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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, cuestionó el cierre de calles y veredas durante los conciertos de Bad Bunny en el Estadio Nacional, generando un conflicto con la productora Bizarro. Sichel busca que el municipio participe en la administración del recinto para proteger los derechos de los vecinos, evitar abusos y garantizar una inversión adecuada.

Si bien miles de fanáticos disfrutaron de los conciertos de Bad Bunny el pasado fin de semana, el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, cuestionó el cierre de calles y veredas en las inmediaciones del Estadio Nacional y llamó a que el municipio forme parte de un directorio que administre el recinto deportivo.

Fue el pasado 9 de enero cuando el jefe comunal anunció la presentación de un recurso de protección y acciones legales, luego de que residentes de la comuna quedaran “ñuñoínos encerrados en sus casas o sin poder acceder a ellas en 3 días por recital de Bad Bunny”.

En ese contexto, criticó la actual administración del Estadio Nacional y sostuvo que urgía que el municipio “sea parte”.

Esto generó una reacción inmediata desde Bizarro, productora de los conciertos del cantante puertorriqueño. Daniel Merino, director ejecutivo de la productora, respondió que existieron más de tres reuniones entre Bizarro, el equipo de Sichel y la Delegación Presidencial Metropolitana de Santiago.

Merino, si bien dijo empatizar con los vecinos, sostuvo que “los cierres son muy necesario”. Esto, con el fin de evitar “incidentes graves de seguridad” ocurridos en el pasado, como los registrados durante los conciertos de Daddy Yankee en 2022, también bajo la producción de Bizarro.

Junto con señalar que esta era la única forma de protegerse de las “mafias de revendedores” y del comercio ambulante, afirmó que se reunió tanto con la gestión de la exalcaldesa Emilia Ríos como con la actual administración, ofreciendo pagar un sistema de enrolamiento para los vecinos del estadio. Sin embargo, según indicó, no hubo respuesta, reiterando su disposición a trabajar en conjunto.

Sebastián Sichel en X
Respuesta de Daniel Merino en X

La petición de Sichel respecto a la administración del Estadio Nacional

El alcalde de Ñuñoa volvió a referirse a lo ocurrido en las inmediaciones del recinto, señalando que la situación afectó “derechos básicos de las personas”.

No sólo es ilógico, sino termina agotando a vecinos que antes tenían uno o dos recitales al año en el recinto, después tenían uno al mes y hoy día, en menos de 60 días, han tenido cerca de 10 recitales con más de 50 mil personas, que tienen agotado al uso y el abuso que se hace del Estadio Nacional”, criticó el jefe comunal.

Sichel agregó que, si bien los eventos privados generan ganancias, estos “no generan inversión en el Estadio Nacional”. Esto, a su juicio, se reflejaría en el estado de las veredas, entre otros aspectos.

Entre las peticiones del alcalde de Ñuñoa, en primer lugar solicitó “que la justicia proteja a aquellos que son abusados de sus derechos, como al usar libremente su casa cuando pagan el arriendo, las contribuciones, el dividendo y de repente les dicen no la pueden usar”.

En segundo lugar, pidió que “nunca más el control de la calle la tomen empresas privadas”.

Por último, requirió que “la Municipalidad de Ñuñoa pase a formar parte de un directorio que administre el Estadio Nacional y que obligue a que los mayores ingresos que generan estas ventas vayan para invertirse en la mantención de los alrededores del Estadio Nacional y del mismo estadio”.

Finalmente, sostuvo que desde el municipio buscan que el recinto de Ñuñoa sirva tanto para lo deportivo como para los espectáculos, de forma racional, estableciendo “un uso máximo” y respetando “los derechos fundamentales” de los vecinos.