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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Expertos alertan sobre el riesgo de asfixia en niños por huevos de chocolate durante Semana Santa. Casos recientes de fallecimientos por atragantamiento, como el de un niño de 5 años en Linares, han generado preocupación. Recomiendan elegir huevos huecos en lugar de macizos, ya que estos últimos son pequeños, duros y lisos, lo que los convierte en un tapón perfecto para la vía aérea de un niño.

Semana Santa es una de las festividades más esperadas del año. Además de ser el primer fin de semana largo en el calendario, para los más pequeños es la fecha en que el Conejo de Pascua pasa regalando dulces y chocolates.

Aunque lo normal en estas fechas es escuchar a expertos alertar sobre las intoxicaciones por exceso de azúcar, hay otro riesgo del que no se suele hablar mucho y que puede ser incluso más grave: el potencial de asfixia que tienen algunos huevos de chocolate.

Lamentablemente, no es una exageración. Existen casos recientes de fallecimientos por esta causa, como la muerte de un niño de 5 años en Linares en el 2022. Según recordó T13, el menor fue ingresado al hospital de la comuna sin signos vitales producto de una asfixia con una de estas golosinas.

¿Qué huevos de chocolate elegir para evitar riesgo de asfixia en niños pequeños?

En BioBioChile consultamos con Luz María Grez Gubbins, pediatra y fundadora de Casa Pediatra (@casapediatracl), y con Gustavo Fernández Díaz, enfermero e instructor de cursos de RCP y Primeros Auxilios de Casa Pediatra, quienes explicaron que “los huevos de chocolate macizos o los ‘mini huevos’ reúnen las tres características que los expertos en primeros auxilios identifican como de alto riesgo: son pequeños, duros y lisos. Eso los convierte en un tapón perfecto para la vía aérea de un niño”.

Por el contrario, un huevo hueco se rompe con la primera masticada, haciéndose pedazos que, por su forma, hacen menos probable que se queden atorados en la vía aérea del menor. “Los huevos huecos son una opción mucho más segura. ¿Por qué? Porque aunque un niño intente tragar un trozo grande, al ser hueco, tiende a romperse o colapsar, permitiendo que pase algo de aire. En cambio, un huevo macizo, especialmente los pequeños y redondos, tiene la forma y el tamaño exactos para obstruir por completo la tráquea”, aseguraron los expertos.

Así también lo advirtió el Dr. Manuel Fernández, pediatra y académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de los Andes (Uandes), quien indicó a este medio que, además de los riesgos por intoxicaciones alimentarias, estreñimiento o constipación, la ingesta puede producir un daño de mayor consideración, especialmente en niños pequeños que no tienen una función masticatoria madura, cuando los huevos de chocolate pasan a la vía aérea como un cuerpo extraño, produciendo una asfixia.

“Esto puede ocurrir en especial con los huevitos macizos, los sólidos y que además pueden tener pedazos de maní, frutos (…) y esto es importante porque hace que sean más ricos, que sean de mejor calidad además, y más dañinos en el caso de un lactante pequeño que no debería comer estas cosas”, advirtió el académico.

Luz María y Gustavo apuntaron a que, en Estados Unidos, los huevos de chocolate con juguetes en su interior, como el conocido Kinder Sorpresa, están prohibidos por la legislación de seguridad de productos. “No es una exageración, es una medida basada en el riesgo real de asfixia que representan. Sin embargo, paradójicamente, los huevos de chocolate macizos —que también son un peligro— siguen comercializándose sin restricciones y sin campañas de prevención asociadas”, enfatizaron.

“Tenemos también testimonios muy duros, como el de una madre que perdió a su hija de cinco años por atragantarse con un huevo de chocolate. Ella misma ha dicho que si su testimonio sirve para que un solo padre o madre vigile más de cerca a sus hijos al comer estos productos, la muerte de su hija no habrá sido en vano. Eso demuestra que la concienciación no es suficiente y que hace falta un cambio en cómo comunicamos este riesgo”, alertaron.

¿Hasta qué edad se debe tener cuidado con la asfixia por huevos de chocolate?

Sobre la edad, hay evidencia muy clara. Según explicó Luz María Grez, “el propio registro Susy Safe recopila casos de niños de entre 0 y 14 años que han sufrido lesiones graves o mortales por aspiración de cuerpos extraños. No es un problema que afecte solo a bebés. De hecho, los fabricantes advierten en muchos de estos productos que no son adecuados para menores de cuatro años, pero la evidencia muestra que niños de cinco años también han fallecido por esta causa”.

Organismos como el Departamento de Servicios para Niños y Familias de Illinois (DCFS) han publicado guías donde identifican claramente qué alimentos representan un peligro de asfixia. En sus listas incluyen caramelos duros, frutos secos, uvas, y palomitas de maíz. Los huevos de chocolate, por su forma y consistencia, encajan perfectamente en esa categoría de riesgo.

Por su parte, Gustavo Fernández indicó que “los expertos en primeros auxilios señalan que hay que tener especial cuidado hasta que el niño tenga toda la dentadura definitiva y una madurez para masticar bien, lo que suele ocurrir más cerca de los cinco o seis años. Pero incluso a esa edad, lo más importante es el entorno: nunca dejar que coman estos productos corriendo, jugando o en el auto. Deben estar sentados, tranquilos y supervisados”.

¿Qué se debe hacer cuando un niño se atora con un cuerpo extraño?

Para los expertos de Casa Pediatra, lo primero es evaluar la gravedad: si el niño tose fuerte o puede hablar, no intervenimos. “La tos es el mecanismo más eficaz para expulsar el objeto. Si el niño no puede toser, no respira, emite un silbido agudo o se pone azul, actuamos de inmediato”, explican.

La American Heart Association (AHA) en su actualización de 2025 establece una secuencia clara. Para niños mayores de 1 año y adultos:

– Comenzamos con cinco golpes en la espalda, entre los omóplatos, con el niño inclinado hacia adelante.

– Si no se resuelve, realizamos cinco compresiones abdominales (la maniobra de Heimlich).

– Alternamos ciclos de 5 y 5 hasta que se expulse el objeto o el niño quede inconsciente.

Para lactantes menores de 1 año:

– No se utilizan compresiones abdominales por el riesgo de lesiones.

– La secuencia es: 5 golpes en la espalda con el bebé boca abajo sobre el antebrazo, alternados con 5 compresiones torácicas con dos dedos en el centro del pecho.

Si el niño pierde el conocimiento, se debe llamar a emergencias si no se había hecho antes e iniciar RCP inmediatamente. Antes de dar los soplos, se debe abrir la boca y, si el objeto está visible y alcanzable, lo extraemos. Nunca se deben hacer barridos digitales a ciegas, porque se podría estar empujando el objeto más adentro.

“Como decía antes, la prevención es clave. Saber identificar los alimentos de riesgo, optar por formatos más seguros como los huevos huecos y tener claras estas maniobras puede marcar la diferencia entre una situación manejable y una tragedia”.

“Por eso es tan importante que los padres y cuidadores se capaciten en técnicas de desobstrucción de la vía aérea y reanimación cardiopulmonar (RCP). No se trata solo de saber qué hacer, sino de tener la confianza y la memoria muscular para actuar rápido cuando cada segundo cuenta para salvar la vida de tu hijo o hija”.