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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La bancada del Partido de la Gente (PDG) condiciona su apoyo a la ley miscelánea del Gobierno de Kast, presentando un plan económico llamado "Salvataje a la clase media". Piden medidas como devolución del IVA en medicamentos, rebajas en impuestos a la canasta básica y propuestas de vivienda.

En la antesala del ingreso de la ley miscelánea del gobierno de José Antonio Kast, la bancada del Partido de la Gente (PDG) decidió pasar de las advertencias a una jugada más estructurada: instalar su propia hoja de ruta económica como condición política para viabilizar el proyecto en el Congreso.

Bajo el nombre de “Salvataje a la clase media”, los diputados del PDG presentaron un paquete de medidas que —según explicaron— busca convertirse en el “piso mínimo” para respaldar la iniciativa del Ejecutivo, en un escenario donde sus votos asoman como clave para asegurar mayoría.

“El PDG no está para hacer piedras de tope, pero tampoco para entregar cheques en blanco”, resumieron desde la bancada, marcando un tono que combina disposición al diálogo con una advertencia explícita al Gobierno.

La propuesta de la bancada PDG al Gobierno

La ofensiva parlamentaria se alinea con los cuestionamientos que también ha levantado el líder del PDG, Franco Parisi, quien ha insistido en que el foco del Ejecutivo no estaría puesto en el alivio inmediato de los hogares.

“El país necesita soluciones concretas. Nosotros representamos a quienes hoy no llegan a fin de mes”, señalaron, reforzando la idea de que su rol será más de “proposición” que de oposición.

En ese marco, el jefe de bancada, Juan Marcelo Valenzuela, enfatizó el peso político de su colectividad:

“Los votos del Partido de la Gente son fundamentales para darle amplitud política y validez ciudadana al proyecto”.

La propuesta

El eje central de la propuesta apunta a medidas de efecto directo en el bolsillo. Entre ellas, la devolución del IVA en medicamentos y pañales, además de una eventual rebaja del impuesto a la canasta básica.

Desde el PDG sostienen que este tipo de instrumentos no solo aliviarían el gasto de las familias, sino que también tendrían un efecto de corto plazo en la reactivación económica, al inyectar liquidez de manera rápida al consumo.

A ello se suman propuestas en vivienda, como mecanismos de devolución parcial del IVA para el pago del pie, en un contexto donde el acceso a la casa propia se ha vuelto más restrictivo para sectores medios.

Más allá de las medidas concretas, el planteamiento del PDG deja entrever una diferencia de enfoque con el Ejecutivo. Mientras el Gobierno ha abierto la puerta a rebajas de impuestos corporativos como parte de su estrategia de crecimiento, la bancada advierte que ese camino no garantiza efectos inmediatos.

En contrapartida, proponen fortalecer mecanismos de reinversión de utilidades dentro del país —en línea con el debate sobre el Fondo de Utilidades Tributarias (FUT)— y mantener condiciones favorables para las pymes, como el tributo reducido del 12,5% y facilidades en el pago del IVA.

La crítica de fondo es evitar, según dicen, “contradicciones”, como aliviar la carga a grandes empresas mientras se restringen beneficios a las pequeñas y medianas.

Un factor clave en la viabilidad de la ley miscelánea

El movimiento del PDG no es casual. A casi un mes de iniciado el gobierno de Kast, el proyecto de ley de reconstrucción (o miscelánea) se perfila como su primer gran test legislativo, en medio de cuestionamientos por el rumbo económico y señales de incomodidad incluso en sectores oficialistas.