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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Autoridades de O'Higgins rechazaron el plan del gobierno de convertir a Rancagua en plan B para la ampliación de la cárcel Santiago I, calificando la idea de "atropello a la descentralización" y "patio trasero de Santiago". Tanto el gobernador Pablo Silva como el alcalde Raimundo Agliati criticaron la falta de diálogo previo y exigieron respeto y participación en decisiones que afecten a la región.

Con una oposición tajante, pidiendo respeto y asegurando que se enteraron por la prensa, autoridades de la región de O’Higgins abordaron la idea del gobierno de posicionar a Rancagua como un plan B en caso de que se frene la ampliación de la cárcel Santiago I en la región Metropolitana.

“Un atropello a la descentralización”, “el patio trasero de Santiago” y “Rancagua no puede enterarse por televisión” fueron parte de las reacciones ante lo anunciado por el subsecretario de Justicia, Luis Silva.

El descontento en la zona fue tanto a nivel regional como comunal, enfatizando sobre todo que esas decisiones no se anuncian por la prensa y sin conversar con las autoridades locales.

Gobierno abre polémica en Rancagua por cárcel

Por un lado, el gobernador de O’Higgins, Pablo Silva, acusó que no parece adecuado que, para solucionar un problema de la otra zona, se mire la región. “Pensar que somos el patio trasero de Santiago para instalar una cárcel no corresponde para nada”, dijo.

La autoridad regional también lamentó que este tipo de planes no se conversen previamente en los territorios. “Estos proyectos son tan importantes que antes de informarlos se debe realizar un trabajo con las regiones y no evaluar alternativas sin antes dialogar con la autoridad comunal y con el Gobierno Regional”, sostuvo.

Silva fue categórico y aseguró: “Nos opondremos de forma tajante a que se instale acá la ampliación de la cárcel de Rancagua o algún otro recinto carcelario. Ya tenemos una capacidad copada en Rancagua; hay delincuentes de mucha peligrosidad y, por lo tanto, eso genera preocupación en los sectores aledaños y en la comunidad en general”.

Por otro lado, pero en la misma línea, se manifestó el alcalde de Rancagua, Raimundo Agliati, y apuntó a lo mismo que el gobernador. “Rancagua no puede enterarse por televisión de una decisión que pueda afectar directamente a nuestra ciudad”.

El alcalde sostuvo que el debate sobre la expansión de infraestructura penitenciaria no puede limitarse únicamente a la necesidad de aumentar plazas carcelarias, sino que también debe considerar los efectos que una iniciativa de esta naturaleza podría tener sobre el desarrollo urbano y la calidad de vida de los habitantes de la comuna.

El jefe comunal también planteó que los “problemas penitenciarios de Santiago no pueden resolverse sin la participación y opinión de las regiones”, y realizó un llamado al Ejecutivo a mantener una comunicación oportuna con las autoridades locales antes de avanzar en cualquier definición.

“Hoy Rancagua merece respeto y participación frente a cualquier decisión que pueda afectar la calidad de vida de nuestros vecinos y el futuro desarrollo de nuestra ciudad”, cerró.