En agosto pasado comenzó a circular un meme que rápidamente se convirtió en el favorito de las redes sociales (y actualmente de algunos de los manifestantes en Chile).

La imagen está compuesta por dos fotografías que no tenían ninguna relación entre ellas…hasta ese momento. En una se ve a una mujer llorando y gritando, mientras que en la otra se puede observar a un gato mirando atentamente con una curiosa expresión en su rostro.

Twitter
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La protagonista del meme es Taylor Armstrong, una de las participantes del reality show estadounidense The Real Housewives of Beverly Hills, el cual muestra la vida de mujeres acaudaladas de Los Ángeles, California.

Pero a pesar de lo divertido que puede parecer dicha foto viral, la vida de Armstrong no ha sido ningún chiste, al contrario.

A sus 48 años, Taylor ha debido sobreponerse a varios golpes que le dio la vida, como violencia intrafamiliar y el suicidio de su esposo.

Taylor Armstrong
Taylor Armstrong

Taylor nació en Independence, Kansas, pero siempre quiso salir de su ciudad natal y buscar nuevas oportunidades, las que encontró en California. Allí también conoció a su marido, el experto en inversiones Russell Armstrong.

Se casaron en 2005 y al año siguiente tuvieron a su única hija, Kennedy. Pero pese a que la fortuna del hombre le permitió tener una vida llena de lujos, dentro de la privacidad de las cuatro paredes de su mansión, él se convertía en un monstruo que la maltrataba, según afirmó ella posterior a la muerte del sujeto.

La vida que mostraban delante de las cámaras tampoco era de ensueño. Ambos se unieron al programa en su primera temporada emitida en 2010, donde Taylor destacaba por su apariencia frívola y conflictiva, mientras que él era retratado como un hombre gruñón, que se iba de las fiestas de mal humor.

También se le acusó de ser despreocupado con su familia, y especialmente con su propia hija, a quien le regaló un perro a pesar de saber que ella es alérgica.

Taylor tampoco era tímida al momento de hablar de su matrimonio. A pesar que nunca reconoció los golpes, en varias oportunidades le contó a sus compañeras lo mal que lo estaba pasando. “Mi matrimonio es el peor de todos”, dijo a las cámaras. “Siento que algo tiene que cambiar”, agregó.

TRHOBV
TRHOBV

El primer ciclo del reality terminó con la pareja tratando de resolver sus problemas. “Definitivamente estuvimos de acuerdo en que queríamos mantener a nuestra familia unida”, dijo Russel en esa oportunidad.

Pero la reconciliación no duró mucho y Taylor solicitó el divorcio el 15 de julio de 2011, citando diferencias irreconciliables. Sin embargo, en una entrevista con la revista People afirmó que su esposo la había maltratado física y psicológicamente.

El hombre, en tanto, respondió: “¿La empujé? Sí, tal vez las cosas pasaron en el calor del momento, pero fue durante un tiempo en nuestras vidas que no eramos quiénes somos hoy. Este programa literalmente nos ha llevado al límite”, dijo a People.

No obstante, un mes después, en agosto de 2011 para ser exactos, Russell se quitó la vida en la habitación que utilizaba en la casa de un amigo, tras separarse de Taylor.

El cuerpo fue descubierto por su exesposa, quien había llegado a la casa junto a la hija de ambos, Kennedy. Mientras la niña se quedó con la asistente de la mujer en el auto, ella fue hasta la habitación, donde lo encontró colgado.

“Después de encontrarlo, corrí hacia la calle donde estaba estacionado el auto y caí al suelo, estaba bastante histérica, por supuesto”, recordó en el podcast de Laura Wasser, ¡Divorce Sucks!.

“Entonces, de repente, recordé que [Kennedy] estaba allí. Le pedimos a su niñera que fuera (a buscarla) al final de la calle y mi asistente la llevó para para que los vehículos de emergencia no tuvieran una escena del crimen más caótica de lo que ya era”, añadió.

 Russell, Taylor y Kennedy
Russell, Taylor y Kennedy

Una etapa oscura

Tras la muerte de su marido, a pocas semanas del estreno de la segunda temporada del programa, Taylor firmó para participar en un ciclo más del reality, donde ella pasó a ser la estrella debido a la atención mediática que recibió por la tragedia que acababa de vivir.

En esa época también visitó más de un programa para hablar de su calvario. “El golpe final de Russell llegó en mi cumpleaños 40, cuando me acusó de acostarme con los Chippendales [bailarines]”, afirmó Taylor en Oprah: Where Are They Now?.

“Habíamos estado filmando un episodio de The Real Housewives of Beverly Hills en Las Vegas en un espectáculo de Chippendales. Me dio un puñetazo en la cara”, dijo. “Tuve que tener una cirugía reconstructiva en mi ojo”, añadió.

“El momento en que me di cuenta de que tenía que irme fue cuando me llevaron (a ver a Kennedy) después de la cirugía y mi hija tuvo que verme en la sala de espera”, sentenció.

Una nueva esperanza

En 2017, escribió una autobiografía titulada Escondiéndose de la realidad: mi historia de amor, pérdida y encontrar el coraje interior. En ella describe con detalles el abuso doméstico que vivió por años.

“Me dejaron aquí en esta tierra cuando, estadísticamente, no debería haberlo estado”, afirmó a The Daily Beast. “El hecho de que Russell no eligió quitarme la vida cuando tomó la suya es una bendición”, agregó.

“Ahora, realmente quiero encontrar una manera para que la gente deje de hacerse daño”, manifestó.

No obstante, la familia y amigos de Russell no están de acuerdo con su descripción. “¡Mi hermano era un tipo maravilloso!”, afirmó Laurie Armstrong. “Si realmente fue maltratada, lo siento. Pero no hay un solo informe policial, ni una llamada al 911 registrada. ¡Y esto es de una mujer que se jacta de haber trabajado durante años con un refugio para mujeres maltratadas! No hay nada que realmente respalde sus acusaciones”, sentenció.

Pero más allá de las peleas, hoy Taylor está alejada de la televisión y construyó una nueva vida junto al abogado John Bluher, con quien contrajo matrimonio el 4 de abril de 2014.

“Definitivamente creo que el universo puso a John en mi camino por una razón. Estábamos destinados a ser”, dijo Taylor en ese momento. “John me ama exactamente por lo que soy. Solo sé que nunca habrá suficientes días con él”, finalizó.