Opinión
Lunes 14 enero de 2019 | Publicado a las 19:44
"Las instituciones no funcionaron": las graves denuncias de la arquitecta imputada en el caso Caval
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Estimados:

“Uno puede estar seguro que nunca cometer√° alg√ļn delito, pero nunca estar√°s seguro que te inculpen de alguno”. Esto lo afirma Jerome Butting, abogado penalista norteamericano, autor de la serie Making a Murderer de Netflix y es exactamente lo que me pas√≥ a mi.

Mi nombre es Cynthia Ross Wiesner, soy arquitecta de profesión y fui involucrada en el Caso Caval, me imagino, por ser la persona correcta en el momento equivocado. Uno cree que estas cosas pasan en las películas, pero no es así, pasan en la vida real. Lo pude comprobar.

Me dirijo a ustedes para exponer mi caso brevemente con el √°nimo de reflexionar lo que pas√≥. Lo que pas√≥, pas√≥, pero los coletazos quedan a√ļn. Espero que mi caso sirva de experiencia. No quisiera que nadie est√© alguna vez en mi situaci√≥n. Por otro lado, necesito escribir para que los temas deben quedar bien cerrados. Es demasiada la gente que me pregunta detalles y a√ļn persiste desinformaci√≥n. Yo no tengo todas las respuestas del Caso Caval, pero con varias puedo aportar en el esclarecimiento de los hechos y reconstituir la historia al haber estado presente en primera persona.

Fui formalizada y acusada por un hecho que nunca ocurri√≥. Las acusaciones deben estar fundamentadas en hechos que configuren delito, pero en mi caso ‚Äúel hecho‚ÄĚ lo inventaron. Esto lo supe el dia de la formalizaci√≥n, el 29 de enero de 2016, luego de 1 a√Īo de investigaci√≥n informal. Nunca quise hablar antes p√ļblicamente como lo hago ahora, porque mi decisi√≥n en todo el proceso fue siempre seguir un camino judicial, pensando que de esa manera se cerrar√≠a bien el tema, pero lamentablemente, no fue as√≠.

Me llevo una muy mala imagen de los funcionarios que me toc√≥ conocer del Ministerio P√ļblico. Tengo mucha decepci√≥n del proceso judicial, proceso el cual toda persona puede verse enfrentada alguna vez en su vida, lo quieran o no. Para m√≠, en este caso, el sistema no funcion√≥, y pienso que fall√≥ porque las personas fallan. Si uno se interioriza de la ley, uno puede analizar que en gran parte tiene sentido, pero el problema radica en que no se cumple al pie de la letra lo que est√° escrito, porque las personas que debieran hacerlo ‚Äúfallan‚ÄĚ, por las razones que sean, y eso es inadmisible. El que imparte justicia no puede darse ese lujo.

Específicamente, los fiscales que a mi me tocaron no estuvieron disponibles ni siquiera voluntariosamente para aplicar la ley ni buscar la verdad. Nunca debí haber pasado a la etapa de formalización. Al comienzo creí que todo se enredaba porque las historias de las personas se cruzaban y existía mucho tecnicismo que podía no entenderse, pero al avanzar en el tiempo tengo otra visión. Siento con esto una angustia permanente en que deben existir en estos momentos personas privadas de libertad por algo que no hicieron, pienso mucho en ellas y me angustia también imaginarme que estos mismos funcionarios que me acusaron por algo que en mi vida se me hubiera ocurrido hacer, pudieran estar, en estos momentos, haciéndole lo mismo a otra persona, así como lo hicieron conmigo.

Las personas son de carne y hueso, no es posible que se juegue con ellas- Siento que los fiscales no lo dimensionan. Nadie los controla, creo que esto es lo principal que me motiva a escribir ahora.

Es cierto que todos se declaran “inocentes”, pero son los hechos y pruebas los que marcan la diferencia y es el deber de un fiscal investigar estos “hechos” y “pruebas” fehacientemente. Los querellantes, sobre todo los que cumplen una funci√≥n p√ļblica deben ser responsables en sus acusaciones, en su actuar y en sus palabras. Me di cuenta que no lo hacen y en cierta medida no solo generan un da√Īo al inculpado, a su entorno, sino que enga√Īan a la gente, generando otro tipo de problemas, no dimensionado por ellos, seguramente porque se encierran en su c√≠rculo. Por ejemplo,¬†podemos ver la falta de credibilidad en una instituci√≥n tan importante como es el ministerio p√ļblico, contaminando de esta manera a alguna otra causa de relevancia y donde efectivamente otros fiscales trabajaron a conciencia. Por otro lado, en este caso puntal se gener√≥ una contaminaci√≥n y da√Īo a la planificaci√≥n urbana, culp√°ndola de ser permeable en su proceso t√©cnico de aprobaci√≥n de los instrumentos, como lo es una modificaci√≥n a un plan regulador de car√°cter intercomunal.

En un tiempo más, a raíz de este bullado caso, estaremos hacinados, como si las ciudades no crecieran, como si las ciudades no se modificaran, como que fueran estáticas y quedaran congeladas en el tiempo
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En estos momentos, me ha tocado escuchar que las decisiones de planificaci√≥n urbana se encuentran paralizadas en gran medida a ra√≠z de este caso. Nadie quiere tomar alguna decisi√≥n porque lo pueden inculpar ‚Äúde algo‚ÄĚ, es decir, en un tiempo m√°s, a ra√≠z de este bullado caso, estaremos hacinados, como si las ciudades no crecieran, como si las ciudades no se modificaran, como que fueran est√°ticas y quedaran congeladas en el tiempo. Es un hecho milenario que las ciudades crecen, hacia arriba o hacia el lado, pero crecen, la poblaci√≥n aumenta y un 80% de ella vive en √°rea urbana. Entonces, ¬Ņc√≥mo podremos darle cabida a la gente a futuro? Y el problema radica ah√≠, la ciudad crecer√° igual, pero sin planificaci√≥n.

Los fiscales, en este caso, dejaron entrever y manifestaron abiertamente que a trav√©s de la planificaci√≥n urbana, en el √°rea t√©cnica, hubo decisiones o actos que se realizaron desde el √°mbito p√ļblico para beneficiar a un particular, que nada se hizo en beneficio del bien com√ļn, pero esto no es asi. Los procesos de aprobaci√≥n no funcionan as√≠. Hace mucho tiempo que ese punto est√° zanjado en nuestra legislaci√≥n, justamente para que ese tipo de cosas no sucedieran. Los m√©todos de aprobaci√≥n son estrictos y es imposible lograr penetrar los procesos, ya que es demasiada la gente que interviene, adem√°s existen etapas claras de participaci√≥n ciudadana donde todo el mundo se informa. Por otro lado, las decisiones son tomadas en conjunto por los actores pol√≠ticos que intervienen. Estos actores pol√≠ticos, elegidos democr√°ticamente, son los encargados de velar porque las ciudades se desarrollen arm√≥nicamente.

En otras palabras, lo que plantearon los fiscales, ‚Äúa grosso modo‚ÄĚ, t√©cnicamente hablando, es irrealizable. La planificaci√≥n de las ciudades se encuentra debidamente reglamentado y se rige por normas que se amparan en la Ley General de Urbanismo y Construcciones, pero debe haber gente que no lo sabe y se queda con una muy mala sensaci√≥n que finalmente nos afecta a todos. Ha sido un da√Īo muy grande el que provocaron.

A mi me inventaron un “delito funcionario”. El fiscal Luis Toledo R√≠os, primer fiscal del caso, arm√≥ un relato y me formaliz√≥ para ‚Äúinvestigarme formalmente‚ÄĚ. Por eso viene el t√©rmino de ‚Äúformalizaci√≥n‚ÄĚ. Esto sucede en medio de una gran confusi√≥n, un gran revuelo pol√≠tico, medi√°tico y judicial por el cr√©dito otorgado a la empresa de la nuera de la expresidenta para la compra de unos terrenos en Machal√≠, como todos nos enteramos durante las vacaciones de febrero de 2015.

Con este primer fiscal estuve largas horas. 6 meses antes de que me formalizara, entreg√°ndole antecedentes y explic√°ndole mi participaci√≥n en la historia que √©l trataba de componer, adem√°s le explique c√≥mo funcionan los procesos de aprobaci√≥n de los instrumentos de planificaci√≥n territorial. Si bien todo est√° en la ley y se entiende conocida por todos, m√°s encima √©l es abogado, me dediqu√© a explicarle, a mostrarle todo, entendiendo que es un tema que a lo mejor no dominaba. Me escuch√≥, me hizo preguntas, pero todo lo que le dije, le dio lo mismo, me formaliz√≥ igual por un hecho falso el 29 de enero de 2016 y yo no tuve c√≥mo defenderme. √Čl me dio, en esa instancia, excesivas ‚Äúmedidas cautelares‚ÄĚ, de lo cual me cost√≥ recuperarme f√≠sica y mentalmente un a√Īo aproximadamente. No fue f√°cil. Hay que estar ah√≠ para entenderlo.

Posterior a eso vino el cambio de fiscal, porque el anterior fue ascendido y trasladado a Santiago, asunto que √©l buscaba porque su se√Īora, tambi√©n fiscal, hab√≠a sido trasladada o se encontraba ad portas de serlo. De esta manera, su familia lograba estar reunida. El logr√≥ su objetivo. El fiscal que continu√≥ y llev√≥ a cabo la investigaci√≥n formal del caso, fue el fiscal Sergio Moya, quien me acus√≥ por el mismo hecho falso 2 a√Īos despu√©s de la formalizaci√≥n. Sinceramente, con todo lo que hab√≠a sobre la mesa, nunca pens√© que llegar√≠a a hacerlo, pero me equivoqu√©.

La siguiente etapa era el Juicio Oral, pero antes de eso, un dia antes de la preparaci√≥n del juicio, me ofrece el fiscal Moya una¬†Suspensi√≥n Condicional del Procedimiento¬†(SCP). A mi me explicaron que es un TRATO que ofrecen los fiscales, es facultad s√≥lo de ellos hacerlo y es para no irse a juicio. El juez de garant√≠a, ese dia de la audiencia de la SCP, me aclar√≥ que yo no admito culpa, no estoy condenada, no reconozco los hechos de la acusaci√≥n. Me aclar√≥, amablemente, que tan solo la “condena”¬†la dan 3 jueces de la Rep√ļblica en un Juicio Oral.

La fiscal del caso, que estaba ese dia y que fue la que me tramit√≥ esta salida, la ayudante del fiscal Moya, habl√≥ de la ‚Äúpresunci√≥n de inocencia‚ÄĚ y que estaba dentro de las facultades legales esta forma de no irse a juicio. Al principio dud√©, pero como desde el inicio yo nunca estuve dispuesta a reconocer los hechos de la acusaci√≥n y esa condici√≥n se cumpl√≠a a cabalidad, tom√© la decisi√≥n de aceptar. Hab√≠an sido ya tiempos muy tensos, desgastadores, p√©rdidas de todos tipo, por lo que era necesario darle un corte a todo eso para poder seguir con mi vida.

“Debo ser la¬†√ļnica persona en la Reforma Procesal Penal que se va a juicio oral, sin estar presente y sin poder defenderse”
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Recalco que me indicaron que la SCP era la “√ļnica forma disponible” la cual me pod√≠an ofrecer sin reconocer los hechos de la acusaci√≥n. Nunca estuve dispuesta ni por un mil√≠metro a reconocer una mentira tan burda como los burdos hechos de la acusaci√≥n. Me explicaron, cuando me dieron esta salida, que adem√°s no me iban a molestar m√°s, que con eso se acababa todo, incluso la fiscal adjunta me dijo textual: “Entonces, no quiero verla m√°s por aqui”. Yo no tuve palabras para contestarle, s√≥lo la mir√©, ¬°era tragic√≥mico que ella me dijiera eso!, ¬Ņen qu√© mundo viven? Hab√≠a sido ella, parte del equipo que me hab√≠a acusado y que me hab√≠a llevado a esto. Despu√©s de esto, pude descansar un tiempo, pero me entero semanas despu√©s que en el juicio oral que se llev√≥ a cabo en julio del a√Īo pasado, me volvieron a involucrar, me mintieron una vez m√°s, porque me incorporaron en el juicio. Al respecto NUNCA NADIE ME HA EXPLICADO POR QU√Č.¬† Debo ser la¬†√ļnica persona en la Reforma Procesal Penal que se va a juicio oral, sin estar presente y sin poder defenderse.

As√≠ y todo, la fiscal√≠a perdi√≥ el juicio. Nunca apel√≥ tampoco, pero el fiscal a cargo de todo, el se√Īor Sergio Moya, volvi√≥ a mentir en una entrevista que dio, al d√≠a siguiente del t√©rmino del juicio, en La Tercera. Ah√≠, p√ļblicamente y por escrito, me trat√≥ de “condenada” No s√© realmente si este fiscal estudi√≥ leyes. Ante tanto titulo universitario falso dando vueltas, no seria malo revisar si realmente estudi√≥ o no. ¬°Es algo tan b√°sico y que est√° en el C√≥digo Penal! √Čl directamente abus√≥ de su poder, con alevos√≠a, con premeditaci√≥n y yo, nuevamente, no me pude defender. En esa entrevista, adem√°s, sac√≥ cualquier excusa rid√≠cula para eximirse de su responsabilidad directa por haber perdido el juicio despu√©s de 3 a√Īos y medio de investigaci√≥n, con todo el gasto de recursos fiscales que eso genera adem√°s de la expectaci√≥n de la gente.

Al respecto, uno se pregunta, ¬Ņes negligencia, conveniencia o inoperancia? En cualquiera de los tres casos, me da lo mismo cu√°les sean las razones, creo que es inadmisible.

En el juicio, no se determin√≥ relaci√≥n alguna entre la planificaci√≥n urbana y la compra y venta de los predios agr√≠colas de Machal√≠. Los procesos de tramitaci√≥n de un instrumento de car√°cter intercomunal, como es el caso, demoran 10 a√Īos en aprobarse y dependen de decisiones pol√≠ticas. Estos instrumentos son, por esencia, ‚Äúpol√≠ticas p√ļblicas‚ÄĚ. Los t√©cnicos proponen, opinan, pero no son part√≠cipes en la toma de decisiones. M√°s a√ļn en este caso de modificaci√≥n a un plan intercomunal. Ni siquiera tienen injerencia los municipios, menos lo podr√≠a tener una profesional con un contrato de asesora externa al municipio.

Recuerdo que el punto m√°s relevante del proceso que se llev√≥ a cabo en la VI Regi√≥n, fue una sesi√≥n del Core de octubre de 2014, sesi√≥n decisiva, de la cual me enter√© semanas despu√©s. Era algo que no importaba. Ning√ļn banco adem√°s act√ļa ‚Äúespeculando‚ÄĚ. Los bancos financian compras de terrenos en base a proyectos concretos y aprobados. Los compradores tampoco ‚Äúespeculan‚ÄĚ. Toda historia sigue una l√≥gica y la ‚Äúl√≥gica‚ÄĚ nunca fue parte de la historia de los fiscales.

Espec√≠ficamente, la rebuscada teor√≠a del caso inventada por el se√Īor Toledo dec√≠a que unos estudios complementarios de una propuesta de urbanismo hab√≠an sido encargados en forma oculta por mi, evadiendo las normas establecidas, cuando yo estaba con este contrato vigente con la municipalidad. Adem√°s, estos estudios eran los culpables de la ‚Äúplusval√≠a‚ÄĚ desmedida de los terrenos, pero esta historia rebuscada no fue as√≠. No es verdad. Primero, nunca se me hubiera ocurrido hacer algo as√≠, y si se me hubiera llegado a ocurrir, hubiese sido imposible t√©cnicamente hablando. Estaban los correos, las cuentas corrientes, los contratos, poderes notariales originales, las facturas y lo m√°s importante, las declaraciones de profesionales de 2015 y las declaraciones de profesionales durante el juicio. Segundo, los estudios no tienen nada que ver con la ganancia obtenida por la empresa Caval. Todo estaba acreditado que eso nunca pas√≥, que no existe vinculaci√≥n de unos estudios con el valor de un predio, pero nada les importaba, m√°s val√≠a la mentira y seguir enga√Īando a la opini√≥n p√ļblica.

A mi me ofrece el municipio de Machal√≠ un contrato para ayudarlos espec√≠ficamente porque los conoc√≠ a ra√≠z de un encargo profesional que realic√© un a√Īo antes. Los estudios cuestionados se encargaron mucho antes y estos se hicieron porque eran necesarios para fundamentar una propuesta urbana de car√°cter comunal solicitada expresamente en una reuni√≥n por el se√Īor Patricio Olate, Jefe de la Divisi√≥n de Desarrollo Urbano de la Seremi Minvu VI. √Čl me pidi√≥ que la iniciativa se formalizara a trav√©s del municipio. Por supuesto que neg√≥ el encargo con toda la batahola que hubo. Fue muy cobarde. Pero por suerte ten√≠a los correos con √©l de esos a√Īos. No hab√≠a nada de extra√Īo en ese trabajo. Es bastante com√ļn que se encarguen los estudios a particulares, pero esto no significa que los beneficie a ellos en un 100% y que sea hecho ‚Äúa la medida‚ÄĚ ni tampoco garantiza que sean aprobados por el ente p√ļblico. Lo anterior, es porque existen m√©todos establecidos para estos estudios que abarcan zonas extensas y los resultados que arrojan no son predecibles ni manipulables.

Independiente de lo anterior, es el funcionario p√ļblico el encargado de cursar las iniciativas privadas, de modificarlas, de hacerle observaciones y es el funcionario pol√≠tico (Alcalde, Seremi, Consejo, Core) el encargado de aprobarlas. Se encuentra estipulado en la Ley General de Urbanismo y Construcci√≥n ahora c√≥mo se deben presentar estos estudios por parte de los privados (Art. 28 nonies). Adicionalmente, como norma gen√©rica en leyes, se entiende siempre que ‚Äúel privado‚ÄĚ puede hacer todo lo que la ley no le proh√≠ba hacer y esto jam√°s ha estado prohibido. Adem√°s en este caso en particular, fue el mismo funcionario p√ļblico, Patricio Olate, quien lo requiri√≥. Su argumento, en esos a√Īos, fue que estaba recargado de trabajo, que hab√≠a sido el cambio de gobierno y que no ten√≠a el equipo para poder plantear alguna propuesta de urbanismo.

En resumen, mi acusaci√≥n se basaba en un hecho falso. Nunca encargu√© unos estudios estando vinculada al municipio. La acusaci√≥n ten√≠a muchos errores adem√°s respecto de las licitaciones p√ļblicas y las normas contenidas en nuestra legislaci√≥n sobre urbanismo. Con el tiempo, me explico que mi acusaci√≥n fue redactada con el prop√≥sito de armar una historia. Nadie pens√≥ en lo que a mi me pod√≠a generar, eso daba lo mismo. Uno piensa que estas cosas no pasan en Chile, pero si pasan y no debieran pasar.

El que una persona quiera darle un valor a su propiedad no es ning√ļn pecado. El que una persona quiera hacer un negocio inmobiliario, tampoco. Lo que no corresponde es usar alg√ļn subterfugio legal que altere el orden jur√≠dico de lo existente, es decir, buscar la ‚Äútrampa‚ÄĚ. No exist√≠a ning√ļn impedimento para plantear un proyecto e incluso edificar en ese terreno rural que compr√≥ la nuera de la expresidenta aplicando el Art√≠culo 55 de la Ley General de Urbanismo y Construcciones, el cual se denomina ‚ÄúCambio de Uso de Suelo en Area Rural‚ÄĚ. Este art√≠culo se refiere a un proyecto espec√≠fico que lo aprueba el Ministerio de Vivienda y el Servicio Agr√≠cola Ganadero, sin pasar previamente por el municipio.

Al respecto y ante la ‚Äúduda razonable‚ÄĚ que podr√≠a existir una aprobaci√≥n de car√°cter p√ļblico fraudulenta para que la nuera de la presidenta valorizara excesivamente su terreno, ¬Ņpor qu√© nunca pensaron en un Art√≠culo 55? ¬Ņpor qu√© nunca investigaron esa forma de poder edificar en un terreno rural, que era mucho m√°s expedita?, digo ‚Äúnunca‚ÄĚ con toda la responsabilidad del mundo porque revis√© toda la carpeta investigativa del caso y ‚Äúnunca‚ÄĚ lo hicieron.

A mi modo de ver, aplicar un Art√≠culo 55 en las 44 ha-Caval si es una trampa, es usar un subterfugio legal. Siempre lo dije y lo mantengo. Esto es, b√°sicamente porque son demasiadas hect√°reas y cualquier proyecto que ah√≠ se ejecutara generar√≠a inevitablemente un n√ļcleo urbano ajeno a la planificaci√≥n que es lo que ese art√≠culo de la ley expresamente ‚Äúno permite hacer‚ÄĚ. Cualquier proyecto en esos terrenos, aprobado por un Art√≠culo 55, es ‚Äútorcer‚ÄĚ la ley, incluso en 4 hect√°reas como lo que alguna vez escuch√© que pretend√≠an. No era lo correcto de hacer en ese lugar.

La Carretera El Cobre, v√≠a que enfrenta el predio, ya no soportaba m√°s recarga y el cruce vial con Monse√Īor Escriv√° de Balaguer proyectaba un aumento en un 80% de congesti√≥n vial si se generaba alg√ļn uso importante en ese predio sin antes planificar correctamente la malla vial y repartir las densidades habitacionales en forma equitativa. Se generar√≠a un ‚Äúproyecto fur√ļnculo‚ÄĚ, el cual producir√≠a externalidades sin hacerse cargo de ellas, trayendo consigo congesti√≥n vial, desorden y caos urbano.

Adem√°s nadie controla la posible imagen urbana que se producir√≠a, ni tampoco los usos permitidos y/o prohibidos. En otras palabras, nadie podr√≠a ‚Äúalegar‚ÄĚ despu√©s por el proyecto edificado. Hubiera sido un hecho consumado. Esa zona, la conurbaci√≥n Rancagua-Machali hab√≠a que planificarla y era esa la decisi√≥n mancomunada de todos los actores desde 2011. Sin embargo, en el Juicio Oral, el socio de la nuera habl√≥ de diversos proyectos que querian desarrollar; √©l habl√≥ de una bomba de bencina, creo que hubiera sido la bomba m√°s cara de Chile, en fin. Luego habl√≥ de un hotel, pero nunca mostr√≥ las caracter√≠sticas del hotel ni la planimetr√≠a, ni tampoco aprobaciones. Finalemente, el abogado del Consejo de Defensa del Estado habl√≥ en su alegato de apertura de La Ciudad del Cobre, proyecto que si se encontraba en la carpeta investigativa a nivel de bosquejo y si exist√≠a un promotor de √©ste proyecto que era un chileno radicado en M√©xico hace muchos a√Īos que incluso declar√≥ haber formado un ‚Äúfondo de inversiones‚ÄĚ espec√≠fico para el desarrollo del proyecto. Es decir, efectivamente ten√≠an aprobado ‚Äúalg√ļn‚ÄĚ proyecto. ¬°Era lo m√°s l√≥gico!, a fin de que el banco haya subido en 300% el valor de los terrenos respecto de las otras tasaciones de los otros bancos en un par de semanas y justifique que el terreno en s√≠ les daba las garant√≠as suficientes para el cr√©dito.

Indiscutiblemente S√ć hab√≠a un proyecto pensado en ese lugar aprobado, el cual generaba la plusval√≠a por s√≠ solo. Insisto en el car√°cter de ‚Äúaprobado‚ÄĚ porque las tasaciones de los bancos se rigen por la Ley de Bancos y deben ser evaluaciones a tiempo real, nunca funcionan en base a ‚Äúposibles aprobaciones futuras‚ÄĚ. Los bancos piden flujo, estudios, los bancos se aseguran el retorno. No puedo imaginar que hubiera sido de otra manera.

La planificaci√≥n urbana intercomunal se encuentra normada en el Articulo 36 de la Ley General de Urbanismo y Construcciones y no les generar√≠a esa plusval√≠a desmedida, ya que, por un lado, se demora 10 a√Īos para lograr certeza jur√≠dica, como lo expliqu√© antes. Sinceramente no entiendo por qu√© nunca investigaron una posible aprobaci√≥n al Art. 55, no entiendo por qu√© se arriesgan estos fiscales a ser cuestionados, nada m√°s me lo explico porque se sienten protegidos, resguardados y con el derecho de hacer cualquier cosa. Es de toda l√≥gica que ni los bancos, ni los compradores act√ļan sobre ‚Äúsupuestos‚ÄĚ o ‚Äúespeculaciones‚ÄĚ. Ellos se mueven en base a ‚Äúcertezas‚ÄĚ. Todos hemos ido a alg√ļn banco alguna vez, todos hemos comprado alguna vez.

En fin, lo positivo del angustiante proceso que viví es que los jueces fueron capaces de entender en 3 semanas que la planificación urbana no tiene NADA QUE VER con el alza desmedida del valor de los terrenos que compró la nuera de la expresidenta. Ahí recién funcionó el sistema. Lo que los fiscales nunca investigaron fue lo que los jueces finalmente concluyeron, llamándole incluso la atención al Fiscal Moya por querer agregar y/o confundir con información adicional superflua al juicio. El tiempo me dio la razón.

“A mi me lo dijeron fuerte y claro, con todas sus letras: ‘si t√ļ incriminas a Chadwick, te dejamos libre"”
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Cuando me pregunto por qu√© me formalizaron, por qu√© me involucraron, s√≥lo tengo en mi cabeza una respuesta y es que ‚Äúles era √ļtil‚ÄĚ. Me utilizaron para darle una forma a la historia y cargarle la mano al s√≠ndico de quiebras. Era evidente, me arrastr√≥ su apellido: Chadwick, y toda la investigaci√≥n, presi√≥n indebida (que si las hubo hacia mi, sobre todo en la formalizaci√≥n), se centraban en Chadwick. Si hubiera existido otro s√≠ndico, con otro apellido, yo creo que nada de esto hubiera ocurrido. Yo era el vaso conductor que ocup√≥ el¬†Fiscal Toledo para llegar a √©l. Sin mi, no pod√≠a llegar porque el Director de Obras no lo conoc√≠a, yo si, mi tio me hab√≠a pedido que lo contactara por su situaci√≥n de quiebra, un a√Īo antes, de firmar contrato con el municipio. En ese a√Īo previo lo vi 2 veces m√°s, pero eso les dio el pie a los fiscales para mezclar todos mis trabajos, todos mis correos, todas mis platas con tal de inventar una historia. A mi me lo dijeron fuerte y claro, con todas sus letras: “si t√ļ incriminas a Chadwick, te dejamos libre”. Yo me negu√© obviamente, no lo hice, porque no s√© qu√© hizo o no hizo el s√≠ndico y nunca quise mentir en todo este proceso.

En esta falsa acusaci√≥n que me hicieron, el Consejo de Defensa del Estado se hizo parte como querellante en esta causa y relata que yo fui a lugares que no conozco, que jam√°s he ido y que no s√© d√≥nde quedan. Est√° escrito en su querella. Asi fue el nivel de mentiras de esta instituci√≥n. Nunca se me va a olvidar a una consejera que fue especialmente a la audiencia del s√≠ndico y lo aportillaba p√ļblicamente ante los periodistas con darle 11 a√Īos de c√°rcel por ‚Äúsobornar‚ÄĚ a ‚Äúfuncionarios municipales‚ÄĚ para modificar el ‚ÄúPlan Regulador Comunal‚ÄĚ. Ella es abogada, ostenta un cargo p√ļblico de relevancia nacional, con un excelente sueldo, como nos enteramos todos, y es profesora una universidad. Ella sabe perfectamente que hablar de un plan regulador comunal es muy distinto que hablar de un plan regulador intercomunal. Es como hablar de peras y manzanas. ¬ŅPor qu√© lo hizo? ¬Ņpor qu√© minti√≥? ¬Ņqu√© pretend√≠a?. Ella sabe perfectamente que en un plan regulador intercomunal no tienen relevancia los actores municipales. Ante tal confusi√≥n, mis colegas me preguntaban continuamente ¬Ņpor qu√© pasaba esto? ¬Ņpor qu√© ment√≠a tan burdamente? Al menos yo no tengo respuestas, m√°s que entender que esta causa era 100% pol√≠tica.

Tambi√©n la Contralor√≠a General de la Rep√ļblica minti√≥ al decir que yo mand√© un estudio que no deb√≠a porque era “privativo de la Seremi”. Eso lo sindicalizaron como “informaci√≥n privilegiada” en los medios y recuerdo que hubo gran revuelo period√≠stico, pero¬†resulta que ese estudio era municipal, de caracter comunal y nunca ha estado prohibido enviarle informaci√≥n a nadie, todo lo contrario, es lo que se promueve constantemente y lo que se espera de los organismos p√ļblicos. La transparencia por lo dem√°s, era petici√≥n expresa del Alcalde para fomentar el desarrollo territorial y dar todas las facilidades para que eso ocurra. Nunca nada fue oculto. Nunca fui una facilitadora de informaci√≥n. No podr√≠a haberlo sido ni tampoco manejaba informaci√≥n sensible. Creo que la secretaria o el portero del municipio podr√≠an haber estado en mayores conocimientos que yo de alguna decisi√≥n de alguien del Consejo Regional, por ser de la zona y conocerlos por alguna raz√≥n personal. Yo nunca he vivido en Machal√≠, yo iba espor√°dicamente, cuando el municipio me lo ped√≠a. Independiente de eso, la informaci√≥n de un predio siempre es conocida por todos, es p√ļblica. Para eso existe el Certificado de Informes Previos (CIP), documento oficial y legal que cualquier ciudadano puede pedir conociendo tan solo el rol de la propiedad. Pero eso la mayor√≠a de la gente no lo sabe y la enga√Īan con este tipo falsedades, poniendo en duda ahora cualquier gesti√≥n que se realice para fomentar el desarrollo de las ciudades.

Lo que empieza mal termina mal y as√≠ fue para los fiscales. No logro entender que en el juicio el fiscal Moya le pregunte a una profesional: ‚Äúd√≠game, ¬Ņqu√© es un estudio de capacidad vial?‚ÄĚ (uno de los estudios duramente cuestionados) y ella tenga que responderle ‚Äúbueno, como su nombre lo dice, es un estudio que mide la capacidad de las v√≠as‚ÄĚ. ¬ŅEs que en 3 a√Īos y medio culpando al estudio de capacidad vial de ser la causa de la plusval√≠a de los terrenos de la nuera, este fiscal nunca investig√≥ qu√© es un estudio de capacidad vial y en qu√© consiste? ¬°Al menos podr√≠a haber aprendido algo!

En relaci√≥n a lo mismo, al final del juicio, un abogado expone que TODOS se sorprendieron, incluso √©l, durante el juicio cuando una experta en el tema (otra profesional) explic√≥ que un estudio de capacidad vial no cambia ‚Äúun uso de suelo‚ÄĚ. Entonces este abogado cuestionaba a los fiscales dici√©ndole a los jueces, ¬Ņpor qu√© pagar por un estudio que no serv√≠a para el objetivo que supuestamente se buscaba? Al escuchar esto, no sab√≠a si reir o llorar ¬°Por suerte todas las audiencias del juicio est√°n grabadas! Est√°n los audios y las im√°genes. Eso es muy bueno y transparente. Es una de las cosas que valoro del sistema, pero es parte del poder judicial, no del ministerio p√ļblico esa pol√≠tica de transparencia.

Volviendo al tema, lo que se dijo en el juicio es as√≠. Adem√°s, puedo agregar que un estudio de capacidad vial no est√° exigido por ley para modificar un plan regulador intercomunal ¬°Qu√© gastadero de recursos el juicio! Inexplicable. Lo mismo reflexionaba el carabinero que ven√≠a a tocarme el timbre a mi casa para verificar que yo estuviera ah√≠ durante la medida cautelar gravosa impuesta por el fiscal Toledo. El carabinero me dec√≠a: “¬Ņpor qu√© tenemos nosotros que gastar bencina en esto? ¬Ņpor qu√© tenemos que perder nuestro tiempo en algo tan in√ļtil como venir hasta su casa, siendo que estamos tan ocupados atendiendo procedimientos importantes?” ‚Äú¬Ņpor qu√©?‚ÄĚ ‚Äú¬Ņpor qu√©?‚ÄĚ ‚Äú¬Ņpor qu√©?‚Ä̂Ķ y uno se pregunta, finalmente ¬Ņqui√©n paga todo esto? ¬ŅMoya?; SI, pero no el fiscal.

Para mi toda la culpa de esta mala investigaci√≥n torcida la tiene el fiscal Toledo, el primer fiscal del caso. √Čl contaba con todos los antecedentes para NO formalizarme, pero √©l fue el art√≠fice de una p√©sima teor√≠a del caso, inventada creativamente, donde yo era una pieza fundamental que le serv√≠a para su relato. Cuando el fiscal Toledo me impuso medidas cautelares alt√≠simas ese 29 de enero de 2016, como expliqu√© antes, me trat√≥ de “funcionaria p√ļblica”, con poder de decisi√≥n, eso fue lo que argument√≥.

Recuerdo que le dec√≠a a los periodistas que yo ten√≠a todo un ‚Äúaparataje p√ļblico‚ÄĚ a mi disposici√≥n. Todo eso es mentira y √©l lo sab√≠a. Con suerte yo ten√≠a un correo, yo no firmaba con pie de firma los oficios, era una asesora externa al municipio sin voz, ni voto y hacia lo que el mandante me ped√≠a y punto. Incluso me desgast√© m√°s de la cuenta queriendo desarrollar lo mejor posible el trabajo encomendado y, en una oportunidad, le pagu√© con mi plata a mi dibujante para poder hacer un plano de las dos ciudades, Rancagua y Machali, y poder proyectar as√≠ las uniones entre ellas. Fue una donaci√≥n, m√°s encima, nadie se hac√≠a cargo, nadie lo hac√≠a y era necesario para poder conversar con Rancagua. Tengo entendido que ese plano a√ļn lo usan. Para mi, poder asesorar a Machal√≠ era un atractivo desaf√≠o profesional, nada m√°s. Yo trataba a toda costa de armar la malla vial existente para reducir los tacos y poder fomentar m√°s espacios p√ļblicos con tal de que no se convirtiera todo en puros condominios segregados e inconectados entre s√≠. Llegu√© a redactar la Ordenanza de Publicidad con tal de ordenar el aspecto visual tambi√©n. En fin, las cosas que hacemos a los que nos toca planificar ciudades.

Durante la investigaci√≥n penal me di cuenta que ni siquiera el fiscal Toledo, ni el fiscal Moya, revisaron mis correos institucionales, pero se dieron el gusto frente a la prensa de ir al municipio a hacer la ‚Äúincautaci√≥n‚ÄĚ con todo el show medi√°tico que eso implicaba. Nunca revisaron todo lo que yo hice en el municipio, ni c√≥mo me relacionaba en las tareas que esta instituci√≥n me encomendaba. Revis√°ndolos se hubieran dado cuenta que yo hac√≠a otras cosas y que la planificaci√≥n intercomunal no era tema, adem√°s se hubieran dado cuenta que muchos funcionarios municipales les mintieron. Fui yo, a trav√©s de mi defensa, quien tuve que mostrarles los correos.

El Fiscal Toledo y el fiscal Moya abusaron de su poder en forma desmedida.

Yo sindico al Fiscal Toledo como responsable porque en diciembre de 2017, despu√©s de la acusaci√≥n, se me ocurri√≥ ir personalmente a buscar las pruebas que le entregu√© cuando fui a declarar frente a √©l en 2015. Quer√≠a demostrarle a los jueces con los mismos documentos que hab√≠a entregado 2 a√Īos antes, que no ten√≠a nada que ver en este enredo, que mis platas correspond√≠an a otros proyectos en Santiago, pero esos documentos, mis ‚Äúpruebas‚ÄĚ, NO aparecieron, NUNCA aparecieron. Ah√≠, me descompuse. Pens√© que esas cosas eran de las pel√≠culas, como lo dije al principio, pero no fue as√≠, son reales. Me di cuenta, que yo deb√≠a protegerme de ‚Äúestos‚ÄĚ funcionarios p√ļblicos, fui muy ingenua en creer en que exist√≠a la buena fe en ellos.

En el momento que sali√≥ lo de la nominaci√≥n como NOTARIO del fiscal Toledo, sinceramente me dio asco. Para¬†mi es un ser despreciable como persona, porque lleva impl√≠cita la ambici√≥n y el poder, a toda costa, lleva impl√≠cito lo maquiav√©lico que es hacer todo lo que est√© a su alcance para lograr su beneficio personal en forma silenciosa y peor a√ļn, haci√©ndose el “probo”. Terminado el juicio y la nula apelaci√≥n del fallo por parte del ministerio p√ļblico, demuestra su participaci√≥n como art√≠fice de un relato falso. A√ļn no logro entender c√≥mo es que sigue en un puesto en ese ministerio y en uno tan importante como lo es la unidad antinarc√≥ticos. No me cabe en la cabeza.

“Ni el Ministerio P√ļblico, ni el Consejo de Defensa del estado, ni la Contralor√≠a General de la Rep√ļblica (en menor grado) funcionaron en este caso y eso no debiera pasar en Chile”
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Para terminar, recalco que escribo aqu√≠ parte de la historia, en este comienzo de a√Īo, con la esperanza que los temas se ordenen y con la esperanza que las instituciones funcionen. Sin las instituciones funcionando como corresponden no podemos organizarnos como sociedad. Ni el Ministerio P√ļblico, ni el Consejo de Defensa del estado, ni la Contralor√≠a General de la Rep√ļblica (en menor grado) funcionaron en este caso y eso no debiera pasar en Chile.

Mi caso judicial, si bien se cerr√≥, quisiera, como dije antes, que a nadie le vuelva a pasar. Quisiera volver a creer en el Ministerio P√ļblico, el cual creo que realiza una labor fundamental. Sus funcionarios deben ser profesionales y ser conscientes en que trabajan con personas. Que sus actuaciones, sus palabras, no s√≥lo afectan al individuo sino a toda una sociedad que cree en ellos y cree que lo que hacen es lo correcto. Especialmente quisiera decirles a aquellos que se encuentran elaborando una reformulaci√≥n a la Ley Penal, que pongan altas sanciones a los fiscales que cometen irregularidades. En estos momentos no reciben castigo alguno y m√°s encima se dan el lujo, como el fiscal Moya, de tratar de ‚Äúcondenados‚ÄĚ a gente que nunca ha sido juzgada en alg√ļn Tribunal de la Rep√ļblica.

Quisiera tambi√©n que uno pueda defenderse como corresponde ante alguna formalizaci√≥n. Yo no pude hacerlo y lamento mucho no haber podido, para evitarme el resto del proceso. Tambi√©n deben revisarse los incentivos de los fiscales. ¬ŅSer√° posible que ganen puntos por juicio abreviado, lo que les incrementa su sueldo? ¬°Es bastante cuestionable su forma de pago.

Debe existir mayor respeto por las personas. Creo firmemente que, en los tiempos que vivimos, se deben subir excesivamente las multas por injurias y/o calumnias. En este pa√≠s resulta gratis que digan lo que quieran de otra persona sin ning√ļn respaldo. A lo mejor, si les duele fuertemente el bolsillo, dejar√≠an de hacerlo.

Además, debiera estar duramente penalizado quien miente ante un fiscal en alguna declaración. Aquí hubo varios y si no se penaliza eso, los tiempos de investigación se alargan eternamente, todo se enreda, quedando los fiscales muy cuestionados cuando la verdad se revela.

Uno esperar√≠a tambi√©n que las instituciones act√ļen de oficio, que no hagan ‚Äúvista gorda‚ÄĚ de las irregularidades que se presentan porque finalmente las hace c√≥mplices al omitir. Queda la duda razonable si son o no ‚Äúc√≥mplices por encubrimiento‚ÄĚ. Esto tambi√©n genera mucha desconfianza.

En relación a los expertos jurídicos del Ministerio de Justicia que están formulando modificaciones al Consejo de Defensa del Estado, les pediría que tanto la labor de los consejeros como la de los abogados regionales sea profundamente revisada, porque no sería admitible que gente que mintió o gente que no hizo su trabajo como corresponde, permanezca en esa institución.

En relaci√≥n a la Contralor√≠a General de la Rep√ļblica, le pedir√≠a al Contralor que verificara su informe y elaborara una rectificaci√≥n en el punto que se√Īal√© antes. Debe aclarar el error que cometi√≥. Hago ver que de todo lo que le√≠, es el informe m√°s serio que hay, el m√°s completo, a excepci√≥n de lo que se√Īalo, lo que seguramente fue falta de antecedentes y una simple confusi√≥n. No encontr√© mala fe en lo que le√≠ a pesar de que yo no ten√≠a v√≠nculo contractual con el municipio.

Al Contralor, le solicitar√≠a que revise adem√°s las actuaciones de las autoridades de la Seremi de la √©poca, en especial, las que siguen en su cargo, para que reciban las sanciones que correspondan si es que llegaron a aprobar un Art√≠culo 55 en esos predios o si hubo intenciones de aprobarlo, porque todo indica que ser√≠a una aprobaci√≥n completamente al margen de la ley. Porque como lo dice expresamente el inciso tercero del Art√≠culo 55: ‚ÄúCorresponder√° a la Secretar√≠a Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo respectiva cautelar que las subdivisiones y construcciones en terrenos rurales, con fines ajenos a la agricultura, no originen nuevos n√ļcleos urbanos al margen de la Planificaci√≥n urbana intercomunal‚ÄĚ.

Insisto y me consta, que los fiscales nunca investigaron esto, por lo que sería bueno que el Contralor lo hiciera con tal de cerrar bien los temas.

Espero tambi√©n que el Ministro de Vivienda revise y reformule la Ley de Transparencia de Uso del Suelo, ley que sali√≥ a prop√≥sito del Caso Caval, dando por hecho antes del juicio que la plusval√≠a la daba la planificaci√≥n urbana intercomunal. Especificamente, hay que revisar donde se agrega un impuesto a la ampliaci√≥n del l√≠mite urbano. Mezclar plata con decisiones de pol√≠ticas p√ļblicas es fatal porque la toma de decisiones no ser√≠an s√≥lo t√©cnicas en beneficio del bien com√ļn, ser√≠an con un inter√©s monetario. Esto es todo lo contrario a lo que debiera ser. Ya es dif√≠cil articular todos los factores y actores que intervienen en el proceso de un plan regulador, como para que se agregue un factor muy poderoso como lo es ‚Äúel dinero‚ÄĚ.

Adem√°s, es un impuesto que s√≥lo perjudica a la clase media, siendo totalmente irreal que ampliar el l√≠mite urbano genera autom√°ticamente una plusval√≠a al terreno agr√≠cola. Existen innumerables razones de otra √≠ndole para que un terreno sea atractivo para su desarrollo, como es la ubicaci√≥n y conectividad. Este impuesto adicional s√≥lo afectar√° al propietario-agricultor que quiera vender o al comprador de una vivienda standard donde la inmobiliaria tan s√≥lo le recargar√° su valor comercial y ser√° much√≠simo m√°s cara. Se puede entender que exista un recargo cuando el estado haga una obra importante, como una l√≠nea de metro, pero no se entiende cuando el estado decida ‚Äúcorrer la l√≠nea en un plano‚ÄĚ. Por otro lado, lo que provocar√° realmente esta ley ser√° que se llene de Art. 55, lo que es mucho m√°s perjudicial. Es grave.

Quisiera tambi√©n, y este es un deseo personal de a√Īo nuevo, que en este pa√≠s se instaure de verdad el concepto sobre la ‚Äúpresunci√≥n de inocencia”. En mi angustia, le escrib√≠ al abogado penalista de la frase que cito al principio de mi carta. No en vano es muy conocido en Estados Unidos y la serie documental que √©l inici√≥ postula a 3 Emmies este a√Īo. Jeremy Butting me contest√≥ y estuve estudiando su trabajo. Uno se da cuenta que este es un fen√≥meno mundial y debemos ser conscientes en entender de qu√© se trata, porque el da√Īo que produce juzgar a una persona en forma equivocada es demasiado grande, pudiendo llegar a consecuencias desastrosas como lo podr√≠a ser un suicidio.

Pienso que nadie, en su sano juicio, quisiera eso.

Al env√≠o de esta carta, porque la ten√≠a escrita el viernes pasado, me entero que el se√Īor Wiesner, propietario original de los predios, present√≥ una denuncia civil al s√≠ndico, en parte, porque alega que su terreno val√≠a m√°s de lo que Caval le pag√≥ por √©l. Primero, quiero dejar bien en claro que yo no tengo nada que ver con este se√Īor. Segundo, me imagino que al desarmarse la teor√≠a del caso de los fiscales en el juicio, se asust√≥ porque qued√≥ en evidencia que su deuda con acreedores, es decir, plata que se hab√≠a gastado y deb√≠a hace mucho tiempo, era de 4.000 millones y las tasaciones oficiales de los otros tres bancos que tasaron su predio pocos meses antes de la compra de Caval, daban entre 2.000 y 2.200 millones de pesos, o sea, su terreno no le serv√≠a para pagar sus deudas. Es decir, con un b√°sico c√°lculo matem√°tico, si no aparece Caval con su proyecto ‚ÄúLa Ciudad del Cobre‚ÄĚ, √©l se quedaba endeudado por el resto de sus d√≠as por 2.000 millones.

El abogado del se√Īor Valero, en su alegato final en el Juicio Oral, expuso muy claramente la ‚Äúoperaci√≥n exitosa‚ÄĚ que el se√Īor Wiesner obtuvo ad portas de que se le venciera su plazo en 3 meses m√°s y perder todo su patrimonio. Tercero, me imagino adem√°s que este se√Īor insiste en su posici√≥n de ‚Äúv√≠ctima‚ÄĚ para que no lo acusen de ‚Äúobstrucci√≥n a la justicia‚ÄĚ por mentir tanto en sus declaraciones frente a tanta evidencia en los correos electr√≥nicos de la √©poca que se encuentran en la carpeta investigativa. Penoso. Ojal√° encuentre la paz alg√ļn d√≠a.

Para terminar, quisiera agradecer la publicaci√≥n de mi testimonio. Tengo tanto acumulado, que me dan ganas de vaciarlo en un solo documento, qui√©n sabe, a lo mejor alg√ļn dia lo haga. Mientras tanto guardar√© todo lo recopilado cuidadosamente en forma ordenada. Ah√≠ est√°n todos los recortes de prensa, grabaciones de prensa, grabaciones de las audiencias, etc√©tera.

En relaci√≥n a los medios, quisiera hacer mi cr√≠tica constructiva: se entiende el trabajo que hacen y la importancia que este tema tuvo, pero puedo decir que es muy poco profesional que no verifiquen la informaci√≥n que escriben. Hay algunos medios que se declaran ‚Äúindependientes‚ÄĚ, pero no lo son. Tampoco rectifican sus errores y como la verdad siempre llega, los √ļnicos perjudicados al final son ellos, al perder credibilidad. Hay algunos que me inventaron que estuve en lugares que no conozco, que hice cosas que no hice, ¬°incluso que llegu√© a firmar en un partido pol√≠tico, cosa que en mi vida he hecho!

En fin, creo que el Juicio del Caso Caval ‚Äď arista madre, nunca debi√≥ haber existido. Los fiscales, quienes pasan a ser ‚Äúlos arquitectos‚ÄĚ de las investigaciones, debieron haberle dado el corte mucho antes. ¬ŅQu√© sentido ten√≠a? ¬Ņrealmente pensaban ganar? o como no les pasa nada si ganan o pierden, la postura era “seguir con eso no m√°s”. No tiene ning√ļn sentido.

Otra frase tragic√≥mica del fiscal Moya, es cuando le dice al socio de la nuera al final del juicio: ‚ÄúShhhh, me hubieras contado tu historia antes‚Ķ‚ÄĚ ¬Ņc√≥mo interpretar esas palabras? ¬Ņesto se trataba de contar la mejor historia o de estudiar pruebas y documentos? No me parece serio. Le dije en una oportunidad al fiscal que era irresponsable, lo mantengo. Da miedo que personas as√≠ est√©n a cargo de altos puestos, ¬Ņa cu√°ntos antes de mi habr√° expuesto de esta manera y a cu√°ntos despu√©s de mi expondr√° gratuitamente a una situaci√≥n de esta naturaleza? Queda en el aire esa ‚Äúduda razonable‚ÄĚ.

Es de esperar que en un futuro cercano los castigos, sea sanci√≥n administrativa o sanci√≥n penal, frente a la mentira de las personas que trabajan en organismos p√ļblicos, sea ejemplificadora. La confianza es muy f√°cil romperla y muy dif√≠cil recuperarla. Las instituciones deben protegerse. No deben perder credibilidad para que nos podamos organizar y vivir tranquilos, que es el objetivo final que todos queremos.

Los saluda muy cordialmente,

Cynthia Ross W.
Arquitecta

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