¿La influenza circula sólo en invierno? ¿Es como un resfriado? Especialista aclara las principales dudas en torno a este virus respiratorio.

Debido a que afecta a todas las personas, el virus de la influenza es considerado un problema de salud pública. Pero todavía existe un poco de ignorancia al respecto, sobre todo por su parecido con un resfriado común, aunque puede llegar a ser grave.

De acuerdo con los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), sus principales síntomas incluyen aparición repentina de fiebre, tos (generalmente seca), dolor de cabeza, dolor muscular y articular, sensación de malestar intenso, dolor de garganta y secreción nasal.

“En personas consideradas grupo de riesgo, la influenza puede causar un cuadro grave y requerir hospitalización. Entre estas se cuentan personas con enfermedades crónicas, bebés, niños y niñas en edad escolar, embarazadas, adultos mayores de 65 años”, advierte la Dra. Milagro Sosa, Directora Médica de Abbott.

Los contagios han aumentado año a año. Según registros del Instituto de Salud Pública, durante 2023 se produjeron más de 51.489 casos en total en el país, lo que significó un incremento de 22,4% respecto del año anterior.

¿Cómo evitar la influenza? La Dra. Milagro Sosa dice que “la manera más simple y efectiva de prevenir la influenza es la vacunación anual contra este virus. De esta forma se previene la hospitalización y congestión en los centros de salud”.

Mitos y verdades sobre la influenza

1. La influenza es como un resfriado

La verdad: “La influenza debe tomarse con seriedad, ya que puede provocar complicaciones graves y hospitalización, especialmente para los grupos de riesgo y personas que viven con diabetes, asma, enfermedades cardíacas o pulmonares”, remarca la experta.

Incluso si te sientes sano y crees que contraer el virus de la gripe no perjudicará tu salud en el largo plazo, es importante recordar que las personas con las que estás en contacto a diario también pueden estar en riesgo: los ancianos, los niños, los padres de niños, las mujeres embarazadas y las personas con enfermedades crónicas.

2. La influenza circula sólo en invierno

La verdad: “Los virus respiratorios han perdido su carácter estacional, y están circulando durante todo el año”, advierte Sosa.

Históricamente, la influenza aparece en los meses de invierno, cuando las personas tienden a estar más cerca unas de otras, hay menos ventilación y el sistema inmunológico tiende a debilitarse debido a las bajas temperaturas. Sin embargo, en Chile, los virus respiratorios han aumentado considerablemente su circulación en las estaciones de primavera y verano.

En efecto, en las primeras 5 semanas de 2024, los contagios de virus respiratorios han aumentado en un 60% respecto del mismo periodo del año anterior, aun estando en pleno verano.

3. Sólo los adultos mayores necesitan la vacunación

La verdad: La influenza puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad. Por eso, el Ministerio de Salud recomienda la vacunación anual contra la influenza para todos los grupos considerados en riesgo de desarrollar complicaciones, incluidos a bebés desde los 6 meses de edad en adelante, niños y niñas que cursan hasta 5° año básico, adultos mayores desde los 65 años en adelante, mujeres embarazadas (en cualquier etapa) y personas con enfermedades crónicas como la diabetes6.

4. Sólo necesitas vacunarte una vez

La verdad: “Los virus de la influenza mutan continuamente en nuevas variantes. Por esto, todos los años se actualiza la vacuna contra la influenza siguiendo las orientaciones de la Organización Mundial de la Salud, con el fin de centrarse en las cepas de mayor circulación para proteger mejor a las personas y evitar la propagación del virus. Este es el motivo por el cual la vacunación anual contra la influenza es necesaria”, explica la Dra. Milagro Sosa.

5. Las vacunas no ayudarán si ya me dio influenza

La verdad: Todo lo contrario. Según la experta, la vacuna contra la influenza reduce el riesgo de contraer este virus. “Si de todos modos lo contrae, los síntomas serán de una intensidad menor a la que tendrían si no hubiera recibido la vacuna”, señala.

El lavado de manos y la ventilación de los ambientes también son medidas que, junto con la vacunación anual, contribuyen a mantener a raya el virus de la influenza, para mantener la salud durante todo el año.