Sociedad
Lunes 29 abril de 2019 | Publicado a las 09:37
¬ŅUn gusano merece menos protecci√≥n que un panda? c√≥mo discriminamos a los animales por su aspecto
Por Denisse Charpentier
La información es de Agence France-Presse
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Ciertos bichos viscosos o pululantes suelen generar reacciones viscerales de asco. ¬ŅPero acaso un gusano merece menos protecci√≥n que un panda de ojos tristones? La imagen de los animales no es neutral en el inter√©s que generan.

El tama√Īo, su rareza, su parecido con el ser humano, una forma extra√Īa, su inteligencia, el comportamiento o el peligro en el que se encuentran son algunos de los m√ļltiples factores que influyen en la reacci√≥n de un ser humano ante un animal.

“Pero uno de los m√°s importantes es si es lindo. Caracter√≠sticas f√≠sicas como los ojos grandes o los rasgos dulces despiertan nuestros instintos parentales porque nos recuerdan a un beb√© humano”, explica Hal Herzog, profesor de psicolog√≠a en la universidad estadounidense West Carolina.

Este especialista en relaciones entre el hombre y los animales pone como ejemplo la comparaci√≥n entre un panda, con su m√°scara negra alrededor de los ojos, y otra especie asi√°tica que corre a√ļn m√°s peligro, la salamandra china gigante. “Esta parece una gran bolsa de 65 kilos de baba marr√≥n con unos peque√Īos ojos penetrantes”.

Las lombrices, sin ojos ni piernas, “parecen m√°s una vida extraterrestre primitiva que un animal con el que pueda identificarse un humano”, a√Īade.

Sin embargo, son fundamentales para la vida del suelo, aunque al igual que gusanos, ratas y serpientes suelan inspirar asco. Un sentimiento “transmitido probablemente social o culturalmente en el seno de las familias”, se√Īala Graham Davey especialista en fobias de la Universidad de Sussex.

Pixabay (CCO)
Pixabay (CCO)

Algunos se parecen “a cosas primarias repugnantes como los mocos o la materia fecal” y otros est√°n vinculados con la trasmisi√≥n -real o imaginada- de enfermedades.

Hay muchos más riesgos de padecer una enfermedad que de que te atrape un animal salvaje, lo que explica que no se sienta rechazo por los leones o los osos, unos grandes predadores, pero también mamíferos cubiertos de pelo que muchos usan como peluches.

De manera general, la gente tiene menos tendencia a preocuparse de aquello que puede “plantearles un problema”, se√Īala Jean-Fran√ßois Silvain, presidente de la Fundaci√≥n Francesa para la Investigaci√≥n sobre Biodiversidad.

As√≠ “una cucaracha tiene una esperanza de vida muy corta si no est√° escondida en el fondo de un armario”, comenta el entom√≥logo. Celebra no obstante la “toma de conciencia” impulsada por los recientes estudios que muestran una ca√≠da sin precedentes de las poblaciones de insectos en el mundo, especies fundamentales para los ecosistemas y las econom√≠as.

Pixabay (CCO)
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“Chorreando baba”

Pero la imagen de un animal también puede verse influida por la cultura popular, sobre todo por el cine.

Mientras que “Liberen a Willy” cre√≥ una ola de simpat√≠a por la protecci√≥n de las orcas, “Aracnofobia” no ayud√≥ a las ara√Īas, ni “Tibur√≥n” a los escualos.

Pero seg√ļn Graham Davey, “Alien” hizo a√ļn m√°s da√Īo. Es verdad que no era un animal. Pero “ver las fauces de un extraterreste chorreando baba en una pel√≠cula” hace que la gente sea “m√°s sensible a las cosas desagradables”.

Y el gran p√ļblico no es el √ļnico que se ve afectado: un estudio de Scientific Reports mostr√≥ en 2017 una correlaci√≥n entre las preferencias sociales y las especies m√°s estudiadas por los cient√≠ficos.

“Quiz√°s porque es m√°s f√°cil obtener dinero” para estos trabajos, apunta uno de los autores, Fr√©d√©ric Legendre, investigador en el Museo Nacional de Historia Natural de Francia.

Tambi√©n es m√°s f√°cil recaudar fondos, asegura Christo Fabricius, de la ONG WWF, que usa desde hace medio siglo un panda para su logo. “Los reptiles, por ejemplo, no venden mucho”, comenta.

Xiao Liwu | Wikipedi (CC)
Xiao Liwu | Wikipedi (CC)

Aunque a algunos pueda molestarles que el dinero y la atención se centre en los pandas y otros carismáticos mamíferos, favorecerlos no es absurdo.

“Cuando se protege a las especies emblem√°ticas, se protege su h√°bitat y, por tanto, los organismos que se encuentran en ellos y se benefician”, destaca Fr√©d√©ric Legendre.

Pero ser un elefante o un tigre tampoco es una garantía de supervivencia.

Seg√ļn un estudio publicado en abril en PLOS Biology, la presencia “virtual” masiva de estas carism√°ticas especies en nuestras pantallas, en los libros infantiles, en las camisetas o las cajas de cereales hacen creer a la poblaci√≥n que est√°n igualmente extendidos en la naturaleza.

Pero la mayor√≠a est√°n en peligro. Y cuanto m√°s raras son “m√°s aumenta su valor para la medicina tradicional, para la caza de trofeos y por tanto son m√°s cazadas, como ocurre con el rinoceronte”, comenta el autor principal, Franck Courchamp, del CNRS.

As√≠ que ya sean feos o bellos, conocidos o no, para evitar que ning√ļn bicho quede de lado solo hay una soluci√≥n, seg√ļn los cient√≠ficos: protegerlos a todos.

Xiao Liwu | Pexels (CCO)
Xiao Liwu | Pexels (CCO)
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