La creciente tecnificación de la lechería está redefiniendo el mercado laboral del sector, y ante ello, el presidente de la Federación de Productores de Leche y dirigente de Aproleche Osorno, Marcos Winkler, dice que apuestan al recambio generacional de los trabajadores.
Esto mediante capacitación y mejores condiciones de empleo, para atraer mano de obra calificada para una actividad que requiere personal cada vez más especializado.
“Un porcentaje muy alto de predios agrícolas ya tiene su recambio generacional. Estamos hablando de un porcentaje superior al 80%. En algunos ejercicios que hago con los estudiantes les explico que hace 20 años atrás en los campos teníamos tractores, un Ford 5000 bastante sencillo, y hoy día los tractores son de alta gama, con tecnología, por lo cual requieren tener personal más capacitado y, obviamente, eso también se traduce en mejores sueldos”, sostuvo.
Pese a ello, Winkler cuestionó el impacto en el rubro por la implementación de la Ley de 40 Horas sobre los costos de producción, donde no escondió su crítica a quienes legislan sin conocer la actividad lechera o del campo en general.
“Pudiéramos haber llegado a acuerdos más importantes para los ordeñadores, que podrían haber sido valiosos tanto para los ordeñadores como para los productores, cosa que hemos trabajado durante muchos años y, lamentablemente, nuestros senadores y diputados no han querido escuchar”, señaló.
A ello, agregó: “No han sabido interpretar lo que nosotros estamos solicitando, porque finalmente esta ley de 40 horas no representa lo que realmente requiere el sector agrícola, no representa lo que realmente requiere el sector lechero”.
Los datos de Fedeleche sostienen que la actividad lechera mantiene uno de los mayores encadenamientos laborales del sur de Chile, con entre 2.370 y 2.450 productores comerciales activos y una masa cercana a las 408 mil vacas lecheras.
A ello se suman más de 8.500 empleos directos en plantas procesadoras dedicadas a la elaboración de leche, quesos y derivados.
La relevancia del sector se concentra especialmente en las regiones de Los Lagos y Los Ríos, que reúnen el 82% de la producción nacional, consolidando a la lechería como uno de los principales motores económicos y fuentes de empleo en numerosas comunas rurales del país.