las medidas de mitigación que se podrían aplicar en nuestra población”.

El dirigente agregó que “nuestra gente, hasta antes de esta reunión estaba muy estresada y los que no, ya nos estábamos enfermando. Hoy, luego de la intervención de los profesores investigadores del Eula, hemos quedado un poco más tranquilos, porque según entendemos no estamos sobre una bomba de tiempo”.