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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El frío del otoño e invierno no solo afecta nuestras vías respiratorias, también daña nuestra piel, especialmente las manos con sabañones. El clima seco provoca resequedad en la piel, pero si aparecen grietas y heridas dolorosas, podría tratarse de dermatitis por frío. Expertos recomiendan evitar exponerse al frío, usar ropa adecuada y recibir tratamiento médico si es necesario para prevenir complicaciones.

Las épocas de otoño e invierno no solo nos provocan complejas enfermedades respiratorias, sino también dermatológicas, donde las manos son las principales afectadas con los llamados sabañones.

El frío es el escenario propicio para que las manos sufran lesiones debido a la resequedad provocada por el clima.

“La piel seca suele generar tirantez o descamación leve, pero cuando aparecen grietas, heridas o fisuras dolorosas, ya no estamos frente a una resequedad normal“, alerta a BioBioChile Carolina Sepúlveda, dermatóloga de Clínica Biobío.

Pieles secas en invierno

En específico, la experta aclara que “en esos casos, puede tratarse de una dermatitis por frío, una condición que se produce por el daño que generan las bajas temperaturas y la pérdida de hidratación de la piel”.

El lavado excesivo de manos, el uso frecuente de alcohol gel como único método de higiene, la exposición directa al frío y la falta de hidratación adecuada son factores que empeoran la dermatitis en invierno. Muchas veces, hábitos cotidianos terminan debilitando aún más la barrera protectora de la piel, favoreciendo la aparición de lesiones y molestias”, dice la experta, como es el caso de los sabañones.

Sabañones

De acuerdo con la prestigiosa Clínica Mayo, se trata de una afección que provoca áreas inflamadas e hinchadas y ampollas en las manos y los pies.

Como bien explicaba la doctora Sepúlveda, la causa es la exposición al aire húmedo y frío y luego al calor.

“Volver a calentar la piel fría puede hacer que los vasos sanguíneos pequeños que están debajo de la piel se expandan más rápidamente de lo que pueden soportar los grandes vasos sanguíneos cercanos”, desencadenando la afección, dice el medio.

Sobre sus síntomas, los sabañones pueden aparecer unas horas después de haber estado expuesto al frío y se manifiestan en áreas que pican en la piel, a menudo, en los pies o las manos. Llagas o ampollas, hinchazón, dolor o escozor y cambios en el color de la piel.

Factores de riesgo

Por su parte, existen factores que aumentan el riesgo de sabañones y estos son:

– Usar ropa y calzado ajustados o que exponen la piel al frío.
– Ser mujer joven. Esta afección es más común en mujeres que tienen de 15 a 30 años de edad.
– Tener bajo peso.
– Vivir en zonas frías y húmedas.
– Tener determinadas enfermedades como el fenómeno de Raynaud, la enfermedad del tejido conectivo y el coronavirus del síndrome respiratorio agudo grave de tipo 2, afirma el medio.

Es evitable

El lado positivo de esta afección es que se puede prevenir, limitando el tiempo de exposición al frío, usando bufanda, gorro, guantes, calzado cálido con un material que no humedezca la zona.

En el caso de un tratamiento, los expertos suelen recetar corticoides tópicos y medicamentos vasodilatadores por vía oral. Ambos tratamientos bajo supervisión médica.

La dermatóloga Carolina Sepúlveda destaca que “el solo hecho de presentar lesiones, grietas o heridas en las manos ya es motivo de consulta dermatológica”.

Esto último porque “podrían estar relacionadas con otras enfermedades de la piel y, además, las fisuras pueden transformarse en una puerta de entrada para infecciones si no se tratan oportunamente”.