Una mujer de 35 años se declaró culpable de haber cometido un terrible delito contra su hijo, que actualmente tiene 10 años. Durante el periodo que ella tuvo la custodia del menor, lo habría llevado a 323 citas con el doctor y sometido a 13 cirugías de alto riesgo, pese a que no lo necesitaba.

La mujer fue identificada como Kaylene Bowen-Wright, quien asumió que empezó a someter a su hijo a controles médicos desde que él tenía 11 días de vida. Desde ese entonces pidió reiteradas citas con pediatras para que fuera sometido a exámenes e internaciones en hospitales.

Según detalla la cadena estadounidense CBS, durante ese tiempo Bowen-Wright presionó a los médicos para que sometieran al pequeño a diversas intervenciones quirúrgica de alto riesgo. Tras una de ellas el niño había quedado en silla de ruedas.

La investigación de la Fiscalía determinó que la mujer creó campañas de recaudación de fondos en redes sociales y páginas de internet, en las cuales pedía dinero porque su hijo estaba enfermo de cáncer terminal.

Pero esta mentira quedó descubierta luego que personal de un hospital de la ciudad de Dallas descubriera que el pequeño no tenía cáncer y estaba sano, pese a que en ese momento estaba movilizándose en silla de ruedas.

Kaylene Bowen-Wright como imputada | CBS
Kaylene Bowen-Wright como imputada | CBS

De esta forma, los profesionales denunciaron a la mujer ante los Servicios de Protección Infantil en el año 2017. En ese entonces, tras una investigación que se extendió por un mes, se le quitó la custodia y se le entregó al padre, Ryan Crawford, quien la había exigido desde 2015.

Luego se inició una investigación penal en contra Kaylene Bowen-Wright, para determinar su responsabilidad en presuntos hechos traumáticos que habría sufrido su hijo en un plazo de ocho años.

En el juicio testificaron su exesposo, médicos que atendieron al menor de edad, cirujanos que estuvieron presentes en las operaciones e incluso el niño, que ya no ocupa silla de ruedas, tuvo que relatar algunos de los hechos.

Finalmente, el viernes pasado Kaylene Bowen-Wright se declaró culpable de haber cometido la serie de hechos antes relatados, quedando en prisión preventiva.

“Ahora, con suerte, aquellos que pensaron que una madre nunca podría hacerle esto a su hijo verán que el mal existe”, declaró Ryan Crawford a los medios de comunicación.

La sentencia de la mujer se conocerá el próximo 11 de octubre. Según han indicado medios estadounidenses ella arriesga una condena que podría llegar hasta los 20 años de presidio.

Por su parte, los agentes de bienestar de Dallas aseguraron que el menor de edad ha tenido una mejor calidad de vida desde que esta al cuidado de su padre, quien se casó nuevamente hace cinco años.