El presupuesto entregado al Servicio Nacional del Patrimonio Cultural para concretar estas iniciativas crecerá en un 69% para 2026 respecto a 2025. Esto asegura la continuidad de los proyectos para regiones y el mejoramiento de infraestructura patrimonial existente a nivel nacional. 

En diciembre se abrió la licitación para la ampliación y mejoramiento del Museo Histórico Nacional, una de las noticias patrimoniales más relevantes del cierre de 2025 y un hito que sintetiza el trabajo de esta administración en materia de infraestructura patrimonial, luego de años de planificación técnica y coordinación institucional.

Esta noticia se dio tras la última Mesa Nacional del Plan de Infraestructura Patrimonial (PIP) del periodo 2020–2025, que cierra un ciclo de trabajo riguroso y coherente.

Esta política pública con perspectiva de Estado contó con la adhesión de los 16 gobiernos regionales durante este gobierno y tiene como primer objetivo asegurar que cada región del país cuente con un museo, una biblioteca, un archivo y un depósito desde una mirada integral de desarrollo regional y fortalecimiento institucional descentralizado.

Durante este gobierno, el aumento sostenido de presupuesto a partir de 2023 ha dado un importante impulso a la inversión en obras públicas y a la dinamización de la economía post pandemia. El presupuesto entregado al Servicio Nacional del Patrimonio Cultural para concretar estas iniciativas crecerá en un 69% para 2026 respecto a 2025. Esto asegura la continuidad de los proyectos para regiones y el mejoramiento de infraestructura patrimonial existente a nivel nacional. 

El incremento presupuestario ha permitido acelerar procesos y materialización de proyectos que llevaban años en espera, como el inicio de obras para las bibliotecas regionales de Araucanía y Los Lagos; y la Biblioteca y Archivo Regional de Magallanes, ya en obra. También, permitió realizar la primera y comenzar la segunda etapa del Plan Maestro del Museo Nacional de Bellas Artes, cuyo hall, cúpula de vidrio y perímetro del segundo piso fueron recuperados. Invertir en obras públicas patrimoniales es invertir en recuperación de barrios, en educación y salud mental.

Cada obra pública representa una oportunidad de gatillar mayor desarrollo y equidad territorial. Por eso, hemos sostenido el compromiso de que los proyectos presentados sean de excelencia arquitectónica. Un ejemplo de ello son los concursos de arquitectura para el nuevo Museo de Rapa Nui y para el Museo de Villa San Luis, donde se presentaron 67 y 61 propuestas respectivamente.

Durante enero, inauguraremos el Museo Regional de Atacama, proyecto ganador del Premio de Aporte Urbano 2025. En paralelo, estamos trabajando para dejar abiertas las licitaciones del Archivo Regional de Tarapacá, Museo Regional de Ñuble y la Biblioteca Regional de Arica y Parinacota durante el primer semestre de 2026.

Asimismo, hemos decidido poner en valor infraestructura patrimonial para todas las edades a través de la creación de la la Red Nacional de Guaguatecas, con la habilitación de 44 nuevos espacios a lo largo de todo el país para que niños, niñas y guaguas entre 0 y 4 años tengan espacios para su desarrollo juntos a sus cuidadores. 

Todas estas acciones dan cuenta del trabajo intersectorial que hemos realizado durante estos cuatro años de gobierno junto a otros ministerios, gobiernos regionales y municipios con el objetivo final de que la infraestructura patrimonial sea de excelencia, pública y permita el desarrollo de las personas. Sigamos construyendo el patrimonio del futuro.