Un trabajo de investigación periodístico destapó las graves torturas a las que fueron sometidos 300 migrantes iraquíes, cuando fueron secuestrados en su largo camino para entrar de manera ilegal a Reino Unido.
Los hechos fueron revelados por la BBC cuando seguía los pasos de un conocido traficante de personas. Las familias de los secuestrados fueron amenazadas con que, si no realizaban un millonario pago, les extirparían los riñones.
Tras 6 meses en cautiverio, donde “no vieron la luz del sol“, cerca de la mitad han sido liberados, y algunos aseguran haber sufrido la extirpación de uno de sus órganos.
Secuestro y torturas contra 300 migrantes
A mediados del 2025, los 300 jóvenes provenientes del Kurdistán iraquí le pagaron a una milicia que debía guiar a los migrantes a través de Libia hasta la costa mediterránea, explica el medio citado. Pero surgió una disputa por el pago con el traficante que organizó el viaje.
Tras ello, el multitudinario grupo fue conducido hasta un sector aún desconocido, donde fueron secuestrados a cambio de 5.000 dólares por cada rehén, y advirtieron a las familias que si el dinero no se entregaba rápidamente, el pago se tomaría “con un riñón”.
Además, los secuestradores enviaron imágenes de algunos cautivos con cicatrices que probarían la supuesta extracción de órganos. Varias familias pagaron el monto, y hasta ahora van cerca de 150 liberados, algunos repatriados por un avión iraquí.
Las torturas
Algunos de los liberados -que estuvieron 6 meses cautivos- revelaron los tormentos a los que fueron sometidos: Un joven contó que lo torturaron quemándole la pierna; otro describió que estuvo con 178 recluidos en una celda diminuta. “No vimos el sol durante seis meses”.
Añadieron que el lugar era tan estrecho que todos tenían que dormir sentados, debían compartir un solo retrete, y quienes tardaban demasiado eran golpeados.
Por otro lado, la comida consistía en una rebanada de pan al día, pero solo si pagaban dinero extra a los captores.
De acuerdo al medio, varios testimonios mostraron imágenes de cicatrices recientes por el temor de que fuera una extracción forzada de órganos. Un experto dijo que parecían coincidir con las incisiones realizadas durante una operación de riñón. Sin embargo, la BBC no pudo verificar que se haya extirpado el órgano.
Hasta ahora, a casi un año del secuestro masivo, se sabe que al menos un rehén ha muerto, y se desconoce cuántos permanecen cautivos.