En sus barrios, estas mujeres no solo generan ingresos; también crean redes, oportunidades y esperanza.

Cuando hablamos de emprendimiento en Chile, solemos mirar hacia los unicornios: NotCo, BUK o Xepelin. Empresas que llenan de orgullo al país y que han demostrado que desde Chile se puede innovar y conquistar el mundo.

Pero mientras celebramos esos casos, que representan menos del 1% del ecosistema, hay otra realidad mucho más grande que rara vez aparece en los titulares: miles de mujeres chilenas emprenden todos los días para sostener a sus familias.

No levantan rondas millonarias ni aparecen en rankings de startups. Sus inversiones son otras: una amasadora, una máquina de coser, un horno o un pequeño stock para vender. Muchas veces comienzan con ahorros propios o con el apoyo de familiares, y luego encuentran en las microfinanzas y en redes de apoyo el impulso para seguir adelante.

Según cifras de la Red de Microfinanzas, el emprendimiento por subsistencia, liderado mayoritariamente por mujeres, representa cerca del 30% de la fuerza femenina. Son ellas quienes sostienen silenciosamente una parte fundamental de nuestra economía.

En sus barrios, estas mujeres no solo generan ingresos; también crean redes, oportunidades y esperanza. Cada semana se reúnen para aprender a administrar mejor sus negocios y ordenar sus finanzas.

En esos espacios, la educación financiera se transforma en una herramienta poderosa de cambio. No se trata solo de números o cuentas, sino de generar confianza en sí mismas y en su capacidad de cambiar su destino y el de sus familias.

Si queremos un país con más oportunidades, la educación financiera debe convertirse en una herramienta clave para acompañarlas, fortalecer sus negocios y reconocer el enorme impacto que ya están generando en miles de hogares a lo largo de Chile.

En el mes en que conmemoramos el Día Internacional de la Mujer, vale la pena recordar que el empoderamiento femenino muchas veces empieza en una cocina, en un taller improvisado o en una feria de barrio: ahí están las verdaderas gigantes del emprendimiento chileno.

Carla Saldías
Coordinadora de programas Mi Barrio Financiero

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