Una estadounidense recibió una millonaria indemnización luego de que un helado con clavos y fragmentos de metal le provocara infertilidad permanente.
Corría el 2018 y Brandy Buckley compró un helado para pasar la tarde con su hijo. Sin embargo, el disfrute fue rápidamente interrumpido cuando notó que sobresalía una figura de metal que nada tenía que ver con chispas de chocolate, consigna People.
Buckley descubrió un largo clavo metálico en su cono después de salir de Bruster’s Ice Cream en Palm Bay, según relató a WESH 2 en una entrevista el pasado miércoles.
Helado con clavos y fragmentos metálicos
Brandy recordó que estaba detenida en un semáforo cuando tomó una cucharada y notó por primera vez el clavo de metal en su boca.
“Cuando lo tragué, sentí algo en la garganta que como que se quedó atascado, pero nunca pensé que fuera un clavo”, dijo. “Pensé que era una nuez”, afirmó.
Por precaución, Buckley acudió a un hospital para realizarse una radiografía, donde los exámenes confirmaron que había ingerido un clavo.
Esa misma noche, los médicos le realizaron una endoscopía y encontraron “dos fragmentos metálicos” incrustados en sus intestinos.
Tras la operación para retirar los cuerpos extraños, Buckley dijo al medio que desarrolló un coágulo sanguíneo que derivó en una ablación (procedimiento médico en el que se elimina, destruye o inactiva tejido del cuerpo para tratar una enfermedad o problema, que en este caso surgió una ablación uterina).
Según la demanda, la ablación la dejó imposibilitada de tener más hijos, lo que era su “objetivo” tras perder a una hija en 2011.
Millonaria indemnización
Debido al caso de negligencia, sus abogados presentaron una demanda en 2019 contra Bruster’s Ice Cream y su empresa matriz, Malabar Creameries.
Según informes, la compañía negó las acusaciones en una respuesta presentada en 2020 y, en cambio, acusó a Buckley de negligencia.
No obstante, la justicia jugó a favor de la mujer y un jurado otorgó a Brandy Buckley un total de más de 14 millones de dólares.
A pesar de la millonaria compensación destinada a cubrir gastos médicos, dolor y sufrimiento, Buckley no sabe qué hará a futuro, ya que su sueño de agrandar su familia le fue arrebatado.
“Todo lo que habría querido, ya no lo puedo tener”, dijo a la cadena de noticias.